Guillermo Torres López

Manzanillo en la elección de 2015

Carambola

Guillermo Torres López

Como siempre, los cuatro municipios del estado que definen la elección gubernamental en Colima son: Colima, Villa de Álvarez, Tecomán y Manzanillo, considerando que la mayor parte de los electores se encuentran en estas ciudades. No obstante, las otras seis localidades en su conjunto representan el 40 por ciento de los votos, lo cual en una contienda electoral cerrada serían el contrapeso de la balanza en la contienda ganadora y perdedora de un candidato a otro.

En el caso de los alcaldes de Colima Federico Rangel, de Manzanillo, Virgilio Mendoza, y de Villa de Álvarez, Enrique Rojas, será la evaluación de sus respectivos gobernados lo que les garantizará obtener o no la candidatura a la gubernatura por sus respectivos partidos. Según algunas encuestas realizadas por particulares, son estas tres administraciones las mejores evaluadas junto con la de Ixtlahuacán, poniendo en primer lugar el desempeño del presidente municipal panista Virgilio Mendoza Amezcua, seguido de Federico Rangel y Enrique Rojas.

Si las condiciones de unidad prevalecen al interior del PAN estatal, como hasta ahora parece han llegado a los acuerdos y se fortalece la candidatura de Virgilio Mendoza Amezcua por el blanquiazul a la gubernatura, contando con el apoyo de su activo más fuerte (la población manzanillense) y sobre todo por los jóvenes, el PAN en Colima tendría la posibilidad de hacer después de dos sexenios una contienda electoral seria, con posibilidad de ganar por primera vez la gubernatura en la entidad.

Si el coordinador de la bancada de los senadores del PAN Jorge Luis Preciado y el presidente del CEN Gustavo Madero, quieren en realidad realizar una elección a la altura que requiere la población colimense, entonces escucharán las voces locales de que el personaje mejor posicionado en sus filas se encuentra en Manzanillo, y que cuenta con el perfil que requiere la contienda contra el candidato competitivo del PRI, ya sea emanado del Ayuntamiento de Colima (Federico Rangel), de Villa de Álvarez (Enrique Rojas) o del buen desempeño del subsecretario de Comunicaciones (Ignacio Peralta), quien se colocó desde el centro entre los candidatos fuertes para suceder a la actual administración anguianista.

En la elección de 2009, los porteños definieron la contienda favoreciendo la candidatura del hoy gobernador Mario Anguiano Moreno, dejando a un lado la incondicionalidad con una de las panistas más connotadas del puerto, Martha Sosa Govea. En el 2015, Manzanillo será el municipio con mayor población en el estado: 181 mil 515 personas, convirtiéndose en la ciudad económica, turística, portuaria e industrial más importante del estado, por arriba de Colima, Villa de Álvarez y Tecomán.

De ser Virgilio Mendoza el candidato del PAN a la gubernatura, sus posibilidades de ganar son reales aun con los activos más populares del PRI, como lo son Federico Rangel e Ignacio Peralta. Lo anterior se argumenta porque la personalidad y características que conforman al posible candidato del PAN (Mendoza), es que es cercano con la población, identificado con los jóvenes, comprometido con las causas sociales, cercano con los empresarios, pero sobre todo buen intermediario entre los diversos sectores sociales como el político. Es decir, Virgilio Mendoza cuenta con una personalidad histriónica capaz de construir proyectos en beneficio social con fuerzas políticas como Indira Vizcaíno del PRD, Mariano Trillo del Verde Ecologista, así como un sector fuerte del ala del PRI, sin olvidar algunos activos del extinto ADC y las simpatías de algunos integrantes del grupo de los cien al que pertenece Rogelio Rueda y Arnoldo Vizcaíno, entre otros.

Si el proyecto es Colima, el PAN y Virgilio Mendoza cuentan con factores coyunturales para fortalecer y ofertar una campaña y administración diferente, considerando todo el contexto local que se establece como una red de relaciones. Es decir, en términos de inseguridad los colimenses son incisivos porque se sienten trastocados. En términos financieros los trabajadores de gobierno y empresarios se sienten agraviados, incluyendo algunas líneas priístas en el estado. Y otro factor a considerar es el papel que jugará por primera vez Morena en Colima, así como los posibles candidatos ciudadanos.

Manzanillo será pues determinante en la elección de 2015, sólo hay que esperar las definiciones al interior de los partidos, para tener más clara la configuración político-electoral que se avecina. Por lo pronto, Virgilio Mendoza está en ruta como un buen precandidato emanado del Puerto. Sólo falta esperar a los activos del PRI, si no hay sorpresas y no cambian las posiciones de la percepción. El maestro Federico Rangel se encuentra en ruta con una muy buena aceptación de la población en el estado para ser el candidato del PRI a la gubernatura; así como del subsecretario Ignacio Peralta, a quien las voces colimenses miran con buenos ojos y consideran una buena alternativa de gobierno, rompiendo con la continuidad de lo actual.

Y de Enrique Rojas, faltará esperar los resultados de la modernización del centro de la Villa, pues de ello dependerá parte de su candidatura a la gubernatura, los comentarios son adversos al cierre de su gestión, pues buena parte de la población del centro villano se percibe molesta. Una de las corrientes de opinión es favorable, se dice que es buena la proyección del presidente municipal. Otros dicen que era innecesaria, y que esa inversión pudo ser dirigida a otras calles alternas que requieren realmente una remodelación, como la calle Jerónimo Arzac, que se convierte en la arteria vial más importante para el desahogo vehicular cuando se cierra la avenida principal.

Esperemos, pues, para observar cómo se definen las precandidaturas a la gubernatura, y así palpar cómo es que se mueven las preferencias electorales de los colimenses, incluyendo la fuerza electoral manzanillense que determinarán la ruta de un nuevo gobierno.

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