Con la vacuna contra el virus del papiloma humano a niñas de quinto grado de primaria y de 11 años no escolarizadas previenen el cáncer cérvicouterino, informa la Secretaría de Salud y Previsión Social del Gobierno del Estado.

Virus del Papiloma Humano, infección de transmisión sexual más común: SSA

El virus del papiloma humano es transmitido por contacto sexual con una persona infectada, por lo que es considerada una enfermedad de transmisión sexual y es tan común que casi todos los hombres y mujeres lo contraen en algún momento de sus vidas, informa la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado.

Al respecto, y con información del Instituto Estatal de Cancerología indica que la infección por virus del papiloma humano es la enfermedad de transmisión sexual más común, tanto en hombres como en mujeres, y la persistencia de ésta es el principal agente causal del cáncer cérvicouterino.

La dependencia explica que los virus del papiloma –que es un grupo de más de 150 virus- son llamados así, debido a que algunos tipos causan verrugas o papilomas, mismos que son tumores no cancerosos. Sin embargo, aproximadamente 35 tipos se asocian con lesiones tanto benignas como malignas (cáncer), especialmente cáncer de cuello uterino.

Por ello, la Secretaría de Salud refirió que se incluyeron en el programa de inmunización dos vacunas para la profilaxis de las infecciones por el virus con los tipos 16 y 18, las cuales otorgan el 100% de la eficacia en la prevención de lesiones relacionadas con estos tipos de virus en mujeres antes del inicio de su vida sexual o que estén libres de la infección, además de otorgar la buena persistencia de anticuerpos durante 7 años y un  perfil aceptable de seguridad.

Con la vacuna, incluida en el esquema de vacunación que se aplicará en la próxima Semana Nacional de Salud, se previene en las nuevas generaciones las infecciones de alto riesgo que pueden causar el cáncer cérvicouterino, por lo que se continúa aplicando el biológico contra el citado virus en dos dosis, en intervalos de 6 meses, a niñas que cursan el quinto grado de primaria y a las de 11 años no escolarizadas de la entidad.

Cabe mencionar que en el caso de las verrugas genitales, éstas pueden ser atendidas por el médico con el fin de evitar su crecimiento y cantidad, mientras que para identificar las etapas iniciales de cáncer cérvicouterino, se debe realizar cada año la prueba de papanicolau.

En este sentido, la institución de salud precisa que la vacunación contra el cáncer cérvicouterino no sustituye al tamizaje regular, por lo que la mujer deberá realizarse su papanicolaou en su etapa adulta.

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