El bizarro mundo de Nacho 

Mientras que el país se encuentra sumergido en una severa crisis económica, política, social y a punto de la ingobernabilidad y la desobediencia civil, el gobernador del estado José Ignacio Peralta Sánchez pareciera no estar enterado de lo que pasa a nivel nacional, ni mucho menos de la situación que vive la entidad que dice gobernar, la cual, para medios nacionales e internacionales, se ha convertido en la antesala del infierno, al ser el estado más violento del país de acuerdo a las cifras oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el cual Colima registró más de 600 homicidios durante el 2016.

Sin embargo, el indigno primer lugar que tiene Colima en inseguridad, pareciera ser algo normal y sin importancia para el Ejecutivo estatal, que se ha preocupado más por acallar las voces críticas, comprar primeras planas, plumas e ideologías para glorificar su imagen y toda la parafernalia que ha hecho durante su primer año de Gobierno, tratando de engañar a la población colimense con sus dolosas decisiones e insignificantes resultados, que solo han causado lástima e inconformidad.

Pareciera que Nacho y sus priístas se encuentran en un mundo bizarro en el que viven felices y seguros, ya que para ellos no solo la inseguridad no tiene importancia, sino las protestas y manifestaciones de maestros, policías, adultos mayores, productores, transportistas, y de la sociedad en general que han comenzado a ser más frecuentes, sobre todo en el último año, en el que la inconformidad social contra los abusos del gobierno se ha radicalizado, pero esto parece no importarle al gobernador, que prefiere seguir con su show circense que tanto lo ha caracterizado, al preferir gastar los pocos recursos con los que cuenta la entidad en espectáculos que ningún beneficio real hasta ahora le han traído al estado.

Basta con ver el decepcionante Campeonato Mundial de Fórmula 1 de lanchas rápidas 2016, que anunció el gobernador con bombo y platillos, el cual pasó con más pena que gloria y con la vergüenza de no haber sido avalado por la propia federación del ramo deportivo, pero sobre todo por el gran costo del evento, el cual, según datos oficiales, se estimó en más de millón y medio de dólares, recursos que bien hubieran podido ser utilizados para resolver problemas más apremiantes que afectan a la población. Pero como si esto no hubiera sido suficiente para alimentar su ego y cumplir sus fantasías de la infancia, ahora el Ejecutivo estatal nos sorprende con la gran noticia de que hará el “ceviche más grande del mundo”, como si esto realmente le sirviera en algo a la sociedad.

Quizá en el mundo bizarro en el que vive Nacho Peralta, estos espectáculos sean aplaudidos por sus habitantes; sin embargo, habrá que recordarle que la población colimense ni vive feliz ni segura, como sus asesores le hacen creer, quizá no se ha percatado de que el único espectáculo del que todos hablan y que le ha dado la vuelta al mundo, han sido los muertos, la violencia y la inseguridad que se vive en Colima.

miguelinosan@yahoo.com.mx

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