Jon

Diciembre, vacaciones, propósitos…

Jonás Larios Deniz*

“Gran parte de la buena organización de las escuelas será la acertada distribución del trabajo y el reposo, o sea de las labores y las vacaciones y recreos” (Comenio, Juan Amós, Didáctica Magna, 2000, pág. 59). Hacer un alto total en las actividades escolares es la oportunidad para renovarse, el descanso supone crecimiento personal cuando se disfrutan los tiempos de ocio consigo mismo y con la familia. De acuerdo con Comenio (2000, pág. 59), el árbol “no debe siempre estar produciendo semillas, flores y frutos, sino que a veces debe atender a sus operaciones internas, elaborar su savia y fortalecerse. Por esto quiso Dios que tras el estío viniese el invierno para proporcionar descanso a todo cuanto crece sobre la tierra y a la tierra misma…” (Lev. 25). Sin embargo, no es fácil hacer un alto y descansar, ya que la vida moderna nos incita a avanzar sin cesar para ganar la competición y obtener logros que nos distingan por encima de los demás. Es obligatorio el reposo de la mente y el cuerpo.

Diciembre significa el cierre de un ciclo, es el último mes del año. Es el tiempo del balance y la rendición de cuentas, así mismo, es época de planear y soñar lo que se hará en el año que sigue. Es en ese marco que debemos encauzar los hábitos escolares de las niñas, niños y adolescentes, para que a través de los años se conviertan en ciudadanos ejemplares. Así que, propongo que en las listas de propósitos para el año nuevo, pidamos a las niñas, niños y adolescentes que incorporen compromisos con su educación formal y su educación para la vida. Algunos propósitos que sugiero son llegar a tiempo a clase todos los días, hacer las tareas al llegar de la escuela, participar activamente en clase, no usar el teléfono celular durante la jornada escolar, leer un libro cada mes, mejorar la caligrafía y la ortografía, iniciar y/o perfeccionar un segundo idioma, manejar las tecnologías de la información y la comunicación, fomentar el respeto y la comunicación entre los compañeros del grupo y de la escuela, proponer y ejecutar acciones para el cuidado del medio ambiente, respetar los derechos de los demás y vigilar el incumplimiento de las obligaciones (particularmente de las propias), hacer uso limitado y adecuado de las redes sociales, poner en práctica en la vida cotidiana lo aprendido en la escuela, agradecer a las y los profesores por el servicio que otorgan, entre muchos otros. Hacer que los deseos se escriban como propósitos y éstos sean hábitos en el año que sigue. Recomiendo que se anoten en papel y se coloquen en algún lugar visible dentro del hogar para ser recordados permanentemente en los meses que vienen.

Es importante que no se asignen tareas escolares a los estudiantes para el período vacacional. La única tarea permitida es descansar y disfrutar a la familia, amigas y amigos.

*Profesor-investigador de la Universidad de Colima

Comentarios

Notas Relacionadas