Ingobernable

Hasta ahora, lo más destacado del gobierno de José Ignacio Peralta ha sido la inseguridad, la violencia y los conflictos sociales y laborales, que ha provocado el propio mandatario y su gabinete, con su brillante política para resolver conflictos de “ni los veo ni los escucho”, la cual le ha salido contraproducente, ya que a poco más de un año y medio de gobierno peralista, se han manifestado policías estatales, organismos y ciudadanos contra la concesión del Parque Regional, choferes de transporte público, trabajadores del Instituto Colimense de Radio y Televisión (ICRTV), la Sección 6 y 39 de la SNTE, que actualmente tiene tomadas las instalaciones de la Secretaría de Educación del estado, así como una serie de manifestaciones de ciudadanos y organismos para exigir paz, seguridad o que aparezcan sus familiares o amigos desaparecidos.

Ante la serie de conflictos que se han dado en el poco tiempo que lleva la administración peralista, y que hasta ahora a ninguno le ha dado respuesta o resuelto sus problemas, resulta realmente grave, ya que el hecho de que no se vean en las calles o en los medios de comunicación a las personas manifestándose, no quiere decir que el problema ya no exista o haya perdido fuerza, sino todo lo contrario, la amenaza se encuentra latente. Hasta ahora los ciudadanos han sido condescendientes y, hasta cierto punto, piadosos con el gobernador y su gabinete, al no radicalizar sus protestas para no afectar al resto de la población o a terceros, pero aun así se respira la ingobernabilidad.

Sin embargo de continuar con la política de “ni los veo ni los escucho” y de seguir solapando a funcionarios, los conflictos se podrían recrudecer y tomar mayores dimensiones, ya que para todos aquellos que se han manifestado y que han sido ignorados por las autoridades, bastaría con que fueran convocados para que se sumaran a una gran protesta para hacer sentir su fuerza en todo el estado, como lo hicieron los del SNTE 6 y 39, con una caravana de cientos de vehículos que se vieron circular por la capital y algunos municipios, que fácilmente opacaron el desfile cívico-militar en el que el gobernador intentó mostrar su fuerza de Seguridad Pública, la que en la realidad ha fracasado al no haber podido dar resultados solos.

Sin duda, cada día crece más la crisis de ingobernabilidad en Colima, el pensar que con la militarización de la calles se resuelven los problemas de inseguridad y violencia del estado, es un error, ya que la solución al problema no es la intimidación o la represalia, sino la educación, la cultura y justicia; así, que mientras sigan las injusticias, se solapen delincuentes, se lucre con la educación, la cultura y el desarrollo social, como lo han hecho los tecnócratas de la administración peralista, que ven a la administración pública como una empresa en la que los servidores públicos son vistos como empleados a los que se les puede sacrificar en cualquier momento o modificar su estatus y prestaciones deliberadamente, y mientras los gobernados sigan siendo tratados como consumidores; la ingobernabilidad seguirá creciendo y no veremos caer una, ni dos cabezas, ya que no tuvieron la capacidad ni el talento político para resolver ni los conflictos más pequeños.

Mi solidaridad con las familias del Estado de México, Oaxaca, Chiapas, Puebla, Ciudad de México, Morelos, Tabasco y de todas aquellas ciudades y municipios que fueron afectados por los terremotos que afectaron nuestro país, desde aquí les decimos que no están solos, México está con ustedes.

miguelinosan@yahoo.com.mx

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