Escaparate político

PRIMERA DE DOS PARTES

PULVERIZACIÓN DEL VOTO. Uno de los rasgos centrales a destacar de la batalla que viene por la Presidencia Municipal de Colima es la pulverización del voto entre cinco candidatos, lo que hace incierto el desenlace. Este escenario de atomización del voto pareciera fraguado por una mente maestra, para incidir y cambiar el resultado electoral, ya que el PRI tuvo una jugada estratégica al postular a un perfil ciudadano y erosionar la base electoral del alcalde saliente y candidato Héctor Insúa, quien había cultivado buenas relaciones con las cámaras empresariales. Al destapar el PRI a Walter Oldeonbourg, de inmediato, el tricolor le quitó bases clientelares al candidato que aspira a reelegirse. Así las cosas, hay tres candidatos con perfil de vinculación empresarial: Leoncio Morán, Walter Oldenbourg, Rafael Briceño, hay otro de fuerte raigambre popular que es Roberto Chapula, en un escenario en el que el candidato del PAN, Héctor Insúa, tiene un severo desgaste político por la inconformidad con los comerciantes de las avenidas Camino Real e Insurgentes, afectados por el retraso notorio de las obras de la glorieta del DIF y la avenida Camino Real, así como por las denuncias de desvío de recursos de los fondos de pensiones, que ha denunciado ante las autoridades competentes, el dirigente sindical de la burocracia municipal, Arturo León Alam, quien ha expresado que se quieren reunir con todos los candidatos, menos con Insúa. Entonces, será interesante observar el resultado electoral en el nuevo escenario con los problemas que imperan en el municipio, la inconformidad social que late en las calles y con una nueva correlación de fuerzas, a partir de la jugada maestra que pulverizó el voto en mil pedazos, erosiona la base electoral panista y busca incidir y cambiar el resultado. A nadie escapa que, por sus perfiles empresariales, Walter Oldenbourg, Leoncio Morán y Rafael Briceño le quitarán votos al PAN, en tanto que Chapula tiene una fuerte conexión con las bases populares, mas no en las colonias de altos ingresos. Al margen de los comicios presidenciales y el resto de los cargos en disputa, la disputa por la Presidencia Municipal de Colima es asaz interesante. LA CASETA. El cobro del peaje en la garita de Cuyutlán ha causado un gran hartazgo social y es un freno a las actividades productivas y sociales, pues hay inconformidad por los términos de la concesión a 30 años más en beneficio de los empresarios dueños de la concesión, gracias a la “ampliación” autorizada por el gobierno panista de Felipe Calderón en perjuicio de los usuarios de esa autopista federal. El tema con implicaciones jurídicas y financieras ha derivado en un severo problema político, impulsado por diversas organizaciones sociales; se ha complicado y amenaza con desbordarse. En esta tesitura, le asiste la razón al gobernador Ignacio Peralta en el sentido de que se deben revisar los términos de la concesión y de que los colimenses no tenemos por qué pagar obras carreteras en otros estados, como es Tlaxcala. El tema debe revisarse conforme a derecho y llegar a una solución, antes de que el conflicto se salga de cauce y se vuelva irresoluble con el riesgo latente de que la sangre llegue al río, ya que la empresa se ha equivocado al contratar porros y grupos de choque que se enfrentan a los manifestantes. En el marco del estado del derecho y con los instrumentos del diálogo, de la civilidad y las garantías constitucionales de libre tránsito, este asunto debe resolverse de una vez por todas antes de que ocurra una tragedia por la cerrazón y la intolerancia de las partes en pugna. LA AGRESIÓN. Por cierto, es muy lamentable que entre los manifestantes haya gente inculta y resentida social que agredió verbalmente a una reportera y al camarógrafo de TV Azteca. El periodista Pedro Zamora, de forma valiente, arriesgando su integridad personal, protegió a sus colegas. Lamentables estos hechos que merecen nuestro repudio. Las autoridades deben intervenir, pues una cosa es la libertad de expresión y otra muy distinta es agredir a los profesionales de la comunicación que están haciendo su trabajo. LUIS LADINO. El candidato a senador por el PAN Luis Ladino se apersonó este domingo en la caseta de Cuyutlán, señalando que asistía como simple ciudadano inconforme, pero igual fue corrido por los manifestantes que le reprochaban que pretendía sacar raja política y que “andaba en campaña”. Esta inconformidad del panista por la ampliación del cobro tiene una incongruencia, ya que la autorización fue de parte del presidente de la República Felipe Calderón, en 2011, en beneficio del concesionario y no hay ningún registro de que, en ese tiempo, Ladino expresara alguna inconformidad o protesta como ciudadano. Lo cierto es que se deben revisar los documentos de la concesión y atender el reclamo de la sociedad que considera que esta carretera ya fue pagada con creces.

Comentarios

Notas Relacionadas