Adalberto Carvajal

Un líder atípico:

Estación sufragio

Adalberto Carvajal

Víctor Vázquez Cerda es un político atípico, dicho esto en el mejor sentido de la palabra. Y así como ha sido atípico dirigente sindical (de los trabajadores al servicio del Gobierno del Estado), alejado de cualquier semejanza con los líderes charros que es común encontrar en el sindicalismo oficial, resulta también atípico a la cabeza de uno de los tres pilares tradicionales del PRI: el Sector Popular.

Con Víctor al frente, la CNOP en el estado está innovando la práctica partidista. En la asamblea extraordinaria de hace unos días quedó en claro que el Popular dejó atrás, de entrada, la costumbre de hacer reuniones largas, con discursos cansados y tediosos. Los priistas sí pueden pasar de la retórica al trabajo, a las acciones concretas.

Es alentador observar cómo uno de los soportes de la estructura corporativa del PRI, cambia su manera de hacer política. La CNOP confía más en los jóvenes, sin descuidar los cuadros distinguidos: mujeres y hombres.

Como secretario general, Víctor Vázquez ha realizado un trabajo discreto pero fructífero. En los cambios de los comités municipales, así como de los jóvenes cenopistas, se destacó por escuchar y conseguir candidatos de unidad. En política, el consenso es importante porque habla de una capacidad para negociar. Todos quieren pero no todos pueden, y llegar a acuerdos no es tarea fácil. Vázquez Cerda lo consiguió.

En los actuales tiempos, los partidos políticos están más preocupados por los temas con rentabilidad mediática que por hacer un trabajo interno de acercamiento, fortalecimiento de sus bases y de cuidar a la gente que con su voto los colocó en cargos políticos.

Sin embargo, Víctor Vázquez se ha caracterizado por darle movimiento a un sector que aglutina a gremios, como locatarios de mercados y tianguistas, transportistas urbanos y taxistas, además de la burocracia. Este movimiento impulsará sin duda a los activos cenopistas que buscan ser candidatos a un cargo de elección popular.

Lo que vimos en la asamblea extraordinaria celebrada en el Casino de los Burócratas fue cómo el frente juvenil en la CNOP ha tomado un fuerte impulso. Dijo Víctor Vázquez: “los jóvenes son el presente y futuro de México”. Y no quería que fuese solo una frase elaborada. Como sugirió después, el futuro debe tener sentido para la juventud, debe ser una realidad, y para ello los jóvenes deben poder demostrar con trabajo que son capaces de ser cada uno agentes de cambio.

A tomar la protesta de los comités juveniles cenopistas vino la líder nacional de los jóvenes del Sector Popular, Valeria Guzmán, quien advirtió: “es tiempo que los jóvenes no sólo critiquen, sino que actúen”. Esas palabras cobran mayor sentido cuando se pasa al terreno de los hechos: criticar es fácil, proponer soluciones pocos lo hacen.

La principal enseñanza que deja esa asamblea a otros sectores y movimientos del PRI, es que ya deberían las estructuras priistas estar trabajando para el 2015. La inercia de partido en el gobierno con la que el tricolor se ha desplazado en los últimos tiempos, explica por qué la expectativa de votación para los comicios del siguiente año apunta a un empate técnico.

Para ganar las elecciones, un partido debe estar organizado, estructurado. Ya no se gana con el simple voto duro, hay que convencer a los ciudadanos que están más allá de los partidos, pero, eso sí, sin el voto duro la derrota es segura.

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