El Congreso del Estado desechó una propuesta de reforma a la Ley Orgánica de la UdeC, la cual había sido presentada por un grupo de académicos y disidentes de la misma.

Congreso respeta la autonomía universitaria

Infoecos/Colima

El Congreso del Estado patentizó, una vez más, su irrestricto respeto a la autonomía de la Universidad de Colima y autogobernarse, al desechar una propuesta de reforma a la Ley Orgánica de la máxima casa de estudios, la cual había sido presentada por un grupo de académicos y disidentes de la misma.

Ante la comunidad universitaria presente en el recinto legislativo, encabezada por su rector José Eduardo Hernández Nava, y exrectores de la misma casa de estudios, el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la LVIII Legislatura local, Federico Rangel Lozano, dio lectura al dictamen por medio de la cual se desecó una iniciativa popular presentada por un grupo de disidentes de la máxima casa de estudios colimense.

En su exposición de motivos, el líder de la bancada priista en el Congreso del Estado señaló que esa iniciativa popular se desechaba “por considerar que no cumple con las formalidades relativas a una iniciativa popular, pues no fue suscrita por cuando menos el 2 % de los inscritos en el listado nominal de electores del estado como lo establece la Constitución de Colima”.

Dicho proyecto de contestación fue elaborado por la Comisión de Participación Ciudadana y Peticiones.

Rangel Lozano, en sus argumentos de desechamiento, en su calidad de presidente de la Comisión de Participación Ciudadana y Peticiones, advirtió que la propuesta emite juicios superficiales y desconoce por completo la eficacia de la Ley Orgánica vigente, además de carecer de un análisis de impacto presupuestal.

El legislador consideró a la propuesta como una contrarreforma que alejaría a la Universidad de Colima de las grandes transformaciones que hoy ofrece la sociedad del conocimiento, en las cuales esa institución ha estado presente.

“Reformar la Ley Orgánica de una institución cuya relevancia ha sido demostrada empíricamente a lo largo de la historia, constituye un acto de responsabilidad educativa y de moral universitaria”, señaló Rangel Lozano.

El priista estimó que en lo práctico, una reforma presupone un análisis riguroso de la ley vigente y de los reglamentos internos de la propia institución, acompañado de la elaboración de un diagnóstico profundo y objetivo de la realidad académica y administrativa, así como un conocimiento certero del contexto nacional e internacional de la educación superior.

El coordinador de los diputados priistas expuso también que una nueva ley universitaria supone que la comunidad y una generación de universitarios, han diseñado un proyecto común para responder a los retos y exigencias del presente y del porvenir. “Esos ingredientes están ausentes en la propuesta multicitada”, aseguró.

La Comisión de Participación Ciudadana y Peticiones determinó desechar la propuesta de Ley Orgánica de la Universidad de Colima que recibió el pasado 20 de junio de 2016, por Manuel Salvador González Villa, fechada el 24 de mayo del presente año.

Por su parte, Héctor Magaña Lara, a nombre de la Legislatura, señaló que hablar de la Universidad de Colima también implica hablar de su autonomía.

Explicó que la autonomía representa la posibilidad de autogobernarse y al conseguirla, la Universidad ha logrado vivir, a través de sus órganos internos, de sus propios estudiantes, de sus propias autoridades, a través de todos, en un ejercicio democrático que le concede vida propia.

“Eso justamente es lo que tenemos que defender a capa y espada los universitarios y los colimenses”, consideró Magaña Lara.

Estimó que pensar que sólo unos pocos pretendan decidir por todos, es una falacia, es un deseo irreal que la propia Universidad no podría permitir “ni mucho menos nosotros como legisladores”.

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