Tengo miedo: Verónica Zamora

Infoecos/Colima

Al cumplirse 24 horas del asesinato del empresario y promotor cultural Ricardo Uribe Clarín, amistades y algunos ex compañeros de trabajo se reunieron en el crucero de la avenida San Fernando y la calle Venustiano Carranza en la ciudad de Colima para manifestar su rechazo a la violencia por la vía pacífica, dejando flores y veladoras sobre las manchas de sangre, ayer rojas y este miércoles pegadas al cemento de la banqueta.

Los conductores de vehículos, acelerando, la temperatura arriba de los 32 grados y las miradas de poetas, escritoras, dramaturgos, periodistas y reporteros volteaban al cielo, quizá con la esperanza de salir de una pesadilla.

Varios de los asistentes, acompañados de niños, intercambiaban miradas, intentaban encender el pabilo de las veladoras, pero el viento impidió el nacimiento del fuego. Empleados y estudiantes cruzaban el fatídico lugar del suceso, mirando de reojo el ramillete de flores. –Aquí cayó- dijo una dama, y siguió caminando.

 

TENGO MIEDO: VERÓNICA ZAMORA

La poeta Verónica Zamora pasó saliva, parpadeó: “Aquí está la sangre de Ricardo. Queremos que la vida en general sea noble para todos. Tengo miedo de lo que me pueda pasar a mí y a mis hijos. No queremos más impunidad. Que la autoridad nos diga qué pasó y qué está pasando.

 

NO BASTA CON CORRER AL PROCURADOR: CARLOS MALDONADO

Carlos Maldonado, empresario y escritor, con voz pausada advirtió que “no podemos esperar. Tenemos que recuperar la ciudad, nuestra ciudad.

“No basta con correr al Procurador, al Secretario de Seguridad. Necesitamos acciones para no correr riesgos y porque tengo la esperanza de que esto cambié, porque aquí viven mis hijos y mis nietos”.

 

TAPIRO PIDE UNIDAD Y SOLIDARIDAD

El fotógrafo Sergio Tapiro convocó a la sociedad a unirse en solidaridad. “Es lamentable que hoy se hablé en Colima por la violencia. Hoy estamos expresando el cariño por Ricardo”.

El dramaturgo Jaime Velasco, con la voz quebrantada y vestido de negro de pies a cabeza, manifestó: “Esta reunión es un acto de libertad. Estamos como testigos de que la ciudad está tapada.

“Hace 12 años Colima fue primer lugar en calidad de vida, hoy no sabemos…

“En momentos como este no podemos quedarnos callados”.

Los rayos solares  maltrataban los rostros femeninos, los automovilistas miraban de reojo a los amigos de Ricardo, esperando la luz verde del semáforo.

El ritual de la muerte continuó en el templo destinado al servicio religioso para Ricardo, sus familiares y amistades.

Las flores perfumaron la sangre. Ricardo permanece en el imaginario de los creadores culturales.

Comentarios

Notas Relacionadas