De frente y de perfil: ¿Tienen futuro los independientes?

La elección del 1 de julio próximo pone en el camino de los electores a candidatos a diversos cargos de elección popular, desde Presidente de la República, pasando por gobernadores, senadores, diputados federales, locales y alcaldes en distintas partes del país.

Contrario a lo que parecía, los independientes no han sido bien recibidos entre la ciudadanía, especialmente los que compiten por la Presidencia de la República.

Se comenta que los independientes podrían ganar algunas alcaldías, pero no la Presidencia de la República ni los gobiernos estatales.

Tal vez, por ahí, alguna senaduría o diputación federal, pero nada relevante ni sorprendente.

¿Qué sucedió con la fiebre de los electores volcada a favor de los independientes que muchos pronosticaron? ¿Será acaso que son los personajes que participan en esta elección los responsables de no convencer al electorado?

Tal vez sea esa la razón, ya que los participantes, en su gran mayoría, no son lo independiente que los ciudadanos esperaban ver, mientras que un gran número de ellos se presentan como viles desconocidos, sin cartas credenciales que los avalen.

La mayor parte de los ciudadanos se sienten defraudados al no ver intelectuales, académicos, artistas o personas sin militancia en las boletas y sí un gran número de políticos trapecistas que ante la falta de espacio dentro de su partido, recurren a declararse independientes para culminar con sus ambiciones políticas.

Son pocos los candidatos a un cargo de elección popular que pueden llamarse independientes.

Hace tres años que la figura de independiente se puso en práctica, arrojó algunos resultados sorprendentes, como lo fue el caso de Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, el polémico Bronco, ganando los comicios para gobernador de Nuevo León.

Los ahora alcaldes de Morelia y Ciudad Juárez, una ciudad capital y la otra fronteriza, vieron como triunfadores a sus actuales autoridades, tanto así que el munícipe de la capital michoacana (Alfonso Martínez Alcázar) va por la reelección.

Entre los diputados federales sobresalió Manuel Clouthier Carrillo, quien ganó un distrito federal en Sinaloa y ahora va por el mismo método como aspirante al Senado de la República.

Si bien el triunfo de ellos fue aplaudido, surgió la controversia sobre la procedencia de los mismos.

Rodríguez Calderón era un priista de mediana importancia, cuyos principales cargos habían sido dirigente estatal de su partido, diputado federal y alcalde de un pequeño municipio de Nuevo León.

Manuel Clouthier Carrillo es hijo del llamado Maquío, y como su padre, militó en el PAN, hasta que concluyó que no era su camino continuar dentro de este partido y se declaró candidato independiente a diputado federal, ganando de manera abrumadora los comicios del 2015 en un distrito de la capital sinaloense.

Los tres, junto con Armando Cabadas, alcalde de Ciudad Juárez, han sido los más representativos entre los cargos de elección popular ganados por candidatos independientes.

Sin embargo, el que más reflectores atrajo, después de El Bronco, fue Pedro Kumamoto, un joven triunfador en un distrito local en Jalisco, quien busca ahora ser senador de la República por la misma vía, independiente.

Tal vez Kumamoto sea lo más parecido a un independiente, por lo que ha prendido entre el electorado y se le considera un posible ganador dentro del rubro de los aspirantes independientes.

Sin embargo, los candidatos a gobernar una entidad del país y hasta la Presidencia de la República no conmueven a nadie, y en muchos casos hasta se desconocen en su propio territorio que juegan por esa fórmula.

Judith González compite en Veracruz como aspirante al Gobierno del Estado, aunque son pocos los que lo saben, al igual que Lorena Osornio en la Ciudad de México, aunque ella recibe más reflectores.

En Morelos, el exrector Alejandro Vera busca ser gobernador por la vía independiente, al igual que Jesús Alí en Tabasco, quien hace seis años no pudo conseguirlo con todo el aparato del PRI.

Por Chiapas compiten un par de independientes, sin mayor relumbrón.

Y en el caso de los candidatos presidenciales independientes, ni Margarita Zavala Gómez del Campo, ni mucho menos Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, logran prender al electorado, pasando, hasta el momento, casi inadvertidas sus presencias.

Zavala Gómez del Campo es sumamente objetada por renunciar al PAN cuando no se le cumplieron sus caprichos, pero mantenerse dentro de este partido y no alzar la voz contra sus designios, mientras le otorgaban sendas candidaturas a diputada, una local y otra federal.

Cuando se le pidió compitiera por la vía de mayoría, simplemente dejó pasar la oportunidad y no lo hizo. Ella como Emilio Gamboa Patrón y otros políticos mexicanos esperaban que existiera una Presidencia de la República plurinominal, para apuntarse por esa ruta, y al no conseguirlo, exploró la vía independiente.

En el caso de El Bronco, su triunfo como independiente causó furor y se consideró que se inauguraba una nueva etapa de desboque del electorado a favor de esta fórmula.

No sucedió así y en ello también influyó el mismo personaje, pues su gobierno en Nuevo León ha sido decepcionante.

Su inclusión como candidato presidencial se tradujo en considerarla como imposición y acuerdos entre las autoridades electorales y personajes del gobierno para que opere en algunas áreas de interés.

La realidad es que El Bronco ya había decepcionado y ahora más, al confirmarse algunas malas artes en su recolección de firmas.

Es por eso que con vistas al 1 de julio no se le otorguen mayores posibilidades a los independientes, mayores a que sus votos logren influir a favor de algunos de los ganadores.

 

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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