Austeridad y finanzas más sanas en gobierno: JIPS

 

  • Por segundo año, el Gobernador expidió un Decreto de Austeridad, Racionalidad y Disciplina del Gasto Público Estatal 2017
  • Firmas especializadas a nivel internacional han mejorado la calificación crediticia del estado

Infoecos/Colima

Con el objetivo de implementar el uso de los recursos públicos con base en los principios de legalidad, honestidad, eficacia, eficiencia, economía, racionalidad, austeridad, transparencia, control y rendición de cuentas, siendo de observancia obligatoria para los servidores públicos de las dependencias y entidades del Poder Ejecutivo del estado de Colima, el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez expidió a finales de enero del presente año el Decreto de Austeridad, Racionalidad y Disciplina del Gasto Público Estatal 2017.

Con la primera versión del Decreto de Austeridad, en 2016, al cierre del tercer trimestre de 2017 se tenía un ahorro de 450 millones de pesos, ya que básicamente en esta primera versión se trató de hacer un orden administrativo en la estructura de las dependencias centralizadas.

En el Gobierno estatal los ahorros y remanentes que generan las dependencias y entidades, como resultado de la aplicación de las reglas de austeridad en este 2017, así como los ahorros presupuestarios y las economías que resultan por concepto de un costo financiero de la deuda pública menor al presupuestado, se destinan en primer lugar a corregir desviaciones del balance presupuestario de recursos disponibles, y en segundo lugar a los programas prioritarios.

Además como parte de este decreto de austeridad se redujo un 20 % el consumo de combustible por parte de servidores públicos, a excepción de áreas que atienden programas sociales, seguridad pública, salud, protección civil y procuración de justicia.

En materia de comunicación social se redujo en un 25 % los gastos, excepto aquellos orientados a campañas meramente informativas en temas de salud, educación, seguridad pública y protección civil, en los que sea necesario mantener a la población informada de eventos extraordinarios como desastres naturales o programas emergentes de atención a la población, así como aquellas excepciones que el Ejecutivo del estado considere necesarias o estratégicas.

Las dependencias estatales tienen como eje rector del gasto público, la austeridad, racionalidad y disciplina en el ejercicio del mismo, por lo que establecieron compromisos específicos de metas de ahorro y economías presupuestarias en los diversos rubros de gasto, para lograr como gobierno un decremento del gasto corriente.

En el Decreto se establece que en todo momento se respetará el presupuesto destinado a las prioridades del gasto, principalmente al desarrollo social y a la seguridad pública.

Cabe señalar que la meta es ahorrar en el Gobierno del Estado el 5 % de gasto corriente cada año para lograr al final del sexenio el 30 %.

A mediados de octubre de 2016, la calificadora Fitch Ratings reconoció la aplicación de medidas de austeridad y la reestructura de la deuda, logradas por el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez.

La prestigiada firma consultora en materia financiera mejoró la calificación crediticia del estado de Colima, al pasar de CCC (mex) a BB+ (mex), con una perspectiva estable; así como las calificaciones específicas de seis de los financiamientos que integran la deuda directa de largo plazo del estado, al pasar de BBB+ a A-.

Por las condiciones financieras actuales del estado y a su mejor desempeño en materia de finanzas públicas locales, a finales de mayo del presente año, la agencia especializada HR Ratings elevó la calificación crediticia de la administración estatal a niveles de HR BBB-, lo anterior se debe a que se superó el ajuste cualitativo negativo.

La calificadora mencionó que este nivel de calificación logrado refleja grado de inversión, lo que representa un menor riesgo y mayor confianza respecto en que sean cubiertas de manera oportuna las obligaciones de deuda, lo que se verá reflejado en un menor costo financiero de los créditos vigentes del estado.

Es decir, que con este incremento en la calificación disminuyó el monto que el estado paga de los créditos por concepto de intereses, además de que se tuvo acceso a más y mejores instrumentos de financiamiento y se mejoró la percepción que sobre el estado tienen los inversionistas nacionales y extranjeros.

Recientemente, a mediados de septiembre de este año, la calificadora Fitch Ratings destacó el adecuado manejo de la deuda y las gestiones que realiza el Gobierno del Estado para obtener recursos federales.

El adecuado manejo financiero del Gobierno del Estado en 2016 y el primer semestre de 2017 permitió que la agencia calificadora Fitch Ratings elevara la calificación de la calidad crediticia del estado de Colima al pasar de BB+ a BBB- y mejoró las calificaciones específicas de seis de los financiamientos que integran la deuda directa de largo plazo del estado.

La mejoría en la calificación crediticia se debe a una gestión robustecida que ha permitido un desempeño presupuestal, un nivel de endeudamiento de largo plazo moderado y decreciente; una gestión destacada para obtener recursos federales, que han permitido generar niveles satisfactorios de ahorro interno; indicadores de ingresos per cápita mayor que la mediana del Grupo de Estados calificados por Fitch y un perfil socioeconómico favorable, reflejado en indicadores de bienestar.

En dicho reporte se destacan las prácticas administrativas más robustas en cuestión del proceso presupuestario, manejo prudente de deuda, toma de decisiones eficiente y la publicación oportuna de su información financiera y renovación del marco jurídico en materia de deuda tanto a nivel estatal como federal.

En cuanto a la mejora en las calificaciones de los seis financiamientos que integran la deuda directa a largo plazo, Fitch Ratings explica que se debe al grado de inversión, lo que representa un menor riesgo de incumplimiento y una mayor confianza en que sean cubiertas de manera oportuna las obligaciones de deuda, lo que se verá reflejado en un menor costo financiero de los créditos vigentes del estado, de entre 1 y 1.5 millones de pesos mensuales, además de que se tendrá acceso a más y mejores instrumentos de financiamiento y se mejorará la percepción de los inversionistas en el estado.

La calificadora Fitch Raiting mejoró la perspectiva de la calificación del estado de Colima de negativa a estable, por lo que una vez más se comprueba el buen manejo financiero del Gobierno de Colima en lo que va de la administración de Ignacio Peralta.

Como parte de las acciones de austeridad, desde que inició el proceso de venta del avión en mayo de 2016 hasta agosto de 2017, el Gobierno estatal reportó que ha gastado cinco millones 500 mil pesos menos en los viajes del titular del Ejecutivo, comparado con lo que representaba tener, utilizar y mantener una aeronave.

En 16 meses de la administración se ha tenido un gasto de 14 millones 200 mil pesos en 145 vuelos que ha realizado el Gobernador a la fecha. Siendo que el mantenimiento del avión en estos mismos 16 meses hubiera costado 19 millones 700 mil pesos.

El gasto promedio mensual del Gobernador en taxis aéreos y vuelos comerciales es de 887 mil 500 pesos, lo que equivale a 49 mil dólares.

Es importante señalar que el costo de 60 mil dólares como mínimo mensual por tener un avión propiedad del Gobierno del Estado, incluía gastos de combustible, insumos, mantenimiento preventivo y correctivo, costos de seguros y derechos de usos del aeropuerto, entre otros gastos.

Comentarios

Notas Relacionadas