Caldero Político: Desvinculación del salario mínimo en México

La desvinculación del salario mínimo es una propuesta presidencial digna de analizar, sobre todo en el momento político, económico y social que está viviendo el país. Para algunos medios nacionales de información, esta iniciativa se originó como parte de una serie de medidas en reacción a los hechos violentos en el estado de Guerrero, particularmente en la desaparición de los 43 jóvenes normalistas de la Escuela Rural de Ayotzinapa, un movimiento social que de alguna forma ha permeado a aquellos sectores de la sociedad de donde pudiera surgir el México bronco que nadie desea.

Pero hay otro elemento más importante de análisis en este tema y es el economicista. Con base en ello la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) ha respaldado esta iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto para desvincular el salario mínimo como unidad de medida solicitando apurar estos trabajos a los legisladores federales para que la propuesta sea un logro aplicado en todo el país.

Pero, ¿en qué forma puede beneficiar al ciudadano y ciudadana y cuál es el proceso que debe seguirse para que se transforme en una mejor remuneración para la clase proletaria del país? Existe una necesidad importante de aumentar el salario mínimo, porque ya no sirve para lo que fue ideado: asegurar un estándar de vida mínimo para las personas; ahora nada más sirve como referencia para fijar otros precios en la economía nacional, y de ejemplo tenemos las multas gubernamentales, la subida en precios de canasta básica, tarifas de transporte, etc.

Una cosa es cierta, si el salario mínimo no mantiene su propósito de estandarizar la ley de la oferta y la demanda, se encarecerían todas estas tarifas públicas y tendrían como consecuencia efectos inflacionarios muy fuertes. Me parece que la idea de la desvinculación es sensata. En la pasada reunión privada que sostuvieron en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el presidente de la Conago y gobernador de Durango, Jorge Herrera, el jefe de Gobierno del D.F., Miguel Ángel Mancera, en su calidad de coordinador del grupo de trabajo sobre los salarios mínimos de la Conago, y 21 representantes de diferentes entidades federativas del país, se comprometieron a materializar la desindexación en cada uno de sus estados.

Es decir, que para desvincular el salario mínimo, se entiende que dicha desvinculación es un paso fundamental para iniciar una política económica de recuperación y que los gobernadores del país, trabajarán en lo que corresponde en cada una de las entidades federativas para que se origine lo más rápido posible, y se pueda iniciar la política de recuperación. Los representantes de los estados han coincidido en que los salarios mínimos en México, han llegado a niveles muy bajos y señalan que con las reformas aprobadas se puede corregir esta situación, y propiciar una política de recuperación economicista del ingreso salarial.

Se precisa también que la desvinculación del salario es ya una medida madura y que es compartida por todos los sectores y fuerzas políticas del país, por lo que resulta inaplazable crear la unidad de cuenta como referencia a las transacciones económicas. En este contexto, los diferentes estatus regionales de los salarios mínimos afecta a la clase trabajadora del país, no es lo mismo el salario mínimo que se acredite en la región norte donde el poder adquisitivo del empleado es remunerable, porque esta región aporta el mayor porcentaje del PIB a México por ser industrializado, que el salario mínimo de los empleados que viven en la región centro occidente, donde la economía fluctuante es de la agro-producción, menor a la de industrialización con ello se origina una distribución inequitativa de la riqueza nacional.

Si sube la gasolina mes con mes, debe subir la canasta básica y los diversos insumos pero el salario mínimo del trabajador no sube, se estanca, dándose una inequidad salarial y donde ni siquiera les ajusta para poder mantenerse en lo primordial las familias mexicanas y ello es una realidad absoluta. Entonces, el compromiso es apurar y hacer todo lo necesario. Incluso el gobernador de Durango se comprometió a liderar el trabajo con sus colegas gobernadores para que todos apuren el paso en todos sentidos.

Consideraron que ya están dadas las condiciones para que el país se rija por una sola zona geográfica y por tanto que exista un solo salario mínimo nacional y distributivo. Puede ser un cambio de un antes y un después de México de más de 35 años de pérdida del salario mínimo en el país, de más de 35 años de ir a una reducción o en una caída de los salarios mínimos, esperemos que los legisladores analicen y dictaminen esta iniciativa; México lo requiere y la clase proletaria lo exige.

 

COMENTARIO FINAL

El día de hoy, sábado 13 de diciembre, a las 19:00 horas el presidente municipal de esta ciudad capital, profesor Federico Rangel Lozano, presentará a los habitantes de este municipio el segundo informe del estado que guarda la administración pública municipal, sin duda el informe que se rendirá hablará de los logros, del trabajo con sensibilidad social, política, de la obra pública y el sello humanista de la actual administración. La cita es en la explanada de la Casa de la Cultura, ubicada por la calzada Galván.

Mi correo: jamhcom@gmail.com

Juan Ángel Magaña Hernández

Comentarios

Notas Relacionadas