Interés Público

FMP, MELY Y COELLO

Este domingo se registraron como precandidatos del PRI a diversos cargos de elección, figuras con una fuerte rentabilidad electoral. Tal es el caso de Fernando Moreno Peña, que competirá por una curul en el Senado de la República, y Mely Romero Celis, quien buscará la diputación federal del primer distrito, con altas posibilidades de conseguirlo, pues nunca ha perdido una elección la política originaria de Cuauhtémoc.

También se registró Pico Zepeda a la candidatura del segundo distrito federal. Es un cargo que ya conoce: en el 2009 compitió por esa misma posición electoral y la consiguió. En el caso de Fernando Moreno Peña, tampoco ha perdido una elección popular. Fue uno de los diputados federales más jóvenes en su momento, al obtener, vía plurinominal, un escaño en el Congreso de la Unión en la legislatura de 1976 a 1979.

A partir de ahí impulsó su carrera política, la cual alcanzó su momento más intenso cuando fue gobernador del estado, en el sexenio de 1997 al 2003, justo al concluir un periodo como rector de la Universidad de Colima durante 1989 hasta 1997. Sin embargo, aunque no ha tenido cargos de elección posteriores al término de su gubernatura, Fernando Moreno siempre se ha mantenido vigente en el escenario político.

Su trayectoria política comenzó de la mano del licenciado Humberto Silva Ochoa, quien a finales de los 70 y principios de los 80 construyó y lideró un grupo político con gran capacidad de operatividad y poder, en el cual estuvieron el mismo Fernando y, en su momento, el actual secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González. Ellos eran las cabezas más visibles y los elementos más importantes de ese grupo que consiguió grandes beneficios para Colima, particularmente en el tema educativo.

Actualmente, Fernando Moreno es uno de los políticos más completos en el estado. No sólo porque fue rector de la máxima casa de estudios y gobernador –los cargos políticos más importantes en la entidad–, sino porque posee una inteligencia política que le reconocen tanto simpatizantes como enemigos. Y prueba de ello es que se quedó con una posición estratégica que fue peleada, de manera interna e intensa, por varios políticos con gran poder e influencias.

La imagen de Fernando Moreno, muy querida al interior del priismo colimense, será clave para la eficiente integración de la expanista y ahora del Verde Ecologista, Gabriela Benavidez, quien eventualmente pedirá licencia como alcaldesa de Manzanillo para competir en el primer lugar de la fórmula al Senado de la República en la coalición PRI-PVEM.

De ahí la trascendencia de la participación del exgobernador en un cargo que prácticamente es antesala para una gubernatura, pues abarca un trabajo proselitista que comprende todo el estado de Colima.

Por su parte, el registro de Mely Romero también es un signo positivo para la militancia priista: la política tiene carrera al interior del partido, pero también una importante trayectoria que comenzó en el Ayuntamiento de Cuauhtémoc como encargada de las finanzas del municipio; no obstante, su asenso meteórico en el escenario político se dio cuando fue diputada en el 2009 por el VI distrito.

De esa posición Mely Romero brincó, por las disposiciones de paridad de género en la contienda del 2012, a la candidatura al Senado de la República, cargo que alcanzó con una victoria fulminante contra Jorge Luis Preciado. Luego, por una invitación directa del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, dejó el Senado para integrarse a la Subsecretaría de Desarrollo Rural de la Sagarpa, donde ha generado una gran cantidad de apoyos y gestiones a favor del sector campesino, con especial énfasis en los jóvenes y mujeres campesinas.

En las contiendas electorales, Mely Romero continúa invicta. De mantenerse el tablero electoral, es muy seguro que compita contra Martha Zepeda. De ser ese el caso, será una contienda fuerte de contrastes, pues ambas políticas tienen personalidades muy diferentes. Sin embargo, en el caso de Mely tiene un trabajo y resultados que la respaldan, lo que sin duda informará al electorado. En el caso de Martha, su trabajo político se reduce a las protestas y marchas, éstas con efectos puramente mediáticos y sin que haya logrado ningún cambio positivo ni beneficios tangibles a la población.

Aunado a los registros de Fernando Moreno, Mely Romero Celis y Pico Zepeda, se prevé que también se registre como precandidato a la alcaldía de Colima José Manuel Romero Coello. El anterior secretario de Juventud y diputado local, es uno de los elementos más visibles del partido. De contender por ese cargo, Romero Coello competirá posiblemente contra Insúa o el diputado local Riult Rivera.

