Podemos avanzar

Los humanos somos personas con espíritu y materia. Podemos quitar lo malo y poner lo bueno. Los animales solamente poseen fuerzas químicas y no pueden actuar ante ellas como los humanos; van adquiriendo cosas que los pueden dominar. Los humanos, podemos dominar y someter, somos responsables de nuestra persona y nuestro entorno.

Estamos rodeados de personas con distinta preparación y cualidades. Por eso, urge ser buenos con todos, saber convivir; porque cada uno posee sus propias ambiciones y sentimientos. Frente a nosotros hay mentiras y maldades; hasta los jueces deben actuar con equilibrio, analizar maldades y equivocaciones, porque a los que están juzgando, poseen diferentes razones que los llevaron al mal. Por eso, todos debemos cuidar nuestra actuación. Y actualmente de México decimos: La Iglesia y el Estado. En unos, maldades religiosas son buenas para los que no son religiosos y en los católicos, bondades gubernamentales son malas. Todos somos responsables de nuestra conducta y frente a nosotros existen el bien y el mal.

Seamos, no parezcamos. Hay que buscar lo que es afín al cerebro. Frente a todos están ambiciones, pasiones, costumbres y puntos de vista. Cierto que es difícil controlar, pero es posible y entre más se controla, más se mejora. Que el cerebro sea afín al corazón; existe la carrera del corazón herido y urge correr; llegan a la meta los que corren, no los que les aplauden.

Cuántas prácticas fastidiosas y reacias, triunfan los que son acaparadores de su libertad. Vivimos en un jardín de malas yerbas sin escarbar, productos de la naturaleza grosera. Se tienen muchas veces gobiernos sin conciencia, incapaces del raciocinio. Pero se puede romper el corazón para refrenar nuestro entorno. Cuánto nos admiramos cuando contemplamos bellezas y poderes de la naturaleza, cuando nos damos cuenta de cuántas personas son inteligentes; pero nos desilusionamos cuando nos damos cuenta del país dominado por poderosos y ricos.

Existe en los mexicanos la facilidad para aprender; tenemos muchas desviaciones en el aspecto de la formación de los jóvenes; tenemos riquezas, pero unos cuántos las quieren dominar y hasta buscan qué hacer para tener más. Lo que me han contado narcotraficantes, ante los que he estado como un viejito inútil y sin poderes. Que esté siempre ante nosotros: “La labor perseverante vence todas las dificultades”, con ella todo se puede vencer. Cuando jugaron carrera la libre y el caracol, venció el caracol porque corrió y perdió la liebre porque creyéndose invencible se puso a dormir.

Pero, ten presente que nosotros hacemos el bien o el mal; somos responsables de nuestro destino; somos culpables de las maldades que hay en nuestro país. Cuántas grandezas y poderes humanos y físicos se tienen. Nos dijo Confucio: “Una pieza de jade no llegará jamás a ser objeto de arte, si no ha sido cincelada; de igual forma una persona no puede conocer los grandes principios, sin la educación”. Queda claro lo que estoy entregando: Somos responsables de nuestra persona y del país que tenemos. Adelante, caminemos. Se hace camino al andar, somos dueños de nuestro destino.

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