Editorial

De manera acomodaticia, el alcalde de Colima, Héctor Insúa García, hace uso de los recursos federales para la seguridad pública, pero en el ámbito de sus atribuciones, delega esa función al estado y utiliza a los elementos de seguridad municipal para barrer las calles o recaudar dinero a través de las multas de tránsito.

Por tal motivo, la tarde del martes, el Alcalde capitalino fue severamente cuestionado al respecto por los diputados del Congreso, en especial por el legislador independiente Nicolás Contreras, quien inquirió al Presidente Municipal esta incongruencia.

Durante la reunión que se prolongó por cerca de dos horas, el Alcalde aseguró que en la ciudad de Colima la seguridad pública es responsabilidad del Gobierno del Estado, aunque reconoció que el artículo 115 de la Constitución General de la República establece la seguridad pública como una función del municipio.

El diputado independiente exigió algo que la sociedad, pero en particular los capitalinos, desde hace meses le exigimos al Alcalde: que se involucre y participe de lleno en la coordinación, pues al mantener a elementos haciendo funciones ajenas a su labor de seguridad, actúa en detrimento de la población.

El Alcalde justifica que se hace en materia de seguridad hasta donde el acuerdo lo permite, por lo que es válido el reclamo de Nicolás Contreras: si recibe recursos federales para ser aplicados en materia de seguridad es obligado, en ese sentido, a responder operativamente a las acciones que se emprenden en el estado en materia de seguridad.

Se le cuestionó al Alcalde, además, que los policías ganen ocho mil 261 pesos al mes y no se preste el servicio de manera total a la población, y se haya tenido un gasto total de siete millones 500 mil pesos para la realización del Festival Internacional del Volcán, de los que un millón 500 mil aportó la Comuna, dinero con el que pudo pagarse el salario de un año de 15 policías.

Esta actitud constituye una canallada, además de que es vergonzoso y preocupante cómo el Alcalde hoy se escuda en un artículo transitorio de la Constitución, que seguramente desconocía cuando asumió compromisos en materia de seguridad. Sin embargo, convenencieramente, utiliza parcialmente ese mismo artículo para recibir recursos por un servicio que no es responsabilidad de él, como lo dijo el propio Insúa.

De ese nivel, la desvergüenza del Alcalde de Colima. ¿Y así buscará relegirse?

Comentarios

Notas Relacionadas