Ramón Zurita Sahagún

La balanza de la justicia

De Frente y de Perfil

Ramón Zurita Sahagún

¿Qué se necesita para ser liberado de la cárcel, luego de ser acusado de múltiples delitos?

Comprobar la inocencia de los detenidos no es tarea fácil, para la mayoría de los implicados, aunque los hay quienes son exonerados o liberados en forma rápida y expedita.

La aplicación de la ley no parece ser pareja, cuando menos eso revela algunos resultados de los tiempos recientes en que jueces dictan autos de formal prisión o de liberación, después de estudiar concienzudamente las pruebas presentadas en contra de los personajes detenidos.

Nadie entiende como en casos recientes, los jueces tardan tanto en resolver los casos, y en otros, la rapidez con que actúan asusta.

Dos casos recientes muestran el rasero diferente que se aplica.

El asunto fue sumamente ventilado, los grupos de autodefensa de Hipólito Mora y Luis Antonio Torres (Simón El Americano), se enfrentaron a balazos en Buenavista, Michoacán, con saldo de 12 muertos, entre los dos bandos.

Los dos cabecillas y sus seguidores se entregaron, siendo liberados en primer orden los líderes de los bandos y después sus seguidores.

Mora y Torres no duraron más de dos o tres meses en prisión y sus seguidores un poco más, aunque en ninguno de ellos se encontró responsabilidad de los hechos que causaron 12 muertos.

Eso sí, José Manuel Mireles, otro de los líderes de los grupos de autodefensa michoacanos continúa en prisión, sin que las acusaciones en su contra sean de asesinatos.

Rafael Caro Quintero, uno de los principales jefes de los grupos delincuenciales, vinculados al mundo de las drogas, salió en libertad, en virtud de la procedencia de un amparo por haber sido juzgado por un juez del fuero federal y no del fuero común, como procedía por el asesinato de Enrique Camarena Salazar y Alfredo Zavala Avelar.

Caro Quintero cumplió con las condenas que le fueron impuestas y ante el reclamo del gobierno de Estados Unidos es hoy uno de los personajes más buscados en México y hasta recompensa existe para quien proporcione datos para su captura.

Eso sí, Ernesto Fonseca Carrillo (Don Neto), socio de Caro Quintero y acusado de los mismos delitos, continúa en prisión por no interponer un amparo.

Lorena González Hernández, acusada de participación en el secuestro y asesinato de Fernando Martí, fue liberada.

Siete años tardó la conocida Lore en ser puesta en libertad, al no comprobarse los cargos en su contra.

De nada valió que en su momento ella comprobara que no estuvo presente en el retén simulado en donde detuvieron y secuestraron al menor de edad.

Tampoco que ella comprobase el sitio en que se encontraba. Fueron siete años de larga lucha y de prisión los que sufrió, luego de ser señalada por uno de los escoltas como participante del evento.

Cómo logró Lorena González Hernández su libertad: por el desistimiento del propio escolta y de los otros personajes que la acusaban.

Resultó inocente, pero los años en prisión nadie se los repondrá.

Hace no mucho tiempo se produjo una película en la que se narran las desventuras de José Antonio Zúñiga, un joven acusado de asesinato, y que tras dos años en prisión se comprobó su inocencia.

La cinta exhibida en corridas comerciales muestra los desatinos de los juzgadores y la lucha de los abogados del joven contra el sistema penal y judicial mexicano.

Zúñiga aportó pruebas de su inocencia, sin que fuesen consideradas, hasta que un par de abogados tomó su caso, lo viralizó y entró en su defensa, con el resultado de que José Antonio Zúñiga se convirtió en un personaje conocido y las autoridades quedaron en evidencia.

La cinta “Presunto culpable” se convirtió en éxito de taquilla y se inició la disputa entre las autoridades y los exhibidores, por usar imágenes que muestran los desatinos del sistema judicial y lo corrompido del mismo.

El uso del arraigo es uno de los más repetidos y con el que abusan las autoridades constantemente.

Como los relatados existen centenares de casos en que la justicia mexicana da palos de ciego o se excede, según la circunstancia.

Por eso habrá que seguir de cerca lo que suceda con los personajes hoy arraigados por la fuga de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, ya que durante la búsqueda de responsables las autoridades encontrará culpables a los que no lo son, cuando menos en haber proporcionado la ayuda que requería el hoy prófugo y exonerar a los altos niveles, los que en un abuso de autoridad, soberbia y prepotencia descargan responsabilidades en los mandos menores.

EL CHAPO

Joaquín Guzmán Loera saltó a la fama pública por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, ocurrido en mayo de 1993, y pocos meses después fue detenido en la frontera sur del país y recluido en prisión.

Ocho años estuvo preso y se produjo su primera fuga, que le permitió vivir en libertad por 13 años más.

Detenido nuevamente y enviado a otro reclusorio de alta seguridad por 17 meses más, se produjo su segunda fuga, por lo que habrá que contar el tiempo que disfrutará de plena libertad.

HÉCTOR YUNES LANDA

El senador Héctor Yunes Landa es uno de los prospectos sólidos del PRI al Gobierno de Veracruz, por lo que actúa como tal.

Su informe de labores como senador motivó una llamada de alerta para los demás aspirantes a esa candidatura del partido tricolor, ya que Yunes Landa mostró que sabe mover el músculo y que va por todo, sin importar quién le salte en la contienda, sea la interna partidista o la constitucional.

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