Análisis Político: ¿Cambios en gabinete o reingeniería?

El gabinete de la administración estatal de Nacho Peralta ha tenido más aciertos que errores, pero debe aceptarse que hay uno o dos secretarios, que si bien no cometen graves errores, se autodenominan muy técnicos y no políticos, este es comentario recurrente, la razón principal es por su perfil, no tanto por la falta de recursos, pues desean distinguirse como peritos en la materia y esto ya no funciona, todos deben tener su lado social, por tal motivo aseguran que a los técnicos no les interesa si su trabajo de puertas cerradas provocan reacciones negativas y menos si afectan políticamente o no al PRI, lo mismo les ocurre a los gobiernos municipales panistas, también tienen sus prietitos en el arroz, algunos entran sin compromiso en el trabajo, pero afirman abiertamente: “Yo no tengo compromiso con ningún partido”.

La crítica hacia algunos altos funcionarios no es que hayan llegado sin esfuerzo ni trabajo de campaña o solo por recomendación, si no que se supone que están más obligados éstos en hacer un buen trabajo social y así nadie los cuestionaría, se encierran y no reciben a nadie, por tal motivo casi nadie los conoce, ni son sensibles con la realidad, urge que todos los Secretarios abran más las puertas y salgan a escuchar las demandas de la gente de las áreas que les competen, y así podrán valorar más las demandas de los ciudadanos para que tengan más objetividad en sus apreciaciones conforme a la realidad.

Quizás ningún otro gobernador colimense como Nacho Peralta, ha tenido un escenario de transición gubernamental político y financiero tan complejo, tan difícil, se le subió a un “toronón bravo”, como dicen los rancheros, primero para ganar la gubernatura con corrientes internas del propio PRI en contra, después al tomar protesta recibe un gobierno estatal en quiebra, con una histórica deuda, sin tener ningún cinco para pagar aguinaldos y muchas deudas heredadas, sin embargo, a pesar de eso, le han llovido duro y tupido con algunas organizaciones políticas y empresariales supuestamente amigas, que cuestionan y critican diferentes áreas sin aportar nada, ni un solo peso, ni exponer las posibles soluciones, muy a pesar de esto, la administración estatal ha logrado sostener un equilibrio financiero, social y político, ojalá en 2018 haya mayor unidad de esfuerzos por el bien del estado, pero ya vienen las elecciones, ¿podrán trabajar sin grillas partidistas?

 

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