Arte Total: A subasta, Leonardo da Vinci

Una obra de Leonardo da Vinci (1452-1519), tasada en cien millones de dólares —unos mil 800 millones de pesos—, fue subastada en Nueva York el 15 de noviembre pasado, por la casa de subastas Christie’s.

Se trata de la pintura al óleo Salvator MundiCristo como salvador del mundo—, de 65 x 45 centímetros, una representación de Jesucristo que data del 1500 y fue redescubierta en 2005, después de un largo tiempo en el que se creía destruida.

Salvator Mundi es una pintura de la figura más icónica en el mundo, del artista más importante de todos los tiempos. La oportunidad de ofrecer esto al mercado es un honor que llega solo una vez en la vida”, dijo Loic Gauzer, experto en arte de postguerra y contemporáneo de Christie’s en Nueva York.

La obra fue realizada para el rey Luis XII de Francia. Salvator Mundi es la obra maestra mística de Leonardo da Vinci, se la conoce por La Mona Lisa masculina, tiene medio milenio de antigüedad y desde el día 15 de noviembre es la obra de arte por la que más se ha pagado.

El cuadro se mantuvo en manos privadas y, según estima la casa encargada de la subasta, en todo el mundo se conocen menos de 20 pinturas del pintor renacentista. El cuadro pertenecía hasta ahora al multimillonario ruso Dimitri Rybolovlev, oligarca exiliado que preside el club de futbol francés AS Monaco.

Leonardo da Vinci, el hombre orquesta de las artes, batió todos los récords en la historia de las subastas al alcanzar un precio de 450’312,500 dólares.

Salvator Mundi fue pintado en torno al año 1500. En su expediente o provenance, figura que pasó por la corte de Carlos I, estuvo colgado en Buckingham Palace cuando todavía se llamaba Buckingham House. Sobrevivió a los bombardeos nazis abandonado en un sótano.

En la dispersión de la Colección Cook, finalmente se consignó a una venta en Sotheby’s en 1958, donde se vendió por 45 libras. Desapareció una vez más durante casi 50 años, surgiendo en 2005, cuando fue comprado en una propiedad estadounidense.

En 1958 se había perdido su historia y sus orígenes, por lo que fue vendido por tan solo 90 dólares a un coleccionista estadounidense de Luisiana. En el 2005, bajo capas de pintura, se descubrió que era un Leonardo. En el 2013, una familia de millonarios rusos pagó 127 millones en una transacción privada.

Desde el lunes se expuso en la galería de Christie’s, en el entorno del Rockefeller Center. Nunca una obra que salía a subasta había despertado tanto interés. Más de 27 mil personas han pasado estos tres días a visitarlo.

Se trata de un Cristo que levanta la mano derecha, dando la bendición, y en la otra sostiene el globo terráqueo. El óleo inquietante en el panel de pintura representa una figura de medio cuerpo de Cristo como Salvador del Mundo, vestido con túnicas sueltas de lapislázuli y carmesí. Él sostiene un orbe de cristal en su mano izquierda mientras levanta su mano derecha en bendición.

Una vez que se descubrió su autor, los expertos lo han analizado a fondo y consideran que este cuadro, el número 16 de la obra del florentino, parece más bien que fuera un ensayo que realizó el autor.

Después vinieron seis años de limpieza cuidadosa, conservación, documentación e investigación, las principales autoridades mundiales en las obras y la carrera de da Vinci. En 2011 se aceptó como una obra completamente autógrafa y realizó su espectacular regreso al público como parte de la exposición Leonardo da Vinci: pintor en la corte de Milán, en la National Gallery de Londres.

Christie’s vendió Salvator Mundi, obra de Leonardo da Vinci, y marcó un récord para cualquier obra de arte vendida en una subasta, de acuerdo con la casa de subastas.

Un nuevo récord que se alcanzó tras 19 minutos de pujas. La oferta ganadora fue presentada por un licitador de Christie’s en representación de un cliente anónimo. La obra del maestro del italiano supera y dobla el precio pagado por Les femmes d’Alger, de Pablo Picasso, que fue vendida en 2015, también en Christie’s de Nueva York, por cera de 170 millones de euros.

