La Cicuta: Andrés Donald López Trump

A poco más de una semana del triunfo electoral de Donald Trump, debemos entender que su campaña fue excelsa y exitosa. La campaña del presidente electo norteamericano nos puede dar unas luces de lo que será el periodo electoral de México en el 2018. Muchos analistas son los que coinciden que Andrés Manuel López Obrador es el político que más se parece a Donald Trump en todos los sentidos, por lo que entender las claves de la campaña de Trump nos dilucidará el camino que tomará la campaña de López Obrador rumbo al 2018.

Muchos califican a Andrés Manuel como un conservador muy radical, lo cierto es que va mucho más allá. Obrador logró construir toda una ideología en torno a su persona, un hibrido de personas de izquierda con prácticas de derecha. Pareciera que difícil general una ideología desde cero, pero no es así, basta con identificar distintas causas políticas que no están identificadas con ningún partido y agruparlas en una causa común, como lo hizo arropando al SME, la CNTE y los normalistas, entre muchas otras.

Al tomar las causas inconexas creó un significante vacío, lo que en teoría política es un genérico sin significado que es interpretado de una manera diferente por los interlocutores y se sienten identificados, por ejemplo “sólo el pueblo puede salvar al pueblo”. Es decir, es una expresión tan hermosa como vacía, por lo mismo cada uno la llena con el significado que le interesa. Pero para que esto funcione se debe tener un antagonista, uno interno y uno externo, que para AMLO es “la mafia del poder” al interior y el “imperialismo” al exterior.

A su vez, necesita generar un nicho de electores “invisibles” que están lejos de la corrección política, lo que encontró en los denominados “chairos”. Una masa deforme entre resentidos sociales, críticos de izquierda, intelectuales teóricos comunistas y activistas sociales radicales que la derecha pretende caricaturizar. El tema es que son muchos, pertenecen a diversos estratos socioeconómicos y niveles académicos, por lo que desacreditarlos es un error. Si este grupo se suma a sus “antagonistas” de la derecha electoral, el triunfo sería implacable. Y esto se puede dar porque el señor López ha defendido en más de una ocasión los postulados tradicionales de la derecha en temas como la legalización de la mariguana, matrimonios igualitarios, aborto…

El proteccionismo nacionalista o nacionalismo trasnochado es la espina vertebral de las propuestas populistas de Obrador. Esto se suma a que para bien o para mal siempre se está hablando de él, se le parodia y hasta se le sataniza.  Y por último, tener un medio de cabecera para marcar su agenda, difundir sus postulados y hacer propaganda. Esto ha sido su punto flaco, pues si bien tiene a revolución 3.0, megáfono mx y regeneración, ninguno ha podido terminarse de consolidar. Si por medio de Aristegui, Obrador logra marcar agenda, será imparable.

Chomsky, propaganda y medios

Para Noam Chomsky existen cinco barreras entre la información que se genera en el mundo y la información que llega a las manos al lector. Estas barreras impiden que el lector tenga en sus manos información objetiva, sino que lo que le llega es propaganda, información propagandoide o en el mejor de los casos publicidad. Es por eso que para tener un criterio amplio hay que discriminar entre una serie de fuentes y no casarse con una sola.

El primer filtro es el filtro corporativo pues, los dueños de los medios son a su vez dueños de otras empresas por lo que la información que difunden y publican será únicamente aquella que no afecte sus intereses empresariales o sirva para acrecentar el poder adquisitivo de sus empresas. El segundo filtro va de la mano con el primero, es la publicidad. El costo de mantener una empresa informativa es muy alto, por lo que las empresas deben valerse de patrocinadores o de publicidad. Si bien, permiten la supervivencia de los medios, los vuelven dóciles a las causas de sus patrocinadores y clientes, prestándoles más atención a ellos que a sus lectores.

Debido a los costos altos de tener reporteros en todos lados y a todo momento, los medios recurren a boletines. Las grandes empresas, los gobiernos, los partidos políticos y algunas organizaciones, tienen sus áreas de comunicación que generan información parcial benéfica para quien la emite que por comodidad es tomada y replicada por los medios. El cuarto filtro es lo que Chomsky conoce como los correctivos disciplinarios a los medios de comunicación. Y estas son las medidas que los entes de poder toman para castigar a los medios cuando publican información que daña sus intereses, y esto se hace por medio de demandas, cartas, amenazas, etcétera.

Por último, el quinto filtro es el filtro de la seguridad nacional, en su momento el anticomunismo. Es decir, se acusa a los medios de opositores, de atacar al gobierno, etcétera para desvirtuar, atacar y destruir la imagen y credibilidad de un medio. Por lo que al señalar a un medio como contestatario u opositor se le ataca a la credibilidad, por lo que los medios evitan tocar algunos temas para no ser atacados en su credibilidad.

Es por eso que la información que llega a manos del lector ha pasado por tantos filtros, por lo que Chomsky nos invita a analizar la información y ver los filtros de manera positiva para identificar los medios en los que menos filtros son usados. Hay que estar conscientes que lo que leemos y lo que escuchamos es sólo una parte de la información, por lo que siendo críticos y buscando los medios en los que menos filtros son usados, es como podremos mantenernos mejor informados.

 

Imagen de Zonamovilidad

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