Eric Ramírez*

Pacto por la seguridad

México Distinto

Eric Ramírez

Persiste la crisis por Ayotzinapa, el Gobierno Federal ya no ve lo duro sino lo tupido con los paros que han anunciado recientemente una gran cantidad de universidades en solidaridad con los estudiantes desaparecidos, la crisis no ha sido superada ni con la detención de la “pareja imperial” Abarca–Pineda, presuntos responsables de ser los autores intelectuales de la desaparición forzada y posible ejecución de los estudiantes normalistas. Incluso, mientras esta columna se estaba escribiendo, se informó del incendio de una terminal del metrobus en la Ciudad de México, una expresión más del repudio por dicha situación que, aunque es muy reprobable por los medios empleados, sin duda es una muestra más de que la crisis por Ayotzinapa todavía está lejos de superarse.

Por todo lo que ha acontecido en relación a este suceso, con la consecuente crisis de imagen que la actual administración está atravesando a nivel internacional y ante la petición de la iniciativa privada, el gobierno federal convocará a la firma de un acuerdo por la seguridad y el Estado de derecho que incluirá compromisos de los gobiernos estatales contra el crimen, reformas legislativas y participación de la sociedad civil contra la corrupción.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo que convocará a los 31 gobernadores y al jefe de Gobierno del DF, a dirigentes de partidos y líderes de la sociedad civil a firmar el pacto, y señaló: “En los próximos días convocaré a la representación del Estado mexicano, a las fuerzas políticas y a las organizaciones de la sociedad para asumir el compromiso de emprender cambios de fondo, fortalecer nuestras instituciones y sobre todo asegurar la vigencia plena del Estado de derecho”.

Después de haber programado la agenda de su administración centrada en las reformas estructurales, soslayando la crisis de inseguridad y el grado de infiltración del narco en las estructuras del Estado mexicano, hasta este momento Peña cree conveniente realizar un ejercicio similar al denominado “Pacto por México” con el que pudo sacar las reformas que tanto requería México. Muy tarde le va entrar el Presidente a articular una estrategia verdadera contra el crimen en nuestro país. Si bien es cierto que la que implementó en el inicio de su administración ha traído algunas resultados positivos, siguen dejando de lado lo más importante, y el motivo determinante de la petición de la iniciativa privada al Presidente: abatir la impunidad, la injusticia y la corrupción.

Ante el anuncio presidencial de un nuevo pacto, ahora por la seguridad, el doctor en Ciencia Política, y profesor investigador titular de la División de Administración Pública Nivel III en el Sistema Nacional de Investigadores, Mauricio Merino Huerta, señala con gran tino:

“Es el resultado de las ausencias que los gobiernos habían planteado y de repente, qué bueno que la sociedad esté despertando, que la gente esté saliendo a la calle, que por fin haya un acuerdo implícito entre una buena parte de los mexicanos para poner esta agenda por delante y no las agendas específicas que había venido planteando el gobierno”

Para rematar con contundencia: “Es difícil ayudar a otros cuando uno mismo está mal y esto es lo que le está pasando al Estado mexicano. Tiene muchos problemas dentro de su propia operación. Problemas de corrupción, en efecto, problemas de impunidad, en efecto, problemas de capacidad de control de sus propias fuerzas de seguridad pública. Es decir sus entrañas tienen que ser rescatadas primero para poder, con el tiempo, cumplir su función hacia el resto de la sociedad”.

Para acabar con la corrupción hay que abatir la impunidad, y para terminar con la impunidad se necesita empezar a depurar y a  barrer como las escaleras, de arriba para abajo. Puede empezar el Presidente a enviar mensajes positivos sobre su verdadero ánimo de acabar con estos males el día que comience a meter tras las rejas a tanto gobernador que han saqueado las arcas del erario. De todos los colores y por montones puede encontrarlos a donde quiera que voltee. Lo demás son anuncios de puras buenas intenciones.

*El autor es Licenciado en Derecho por la UNAM, Diplomado en Prevención del Delito por la Universidad de Chile y Presidente de la Asociación Civil “Estrategia 20-21”

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