Más que destreza política, Romero Coello tiene una habilidad fuerte para las relaciones públicas, en especial a un nivel importante en el Gobierno de la República. Es un buen operador político y tiene como principal aliada a la secretaria de la Sedatu, Rosario Robles, quien es una de las integrantes del gabinete de Enrique Peña Nieto con más influencia.

De ir Insúa a la presidencia municipal, el PAN le estaría poniendo en bandeja de plata la capital al PRI, pues el actual alcalde tiene magros resultados y se ha caracterizado por hacer una administración elitista y que en poco ha mejorado los servicios básicos que, por ley, debe proporcionar el Ayuntamiento. Por otro lado, de entrar Riult Rivera, José Manuel tendrá que trabajar de manera intensa contra el panista, quien tiene un perfil muy parecido al suyo.

En términos general, el PRI está apostando a sus mejores exponentes en la contienda federal por las diputaciones y el Senado de la República. Habrá que ver cómo se desarrolla la campaña y el desenvolvimiento de los mismos. Lo cierto es que se enfrentarán a un electorado abúlico y hasta adverso a la clase política, por lo que demanda propuestas concretas para resolver las problemáticas más importantes de la sociedad.

Por otro lado, de fracasar en esta contienda electoral, muchos de estos políticos podrían estar arriesgando sus proyectos personales y su mismo prestigio. Tienen mucho por ganar, pero también podrían perderlo todo en este 2018, sobre todo los que buscan consolidar su proyecto político en el 2021.

REFUERZOS EN SEGURIDAD

El Gobierno federal prepara acciones para reforzar la vigilancia de los estados con altos índices de violencia delincuencial, entre los cuales es previsible un mayor apoyo y respaldo del Gobierno de la República para Colima, cuyo puerto y límites con Jalisco y Michoacán lo convierten en un punto estratégico para el trasiego de drogas.

De ahí la importancia que sumados a los esfuerzos que impulsa el gobierno de Ignacio Peralta, el gobierno de Peña Nieto se sume con una mayor cantidad de elementos castrenses, sobre todo de la Marina, la cual ha descollado por generar los mejores operativos contra la delincuencia organizada.

En Colima los delitos de alto impacto se caracterizan por ejecuciones en vía pública, particularmente blancos que son asociados con la misma actividad del crimen, como es el narcomenudeo. No se da, como en otras entidades, narcobloqueos en las principales vías de comunicación; tampoco se da una sistematización de ejecuciones a mandos policiacos ni a políticos, como sucede en Guanajuato y Tamaulipas, objetivos que vulneran el estado de derecho y socavan la integridad de las instituciones.

No obstante, es una realidad que la violencia delincuencial afecta la calidad de vida de los colimenses. De ahí la importancia de que el Gobierno de la República apoye a Colima, pues las ejecuciones que se dan en las calles tienen un origen y causalidad específica en la actividad del narcotráfico, un delito que es del fuero federal.

No sólo es necesaria una mayor participación de elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) y de las Fuerzas Armadas correspondientes a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar), sino también la adecuación del marco legal y jurídico que permita la implementación de nuevos mecanismos, tanto financieros como de inteligencia, para la lucha contra el crimen organizado.

Una buena propuesta sería canalizar un porcentaje de los recursos económicos generados por la actividad portuaria al fortalecimiento de los cuerpos de seguridad pública en el estado. No sólo es correcto, sino justo que si una de las causas insoslayables de la violencia delincuencial se debe al trasiego de drogas, se dote de más recursos en seguridad a las entidades que son rutas estratégicas para el traslado de metanfetaminas, mariguana, cocaína y componentes químicos para su elaboración.

Durante el gobierno de Ignacio Peralta se han realizado inversiones históricas en el rubro de seguridad, como los más de 900 millones de pesos que se invirtieron para la compra de 825 cámaras de videovigilancia –de alta tecnología– al servicio de la seguridad pública, 13 arcos carreteros para la identificación y control vehicular, así como dos mil botones de enlace ciudadano para una comunicación directa entre ciudadanos y autoridades. De igual forma, desde el año pasado inició un programa para la contratación paulatina de cerca de 500 policías, cantidad que se ocupa para abatir el rezago en la contratación de elementos y así estar acorde a los requerimientos de organizaciones internacionales como la ONU, las cuales piden que exista una cantidad específica por número de habitantes.

El tema de la inseguridad es botín político para aquellos personajes que medran de los temas más dolorosos para la sociedad, los cuales lo utilizan como principal plataforma mediática, ante la imposibilidad de poder generar propuestas constructivas y mucho menos de ser agentes activos de cambio. Más que vocinglería mediática, lo que se requiere son acciones concretas y coordinación.

