Star Wars: The Last Jedi

No es necesario un título más complejo, o revelar gran parte de lo que se hablará aquí. Star Wars es sin duda alguna la marca más grande relacionada al cine actualmente, generando más de 37 mil millones de dólares en ganancias durante su historia, nueve películas (sin contar animadas, o reediciones), varios shows de TV, y algunas de las frases y artefactos más reconocibles en la cultura pop.

Con esta carga sobre sus hombros llega el episodio VIII: The Last Jedi, dirigida y escrita por Rian Johnson, filme aclamado por la crítica desde sus previsualizaciones. Esto solo hace más difícil para mí el admitir que pese a mis mejores intenciones… no me gustó.

No es que la historia sea incoherente o que el guion sea flojo. Tampoco la falta de acción en el filme o las interpretaciones de los personajes. The Last Jedi no sufre de nada de esto, todo lo contrario, está bien escrita, bien actuada y bien dirigida. Pero sí posee el defecto más grande que puede tener un filme, más uno dentro de saga: sentirse inconsecuente.

La mejor película de Star Wars a la fecha es El imperio contraataca, episodio V y segunda parte de la trilogía original. Si tuviese que definir el éxito de esa obra y el por qué pese a los años que transcurren se mantiene fresca, diría que se debe al hecho que cada acción, cada parte de la película influye sobre la historia general y sobre el mundo que la rodea. Cada batalla se siente importante, los duelos vitales para la trama y las revelaciones configuran lo que se desenvolverá después. No por nada es considerada una de las mejores secuelas de la historia del cine.

The Last Jedi no se siente para nada de esta forma. Y lo peor es que, a momentos, se percibe brillante. Todas las escenas con Luke Skywalker son increíbles (es el personaje que mejor desarrollo recibe) y la forma en que la rebelión es tratada se siente fresca y formidable. Pero el resto de las subtramas (sin revelar ninguna) son innecesarias, largas, y distraen de las partes que en realidad atraen la atención, alentando el filme y alejándolo de ser una buena película.

Otro aspecto en que fracasa rotundamente es en el desarrollo de sus personajes (de nuevo, exceptuando a Luke). Rey y Kylo Ren son desastrosos, no por sus actuaciones (muy buenas), sino porque no evolucionan en lo más mínimo. Espero no entrar en spoilers al escribir esto, pero cada acontecimiento del filme que podría llevarlos por rumbos nuevos, no surte un efecto permanente en ellos. No crecen, y en una saga, que tus personajes centrales sean estáticos es uno de los peores errores que se pueden cometer.

Es necesario hablar de Carrie Fisher (pues lamentablemente falleció durante la filmación de esta película). Su interpretación es fresca, y distinta a lo que estamos acostumbrados a ver de Leia, pero con cambios naturales. Si me preguntasen como veo a Leia años en el futuro al ver la trilogía original, esto sería lo más cercano a ello.

Por lo demás, la película resulta pasable, incluso buena en varios aspectos, pero esos dos problemas (desarrollo de personajes y falta de consecuencias) son demasiado grandes para poder decir que sus puntos a favor la puedan rescatar de ser más que mediocre.

@skymoviemaker

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