La pieza, que tuvo un precio de salida de cien millones de dólares, alcanzó los 400 millones de dólares y resultó, más impuestos, en 450 millones 312 mil 500 dólares. La obra causó sensación entre el público, que hizo largas filas para verla antes de ser subastada.

Algunos de los visitantes estaban maravillados. Por primera vez podían observar de cerca un auténtico Leonardo en Nueva York –en Estados Unidos solo hay uno en la National Gallery de Washington.

Una audiencia extasiada de casi mil coleccionistas de arte, marchantes, asesores, periodistas y espectadores se agolparon en la sala principal de subastas de Christie’s en el Rockefeller Center para ver la acción en el Lote 9, con miles de personas siguiendo a través de streaming.

El subastador Jussi Pylkkanen, presidente global de Christie’s, abrió la puja en 88 millones, obteniendo al menos 45 ofertas de clientes por teléfono y en la sala. Después de varios minutos de ofertas, la competencia se conformó con una competencia cara a cara entre Alex Rotter y Francois de Poortere, dos expertos de la casa de subastas en nombre de los clientes al teléfono.

En la marca de 340 millones de euros, De Poortere se retiró, otorgando la última pintura de Leonardo que estaba en manos privadas a un nuevo propietario por un precio final de380,8 millones de euros, impuestos incluidos. Y un comentario común era tratar de encontrar en la boca de este Cristo una insinuación de la sonrisa de La Mona Lisa.

Se sabe que existen menos de 20 pinturas de Leonardo y todas, salvo Salvatore Mundi, se encuentran en colecciones de museos.

En la venta de Christie’s también se subastaron obras de artistas como Mark Rothko, Louise Bourgeois, Kerry James Marshall y Philippe Parreno.

Curiosamente, en la misma sesión de subasta entraron en el juego Sixty last suppers (1986) de Andy Warhol, un homenaje a la última cena de da Vinci. Otros cuadros de Da Vinci son: La última cena de Da Vinci es un cuadro religioso pintado sobre la pared de una iglesia (fresco). El original de esta obra corresponde a un fresco de 8,8 x 4,6 m. Pintado sobre yeso entre 1495 y 1497 en el convento Santa María delle Grazie, Milán, Italia.

La Mona Lisa (La Gioconda) es la pintura mejor guardada del mundo, actualmente se encuentra en el museo del Louvre, París. Allí se encuentra en una caja transparente hermética con presión y temperatura controlada.

Estudio de Manos y Brazos, Leda y el Cisne, aunque la obra original se considera perdida, se sabe de su existencia por fuentes escritas y copias de la pintura, la más célebre es la que se aprecia en la imagen, pintada hacia 1510.

Leonardo da Vinci fue un polímata florentino del Renacimiento italiano. Fue a la vez pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista. Murió acompañado de Francesco Melzi, a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas.

Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor florentino Andrea de Verrocchio. Sus primeros trabajos de importancia fueron creados en Milán al servicio del duque Ludovico Sforza. Trabajó a continuación en Roma, Bolonia y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia, por invitación del rey Francisco I.

Frecuentemente descrito como un arquetipo y símbolo del hombre del Renacimiento, genio universal, además de filósofo humanista, cuya curiosidad infinita solo puede ser equiparable a su capacidad inventiva, Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido.

Sus investigaciones científicas fueron, en gran medida, olvidadas y minusvaloradas por sus contemporáneos; su producción pictórica, en cambio, fue de inmediato reconocida como la de un maestro capaz de materializar el ideal de belleza en obras de turbadora sugestión y delicada poesía.

En el plano artístico, Leonardo conforma, junto con Miguel Ángel y Rafael, la tríada de los grandes maestros del Cinquecento, y, pese a la parquedad de su obra, la historia de la pintura lo cuenta entre sus mayores genios.

El récord de venta más alto en el arte latinoamericano en precisamente para Diego Rivera. El año pasado, Baile de Tehuantepec (1928) fue adquirido por el presidente de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Eduardo Constantini, por 15.7 millones de dólares. Esta transacción desbancó por casi el doble a Dos desnudos en el bosque (La tierra misma), de Frida Kahlo.

 

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