La paz y tranquilidad de Colima regresará cuando los políticos mezquinos dejen las diferencias partidarias y asuman un trabajo colaborativo institucional, sobre todo en la adecuación de los marcos legales y en la planificación de estrategias integrales, tanto en el tema preventivo como en el reactivo. Y para conseguir se debe gestar un debate público que permita la construcción de una plataforma política.

Salvo el precandidato del PRI-Panal-PVEM, José Antonio Meade –que propuso modificar la ley de extinción de dominio para quitarle el dinero a los narcos y corruptos y canalizarlos a un fondo que beneficie a estudiantes–, el tema de la seguridad pública es inexistente en la agenda de los presidenciables. Si no se priorizan las necesidades de México, difícilmente habrá los consensos para resolverlos.

INSÚA, REPROBADO

Así como su gobierno, el alcalde Insúa ve caer sus réditos electorales, ante la evidente falta de simpatía y apoyo que inspira su persona y administración, la cual descuella por perjudicar a pequeños comerciantes y destruir la identidad cultural del centro histórico de Colima.

En la reciente encuesta de Celexis, el presidente municipal de Colima fue reprobado por los ciudadanos: un 62.3 % de los encuestados reprobó la administración del presidente municipal y un 44.3 % le otorga una calificación de pésimo. Los porcentajes restantes lo califican de manera aceptable.

Esta información cuantitativa pone de relieve la poca simpatía y respaldo ciudadano para Héctor Insúa, factor que ha de ser fundamental para la decisión de su partido, en el sentido de si respalda o no su reelección.

La misma casa demoscópica, hace unos meses, realizó un estudio en ocho municipios del estado de Colima. Los resultados arrojaron que Héctor Insúa era el segundo mejor calificado para la reelección de su respectivo municipio, con un mayor énfasis en quienes lo reelegirían contra los que no lo harían (por cinco puntos porcentuales, superior al margen de error).

De acuerdo a Celexis, su baja en la popularidad y el rechazado, aparentemente, se debió a las afectaciones, en sus distintas modalidades, para peatones, automovilistas, motociclistas, ciclistas, vehículos de emergencia, los cuales golpearon “muy fuerte” su nivel de aceptación.

Otro aspecto que influyó de manera negativa en la percepción que la población tiene del alcalde, es la noción ciudadana de que se encuentran ante un alcalde elitista: alguien que ayuda o perjudica según la posición económica y social del individuo –o grupo– interesado. Esa percepción es correcta, porque el mismo alcalde se ha encargado de corroborarlo con su manera de actuar y gobernar la capital. 

EDUCACIÓN, BUENOS RESULTADOS

El gobierno de Ignacio Peralta se ha distinguido por dar un importante apoyo al sector educativo, en especial los estudiantes. En su gobierno no sólo se reactivaron los apoyos de becas, los cuales se detuvieron por la insolvencia del gobierno de Mario Anguiano, sino que también se dota de uniformes escolares a todos los estudiantes de nivel preescolar y primaria, y se prevé extender este apoyo a los de secundaria.

Este fin de semana, se dio a conocer que los estudiantes de tercero de secundaria obtuvieron destacados resultados en la evaluación de logro referido al sistema educativo nacional del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea).

En ese sentido, Colima obtuvo el segundo lugar en Lenguaje y Comunicación, así como el cuarto lugar en Matemáticas. Estos resultados superan los obtenidos en el 2015, pues en ese año Colima obtuvo en Lenguaje y Comunicación un puntaje de 508, mientras que en el 2017 alcanzó 522 en la escala 200-800. De igual forma, en Matemáticas, en el 2015 obtuvo 518, y en el 2017 llegó a los 522 en esa misma escala.

El secretario de Educación, Jaime Flores Merlo, agradeció a las y los docentes por estos logros, quienes forman parte clave de la instrumentación de la política educativa. Estos buenos resultados se traducen, además, en información relevante para el monitoreo, la planeación, programación y operación del sistema educativo.

De esa manera, la autoridad educativa cuenta con información pertinente, oportuna y contextualizada, la cual le sirve a los docentes para mejorar sus prácticas de enseñanza y el aprendizaje de sus estudiantes; contribuye, a su vez, al desarrollo de directrices para la mejora educativa con información relevante sobre los resultados educativos y los contextos en que tienen lugar.

Estos primeros lugares en logro educativo son el fruto del apoyo y respaldo que el gobernador da al sector educativo, pues siempre ha cumplido con sus obligaciones con el magisterio y con la comunidad escolar, en especial estudiantes y padres de familia. Es la mejor inversión que puede hacer el gobierno de Ignacio Peralta: la educación de nuestros hijos.

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