De frente y de perfil: Será difícil para el PRI

Ya hace bastante tiempo que el PRI dejó de ser el partido mayoritario, el que no perdía elecciones de importancia, más allá de un puñado de diputaciones federales y alcaldías sin importancia.

Si acaso, alguna capital de estado, pero hasta ahí. Gobiernos estatales empezó a perderlos hasta 1989, es decir, a 60 años de fundado el partido que inició como PNR y continuó como PRM, hasta llegar a PRI.

Después de eso, cayeron diversos gobiernos estatales y hasta la Presidencia de la República, perdida en 2000 y 2006 y recuperada en 2012.

En ese lapso, pocos estados han evitado la penetración de la oposición: Campeche, Coahuila, Colima, Estado de México e Hidalgo, todos los demás han sido gobernados cuando menos una vez por un partido ajeno al PRI.

Durango, Tamaulipas, Quintana Roo y Veracruz, fueron los más recientes estados gobernados por el PRI conquistados por el PAN.

En las nueve entidades en que los ciudadanos elegirán a sus nuevos gobernantes el 1 de julio, ya han gobernado los partidos minoritarios y en algunas de ellas se han perpetuado.

Guanajuato y la Ciudad de México son entidades en las que cíclicamente el PRI pierde en los procesos electorales para elegir a los gobernadores.

Desde que en 1991, Ramón Aguirre Velázquez fue obligado a no asumir el gobierno de Guanajuato, por los reclamos de fraude de los candidatos perdedores, el panista Vicente Fox Quesada y el perredista Porfirio Muñoz Ledo, por la administración estatal pasaron puros militantes del PAN. Carlos Medina Plascencia fue el primero, siguió Vicente Fox Quesada, Ramón Martín Huerta, Juan Carlos Romero Hicks, Juan Manuel Oliva Ramírez, Héctor López Santillana y Miguel Márquez Márquez.

27 años han transcurrido desde entonces y no se ve cómo el PRI pueda recuperar ese territorio perdido desde que Rafael Corrales Ayala dejó el Gobierno estatal.

En la Ciudad de México sucede un fenómeno similar. Hace 21 años los habitantes del entonces Distrito Federal pudieron ir a las urnas para decidir qué candidato y partido querían que los gobernara.

Ganó el PRD con su abanderado Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y después vinieron sucesivamente Rosario Robles, Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encinas, Marcelo Ebrard Casaubón y Miguel Ángel Mancera Espinosa, todos propuestos por el PRD.

De la misma forma que sucede en Guanajuato, no se advierte cómo el PRI podría ganar en la CDMX el próximo 1 de julio, por lo que pasarán otros seis años sin gobierno priista.

Curioso resulta ser que Jalisco fue un estado que el PRI perdió en 1995 y Alberto Cárdenas se convirtió en el primer gobernador panista, al que siguieron otros de la misma filiación: Francisco Ramírez Acuña, Gerardo Octavio Solís (sin ninguna militancia, supuestamente) y Emilio González Márquez, hasta que 18 años después, Jorge Aristóteles Sandoval recuperó para el PRI el estado.

Para los comicios del 2018, el candidato del PRI se ve lejano de conquistar la victoria, aunque no descartan suceda una sorpresa.

Chiapas y Morelos son entidades en las que el PRI perdió la mayoría desde el año 2000. En Chiapas ganaron dos candidatos de la izquierda: Pablo Salazar, avalado por ocho partidos políticos, y Juan José Sabines como representante del PRD. Ambos habían militado en el PRI. El actual gobernador, Manuel Velasco, fue respaldado por el PRI, pero su esencia es del Partido Verde. Morelos fue ganado por el PAN, mediante el triunfo de Sergio Estrada Cajigal, después otro panista, Marco A, Adame Castillo y ahora el perredista Graco Luis Ramírez.

En Chiapas, los priistas tienen una leve esperanza, pero en Morelos se ven distantes de ello, ya que el tricolor se ubica como cuarto y hasta quinto lugar en las preferencias ciudadanas.

Puebla pasó a ser un enclave opositor con la victoria de otro expriista, Rafael Moreno Valle, que con los colores del PAN ganó en 2010 y José Antoni Gali hizo lo propio en 2016.

Ahora la contienda fuerte parece darse entre morena y el propio PAN, mientras que el PRI hace todo lo posible por reinsertarse en esta batalla.

Veracruz fue desde 1929 territorio tricolor, pero ya en 2016 pasó a manos del PAN, con otro expriista como ganador. Miguel Ángel Yunes pretende que su hijo lo suceda como gobernante, aunque la disputa se da con morena, los priistas no están tan lejos, pero se duda puedan crecer de aquí al 1 de julio.

Yucatán y Tabasco son dos estados en los que solamente una vez ha gobernado alguien ajeno al PRI. Patricio Patrón Laviada lo hizo en 2001, al ganar los comicios con la camiseta del PAN; pero después, el PRI recuperó el territorio peninsular con Ivonne Ortega Pacheco y Rolando Zapata Bello, de manera consecutiva. Priistas y panistas escenifican un duelo cerrado con los Mauricio, el del PRI, Sahuí Rivero, y el del PAN, Vila Dosal.

En Tabasco, Arturo Núñez Jiménez, otro expriista, logró desalojar a este partido después de 83 años de dominio, y ganó con las siglas del PRI el Gobierno estatal. Ahora son Morena y el propio PRD los que pelean los votos de los ciudadanos, mientras el PRI ve de lejos la disputa electoral.

Como se advierte, el escenario electoral para el PRI en esos nueve estados es sumamente difícil y podría complicarse aún más.

 

PANCHO COLORADO

Murió de un infarto el ganadero y empresario veracruzano Francisco Pancho Colorado, detenido en Texas, acusado de diversos delitos.

El personaje en cuestión fue señalado con vínculos con diversos priistas, pero especialmente con el hoy diputado Alberto Silva, ya que su hermano era el secretario particular de Colorado.

 

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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