Culturalia La Casa de Gobierno, reseña breve

La Casa de Gobierno, un lugar que al paso para la mayoría entraña una serie de incógnitas sobre el poder y quienes desde ahí lo han ejercido por más de medio siglo influyendo en el devenir histórico del estado. Eran tiempos de J. Jesús González Lugo (1949-1955) cuando el predio fue adquirido y quien empezó la construcción de la primera área habitacional de la finca de calzada Pedro A. Galván Sur 402 esquina con Juan José Ríos. Vista como casa de descanso en aquella época, hace 60 años, cumplió con esa función cuando aún el gobernador despachaba la mayor parte del tiempo en el Palacio de Gobierno y sólo la usaba para recibir a familiares y amistades, puesto que su esposa se negó a vivir en Colima radicando la mayor parte del tiempo en la ciudad de México.

La casa fue levantada prácticamente en despoblado, entonces lejana del bullicio de aquel tiempo en el que las vialidades no eran las que conocemos, algunas ni existían, como las avenidas Carlos de la Madrid Béjar o la Rey Colimán (el monumento al tlatoani colimeca, en bloques, apenas lo estaba armando Olaguibel -1954-) y la 20 de noviembre era una brecha montuosa que llegaba hasta su actual cruce con la calle Medellín perdiéndose en el río Colima, mientras que las colonias del oriente y sur ni sus luces cuando sólo se sabía del popular Tívoli, irregular asentamiento surgido atrás de los patios del ferrocarril.

La original casona con vista a la “calzada” (un amplio callejón terregoso en los años 50) apenas forestada con jóvenes primaveras, laureles de la india, eucaliptos, rosamoradas y unas cuantas madreselvas entre las pocas parotas, fue levantada, supongo, porque desconozco los planos, en apego a las normas arquitectónicas de la época con una construcción “modernista”, similar a las de esa zona con amplios banquetones, altos muros perimetrales encementados con piedra simulada, alberca, ajardinado interior alrededor del emplazamiento principal en terrazas con grandes claros y ventanales completos en sus amplios corredores. Edificación que al tiempo fue revocacionada y ampliada en sus interiores, modificada y adaptada a las necesidades de sus sexenales ocupantes.

Con el gobernador Rodolfo Chávez Carrillo (1955-1961) se consolidó el original diseño aunque con poco uso, casona sobria dedicada, además de casa habitación de la familia del gobernador a la recepción de personalidades y visitantes distinguidos, a la vez que embellecía la propia calzada para darle la fisonomía elegante que mantiene. Con Francisco Velasco Curiel (1961-1967), la finca fue parcialmente usada como casa habitación, incluso adaptada para huéspedes distinguidos, como los presidentes Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, quienes pernoctaron en la casa oficial que ya funcionaba totalmente acondicionada y equipada, en su momento visitada por Clavillazo, Cantinflas, El Santo y Pedro infante, entre otros, personajes altruistas que se acercaban al IPI (antes del DIF), que ahí tenía despacho, por la Juan José Ríos, para las labores asistenciales de la primera dama.

Con Pablo Silva García (1967-1973) no fue diferente, el profesor con su familia también vivió en la casona a la vez que previa agenda atendía asuntos propios de su encargo. Arturo Noriega Pizano (1974-1979) también vivió ahí con su familia prácticamente dándole el mismo uso que los tiempos permitían. Con Griselda Álvarez Ponce de León (1979-1985) se acondicionaron algunos espacios a las necesidades de la señora, quien como sus antecesores también atendió audiencias agendadas y llevó reuniones de gabinete. Fue Elías Zamora Verduzco (1985-1991), quien le cambió la fisonomía y usos, ampliándola en sus dos plantas y construyendo, con otro estilo, la nueva casa habitación, misma que se confinó hasta el fondo con salida independiente por la calle Juan José Ríos, habilitándola con salones, despacho alterno y área de recepción acondicionada por la calzada.

Carlos de la Madrid Virgen (1991-1997), quien tenía su domicilio particular enfrente, pragmático como era, con su familia usó relativamente poco la casa, la dejó para el desahogo de asuntos de gobierno y, por la tarde y noche, la dedicó a reuniones de gabinete. Quien la revocacionó en su uso fue Fernando Moreno Peña, éste, en un alto porcentaje empezó a atender los asuntos de gobierno ahí en calzada Galván, inmueble que a la vez registró mejoras, sobre todo decorativas, también en la parte habitacional. Gustavo Vázquez (2004-2005), siguió igual, atendiendo la mayoría de las actividades oficiales en Casa de Gobierno, actitud con la que Silverio Cavazos Cevallos (2005-2009), continuó, acondicionándole a la finca otros espacios para las, cada vez más, frecuentes reuniones, además de dotarla de mayor seguridad y control de acceso.

Noé Guerra

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