Al Desnudo : Educación con nuevo rostro

Con dos acciones concretas sucedidas el pasado martes y una más suscitada al día siguiente, el gobernador del estado José Ignacio Peralta Sánchez cambió el rostro de la educación, dando fe que le importa y todo que concierna al magisterio es un compromiso de su administración. Primero fueron los maestros quienes decidieron levantar el plantón que desde hace poco más de 20 días sostenían en las instalaciones de la Secretaría de Educación estatal y luego, horas más tarde, tras acuerdos con los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Manzanillo (UTeM), logró que regresarán a clases.

Todos saben que el problema magisterial tiene su historia, crecieron y ya requerían atención y nadie como el mandatario actual lo entendió. Desde que inició el movimiento, JIPS sostuvo una serie de encuentros con los líderes de las secciones 6 y 39, como él mismo lo expresó. “Hemos tenido diálogos respetuosos, es importante decir que con el magisterio colimense se tiene un diálogo fraternal dentro de la legalidad, y reconozco a los líderes ese compromiso”.

Los hechos hablan más que las palabras, el pasado martes quedó de manifiesto el interés del mandatario para con los maestros luego de que el SNTE entregó las instalaciones de la Secretaría de Educación, las cuales habían permanecido bloqueadas desde hace varios días, para dar paso así a la instalación de mesas de trabajo.

Habrá a quien no le haya gustado el inicio de los acuerdos y querían que este flagelo se prolongara sin entender que más allá de politiquerías, está el compromiso con la educación, con quienes la imparten y la reciben, y así lo entendieron ambas partes. No hubo vencedores ni vencidos, por el contrario, hubo excelentes acuerdos que incluso permitieron a JIPS comprometerse una vez más con el gremio magisterial al indicar que “no puedo calcular el valor de ese hecho tan importante, lo que me compromete todavía más, de que si el magisterio cree en la palabra del gobernador, mi compromiso es que el gobernador no le fallará al magisterio colimense”.

Como en éste y otros asuntos, el gobernador no se enganchó en la grilla barata, por el contrario, mostró el oficio político de todo buen negociador, pero también reconoció el del movimiento magisterial al señalar que fue civilizado, “por lo que reconozco en los maestros la capacidad de exponer sus ideas con claridad y contundencia de una forma civilizada que no altera ni alteró la política pública”.

Y, por si fuera poco, el mismo día el gobernador mostró con otra acción lo importante que para su gobierno es la educación que se imparte en todos los niveles, al dar solución a los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Manzanillo, quienes mantenían un plantón en la casa de estudios desde hace varios días solicitando mejoras educativas. Las peticiones se valoraron y JIPS firmó un documento con 12 cuerdos, de los cuales dos son de compromisos por parte del alumnado, los que competen al gobierno (10) van encaminados principalmente al fortalecimiento de la infraestructura educativa y la transparencia.

Y aún más, con lo que sucedió un día después de establecerse los acuerdos tanto con el SNTE, como con los alumnos de la UTeM, terminó por dar un nuevo rostro a la educación en la entidad: la renuncia del titular de la Secretaría de Educación, Óscar Javier Hernández Rosas, quien se había convertido en un funcionario insostenible, una piedra en el zapato del gobernador, principalmente por su falta de pericia y sensibilidad para atender una de las políticas públicas de trascendental importancia para cualquier gobierno comprometido con la educación.

SE DICE QUE…

*No hay que hacerse bolas, la renuncia de Óscar Javier Hernández Rosas también se dio porque los maestros pidieron su cabeza, al menos así quedó de manifiesto durante la “Marcha por la dignidad del Magisterio”.

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