De Frente y de Perfil: Gobernantes aspiracionales

¿Hay vida después de ser gobernador de una entidad federativa?

En el pasado reciente del sistema político mexicano, la respuesta era sí, ya que la aspiración siguiente era formar parte del gabinete presidencial o, incluso, regresar como senadores, principalmente y hasta alcanzar la Presidencia de la República.

Desde siempre, los exgobernadores alzaron la mano y vieron hasta lo más alto, el cargo más preciado, la Presidencia de la República.

Vicente Fox Quesada dejó el gobierno de Guanajuato, fue postulado candidato presidencial del PAN y ganó la elección. La primera ocasión en que el PRI era derrotado.

Doce años después, Enrique Peña Nieto terminó su administración en el Estado de México, fue nominado por el PRI como su abanderado y repitió la historia.

Entre ellos Andrés Manuel López Obrador, exjefe de Gobierno del Distrito Federal, compitió dos veces como candidato de la izquierda, perdiendo en ambas ocasiones.

Roberto Madrazo Pintado, exgobernador de Tabasco, lo intentó también en dos ocasiones, primero fue vencido en la interna de su partido (1999) y después como candidato oficial, derrotado en 2006.

Francisco Labastida Ochoa, exgobernador de Sinaloa, fue candidato del PRI en los comicios presidenciales del 2000 y vencido por Vicente Fox Quesada.

Claro que entre ellos han existido varios exgobernadores que alcanzaron la Presidencia de la República.

Desde que se instaló en México el sistema sexenal, varios exgobernadores lograron escalar la parte más alta de los cargos electorales.

Lázaro Cárdenas del Río lo hizo en 1934, después de ser gobernador de Michoacán.

Miguel Alemán Valdez gobernó Veracruz y después fue electo como presidente de la República.

Adolfo Ruiz Cortines, otro veracruzano que gobernó esa entidad, fue electo presidente de la República en 1952, seis años después de su paisano Miguel Alemán.

La máxima aspiración de un político ha sido siempre ser presidente de la República, por lo que los exgobernadores tenían la oportunidad a tiro de piedra.

Sin embargo, los resultados ofrecidos en los tiempos recientes por una serie de gobernantes, deja mal parado al grueso de ellos y a otros peor, ya que se encuentran en prisión.

Con todo y ello, una serie de exgobernadores sienten que reúnen las cualidades suficientes para competir por la candidatura presidencial.

Unos las buscan dentro de su partido, otros se acogen a la benevolencia de un frente opositor y hasta alguno la busca por la vía independiente.

El independiente es ampliamente conocido como El Bronco y no es exgobernador, se mantiene en el cargo en Nuevo León, sin importar que busque las firmas para competir como candidato presidencial.

Otra más, Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora de Yucatán, se encuentra firme en sus convicciones de competir por la candidatura presidencial del PRI, donde nadie la considera, y amaga con presentarse como aspirante una vez que se conozca el método de selección del abanderado, con todo y que ella exige sea una consulta abierta.

Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación y exgobernador de Hidalgo, es otro que se mantiene en la línea de los prospectos priístas, aunque algunos lo descartan de la posibilidad, por los negativos que arrastra.

Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California (el primer gobernador no priísta), buscaba la nominación de su partido, el PAN, pero ahora será la del Frente Opositor que conforman Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y el Partido de la Revolución Democrática.

Otro exgobernador es Juan Carlos Romero Hicks, exmandatario de Guanajuato, que va por la misma ruta de Ruffo Appel y pretende ser el candidato del Frente Opositor.

Por supuesto que Miguel Ángel Mancera Espinosa, jefe de Gobierno electo para el Distrito Federal y que ahora gobierna la CDMX, no se baja del andamiaje y dejó atrás la posibilidad de competir como candidato independiente, para esperar los tiempos prudentes de dejar el cargo e intentarlo por el Frente Opositor, donde compiten también Ruffo Appel y Romero Hicks.

Otro que circula por la misma ruta, aunque con menos pretensiones es Miguel Márquez Márquez, gobernador panista de Guanajuato, al que algunos ven con posibilidades, aunque ahora menos que cuando Acción Nacional iba solo.

Silvano Aureoles Conejo, gobernador perredista de Michoacán, se anotaba como aspirante del PRD, pero con la conformación del Frente Opositor fue perdiendo gas, al igual que Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, mandatario perredista de Morelos.

Andrés Manuel López Obrador, exjefe de Gobierno del Distrito Federal, va por su tercera oportunidad de competir como candidato, ahora de Morena, después de quedar segundo en los comicios de 2006 y 2012, siendo vencido por el panista Felipe Calderón Hinojosa y el priísta Enrique Peña Nieto, respectivamente.

En este recorrido de ex o actuales gobernantes, se incluye a Eruviel Ávila Villegas, exgobernador mexiquense, quien con el cargo de dirigente priista en la CDMX, queda descartado de correr por la candidatura presidencial del partido tricolor.

DE LA MADRID O NARRO

De verdad el PRI estaría dispuesto a arriesgar a uno de sus mejores cuadros, como lo es el secretario de Salud, José Ramón Narro Robles, como su candidato al gobierno de la CDMX, una entidad en la que el partido tricolor perdió presencia y cuyos cálculos son de qué se irá hasta el cuarto lugar en las preferencias ciudadanas.

El otro presunto aspirante es el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, quien fue derrotado hace algunos años como candidato a jefe delegacional en Álvaro Obregón.

Los priístas han tenido sus peores pesadillas electorales en la hoy CDMX.

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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