Sociedad del Conocimiento: ¿Por qué celebramos más la independencia que la consumación?

Desde hace tiempo es una pregunta que en más de una ocasión nos hacemos. Hoy tengo sobre estos dos hechos históricos una perspectiva que nos permite afirmar con argumentos porqué al final de cuentas el sistema da más importancia a la inicio que a la consumación de la independencia.

Nos debe quedar claro que la historia oficial está escrita por los ganadores, en este caso, ese marco histórico de referencia en el México contemporáneo, lo construyó el priísmo, por lo tanto, ellos definieron cuáles tomar en cuenta y cuáles no. Enaltecieron el hecho de 1810 por los valores de lealtad e institucionalismo (Hidalgo no habla de romper con la corona), nacionalismo (poder a los criollos y mestizos).

Además, el fenómeno histórico del 16 de septiembre tiene un carácter más popular y de masas que la consumación. Los dos eventos estuvieron organizados por grupos de poder, pero la consumación fue totalmente finiquitada por el clero, la milicia y la aristocracia criolla, el pueblo fue utilizado a través de sus grandes liderazgo: Guerrero, Victoria y Bravo.

A 196 años del Aniversario de la Consumación de la Independencia de nuestro país y a cuatro años del bicentenario, hay una responsabilidad de todos de corregir aspectos de la historia que están intocables y no cometer los errores del Bicentenario de la independencia, su única herencia fue una película mal lograda.

Con la entrada triunfal del Ejército Trigarante -al mando de Agustín Iturbide- a la capital de la Nueva España, el 27 de septiembre de 1821, México alcanzó su libertad, no obstante, hasta la actualidad la fecha es poco reconocida y celebrada ¿Por qué? Por no ser más dramático, tal pareciera que nos negáramos a ser independientes, señalará Eric Fromm: hay un miedo a la libertad.

El no reconocimiento de la Consumación de la independencia, no es nuevo, data desde el mismo hecho. En el inicio, Hidalgo y Morelos tuvieron en claro el por qué, es decir, había un ideario, un bagaje ideológico y político, no sucedió lo mismo en 1821, que habría dos grandes grupos que diferían sobre el proyecto de nación, no tenían en clara conciencia de cómo expresar nuestra independencia con todo y eso que significaba para la sociedad y el pueblo.

A diferencia del 16 de septiembre de 1810, el 27 de septiembre de 1821, era consumación y transformación, más no alcanzó el esplendor que debiera tener por la degradación que tuvo desde esos momentos, de la falta de claridad de un proyecto de nación -que hasta la fecha pese a contar con una constitución está vigente- había en el pasado, como hoy, una nubosidad, un velo.

Desde ese día de la consumación hasta nuestros tiempos, está presente una pugna entre dos proyectos liberales, sobre el tipo de nación, que tal pareciera no tener fin. Esa complejidad para ponernos de acuerdo sobre el tipo de país que merecemos, está vigente, vivo, entre dos fuerzas en constantes en disputas, lamentablemente, son las que le dan rumbo al país.

Estamos convencidos que debemos darle un nuevo sentido a estos episodios mexicanos y concretizar durante el Bicentenario de la Consumación, esa deuda que existe con las futuras generaciones de mexicanos.

Datos a compartir. Según un rotativo español, el 44 por ciento de los hombres sufre más por su equipo de futbol que por su pareja. Denise Maerker publicó en Twitter: “Las autoridades dieron a conocer el miércoles minuto a minuto toda la información sobre Frida Sofía y el jueves dijeran que no existe”; “Inaudito que se haya inventado sin querer una niña, una posición, que había hablado con la maestra; merece investigarse a fondo”. Sócrates: “Quien no está contento con lo que tiene, no estará contento con lo que le gustar tener”.

Sabiduría popular. No prometas estando feliz, no responda estando enojado, no decidas estando dolido, no actúes sino estás convencido. La vida no te enseña a ser fuerte, te obliga a serlo.

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