Baúles: Los cuatro encajuelados

Fue una de las noticias un tanto extrañas en la semana. No porque los políticos sean ajenos al escándalo mediático con olor a crimen organizado y narcotráfico (quien desee informarse sobre el tema, lea Los Señores del Narco, de la periodista Anabel Hernández), sino por la forma como se dieron los hechos.

La madrugada del viernes reciente, en distintos medios de las redes sociales se anunció que las autoridades policíacas, en esos momentos, estaban atendiendo un reporte de un extraño movimiento en la carretera libre Colima-Guadalajara, a la altura de Tonila, donde supuestamente unos sujetos intentaban dejar bolsas negras que contenían restos humanos. Esa fue la primera versión mediática.

Minutos más tarde, sería cuestión de media hora, en redes sociales volvió a tocarse el tema: que habían sido detenidas algunas personas en ese mismo punto, limítrofe entre Colima y Jalisco. No se precisaron más detalles.

En el transcurso del día fue cuando fluyó más la información al respecto: cuatro personas del sexo masculino habían sido encontradas encajueladas, con vida, pero atadas y amordazadas, en dos vehículos, un Dodge Attitude y un Chevrlotet Corsa. En uno de estos vehículos había una maleta que contenía 20 kilos de polvo blanco, posiblemente cocaína.

En el transcurso de la tarde hubo silencio oficial, de no ser porque un periodista, en su sitio personal de Facebook reveló el nombre de uno de los encajuelados: un conocido abogado de Villa de Álvarez, de nombre Rogelio Salazar. Así, sin el segundo apellido, que es Borjas.

Al día siguiente fue pública la identidad de este personaje villalvarense y de los otros tres encajuelados: José Luis Valencia Valencia, originario de Michoacán; Jaroslaw Slolai, proveniente del sureño país Belice; y todo un personaje de Tamaulipas, Julio César Jiménez Barrón, líder del Frente Popular Juvenil Ciudadano y del Movimiento #YoSoy132 en esa entidad, muy identificado en aquel territorio norteño por confrontarse con el PRI.

Rogelio Salazar Borjas, hasta ayer domingo que fue destituido del servicio público federal, se desempeñaba como Delegado Federal del Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), órgano desconcentrado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), responsable, como su nombre lo indica, consiste en impulsar y fomentar políticas públicas a la economía social, mediante proyectos productivos en los rubros agrícola, pecuario, forestal, comercial, industrial, minero y de servicios.

Rogelio Salazar Borjas, egresado de Economía, de la Universidad de Colima, fue síndico en el gobierno municipal villalvarense de Adrián López Virgen (2003-2006). De ahí se incorporó al gobierno de Silverio Cavazos Ceballos, como director de Giras y Audiencias Públicas. Durante el gobierno de Mario Anguiano fue director del Registro Civil del Estado, y en 2011 lo pasó a la Dirección de Seguridad Privada. Cuando Enrique Rojas Orozco asumió el gobierno municipal de Villa de Álvarez, nombró a Salazar Borjas como oficial mayor, y posteriormente lo movió a la Secretaría General del Ayuntamiento.

El conocido abogado y funcionario villalvarense desde el 2015 estaba al frente de la Delegación del INAES en el estado de Colima.

Se desconoce, hasta ahora, dónde pernoctan y ante qué instancias están rindiendo declaración los cuatro encajuelados. ¿Quiénes fueron los autores de tales encajuelamientos, y qué pretendieron evidenciar ante la opinión pública? ¿Cuántas preguntas no estarán inquietando a los colimenses sobre este incidente?

Las autoridades están obligadas a dar una explicación creíble.

DE LOS RECUERDOS

1.- Hoy vence plazo. Hoy, 31 de octubre, se cumplen los 365 días que contempla la ley para que el Congreso del Estado proceda legalmente contra el exgobernador Mario Anguiano Moreno y sus excolaboradores, por los presuntos actos de corrupción. La responsable de proceder, diputada del PAN Julia Jiménez Angulo, quien es presidenta de la Comisión de Responsabilidades, está ocupada en pedir licencia para participar en el proceso interno del blanquiazul, en su búsqueda de la dirigencia estatal. Así de preocupada está por servir a los colimenses.

2.- Día de Muertos. En nuestro país amamos nuestras tradiciones: todos los días del año vivimos el Día de Muertos. Y no se diga en Colima, donde ocupamos el primer lugar de ejecutados, con una cifra que apunta a casi el medio millar en lo que va del año.

 

Imagen de Consciencia-Verdad

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