La ley machete

Miguel Ángel Sánchez Romero

Al parecer, el ímpetu de algunos de nuestros políticos, por tratar de sobresalir en estos tiempos preelectorales, en busca de figurar en las listas de candidatos de sus partidos políticos, los ha llevado a recurrir a todo tipo de estrategia publicitaria, que van desde las muy creativas y novedosas, hasta las que rayan lo ridículo y temerarias, como la del brillante diputado local Esteban Meneses, quien aprovechando que están de moda los políticos repudiados por la población, decidió no quedarse fuera de la jugada para el 2015, y en una noche de lucidez decidió iniciar su campaña, al puro estilo de José Luis Abarca o Ángel Aguirre, ganándose el odio de la población, luego de que amparado en el fuero hiciera gala de su prepotencia y protagonizara un zafarrancho, donde presuntamente sacó a relucir un machete con el cual arremetió en contra de un vehículo y sus ocupantes, logrando lesionar a una mujer.

Sin bien, esta no es la primera vez que el legislador de Nueva Alianza, se ve involucrado en actos de violencia y prepotencia en contra de ciudadanos, de los cuales hasta ahora había salido bien librado; sin embargo, esta vez parece que no correrá con la misma suerte, pues independientemente de que ha negado todas las acusaciones en su contra y tratado de justificarse, desafortunadamente todos sus argumentos le han sido contraproducentes, ya que ni sus compañeros de partido le han creído; por lo que, ante la presión política, social y de medios de comunicación, el diputado Esteban Meneses, se vio obligado a pedir licencia y retirarse del curul, para comparecer ante la ley y enfrentar los cargos que se le imputan, de los que seguramente esta vez no habrá quien lo salve.

Sin duda alguna, habrá que reconocerle al diputado Esteban Meneses, que logró hacer en una borrachera lo que no hizo en dos años como legislador y es que atraer todos los reflectores y ser el tema de discusión de la opinión pública no cualquier político lo consigue de la noche a la mañana, y menos cuando su desempeño como representante popular ha sido gris e insignificante; por lo que Meneses no tendrá que andar dando informes, ni mucho menos gastando en espectaculares para que la gente sepa que existe, por lo que si el zafarrancho que armó fue como parte de una campaña publicitaria para llamar la atención, definitivamente, lo logró.

Definitivamente, esta clase de pseudorepresentantes populares, en ningún lugar de México y del mundo, debería de existir; el valerse del fuero que les otorga la ley para cometer actos de prepotencia, corrupción, y delincuenciales, no deben ser perdonados, ni solapados por ninguna autoridad; definitivamente si el diputado Esteban Meneses cometió algún delito debe responder ante la ley, como cualquier otro ciudadano, ya que esto no sólo servirá de escarmiento para todos aquellos políticos que se creen intocables, sino que es una buena oportunidad para que las instituciones demuestren que no hay impunidad.

miguelinosan@yahoo.com.mx

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