Cada lunes desde algún lugar de Jalisco: ¿Qué esperar del debate presidencial?, otras elecciones el 1 de julio

Habiendo sido aprobada antes en la Cámara de Diputados, el 22 de marzo el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley General de Salud, que ante el beneplácito de grupos pro-vida contempla la objeción de conciencia, que permitirá al personal médico del Sistema Nacional de Salud, negarse a practicar abortos y eutanasia, obligándose el Sistema de Salud de acuerdo al mismo decreto, a tener profesionales de salud que no pongan objeciones al respecto (al concluir la jornada en la Cámara Alta, senadores del PRI advirtieron que emprenderán una acción de inconstitucionalidad contra dicha nueva ley).

Ahora habrá que ver si se aprueba en el Senado –que tiene mayoría priista-, el decreto que por unanimidad se aprobó ya en la Cámara de Diputados -370 votos-, para acabar con el fuero, que si en algún momento de la historia se justificó para que no pudieran detenerse a los congresistas que manifestaban su opinión contra el Presidente, se ha convertido en pretexto para que los políticos corruptos, e incluso criminales, no comparezcan ante la justicia. Se atribuyen el mérito el Frente por México, porque lo que se aprobó en la Cámara baja fue la iniciativa de su candidato José Antonio Meade; y el PAN, porque tenía años con iniciativas similares, que los congresistas del PRI mantenían congeladas.

Tengo que enviar el presente artículo antes del debate de los candidatos a la Presidencia de México, del domingo 22, por los diarios en los que se publica el lunes 23, sin embargo considero que para tener mayor información sobre el que será nuestro próximo Presidente –uno de los cinco que van a debatir- y para decidir con más fundamento a quién favorecerá nuestro voto, debemos ver el debate; aunque los que ya están convencidos de votar por alguien, o de votar para que algún candidato o partido no llegue a la Presidencia (y votarán por el que tenga posibilidades de ganarle), pase lo que pase en el debate, muy difícilmente cambiarán de opinión.

Si bien, lo que más padecemos son los spots en radio y televisión de los candidatos a la Presidencia, no deja de surgir publicidad de muchos otros candidatos, ya que el próximo 1 de julio se elegirá un total de tres mil 410 puestos: Presidente, 128 senadores -64 de mayoría, 32 de minoría y 32 de representación proporcional-, 500 diputados federales -300 de mayoría y 200 de representación proporcional-, un jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ocho gobernadores, mil 597 Ayuntamientos -presidentes municipales con sus regidores- (tres en elecciones extraordinarias en Veracruz), 16 alcaldes de la Ciudad de México, 184 Juntas Municipales Concejales, 972 diputados locales -595 de mayoría relativa y 387 de representación proporcional-, poniéndose a prueba todo el sistema electoral del país.

Es importante destacar el alto costo de nuestra democracia, una de las más caras del mundo que este año costará 24 mil 215 millones de pesos ($24’215’000,000.00), mucho más que lo que se gastó en el 2012 –seis años antes-, que fueron 15 mil 932 millones. Los partidos políticos recibirán cinco mil 356 millones de pesos ($5’356’000,000.00), a pesar de que no son bien vistos por la mayoría de los mexicanos, aunque ello sólo excepcionalmente se manifestará en las elecciones, por la enorme dificultad para que cumplan con todas las firmas y requisitos que les impone el INE y por la tremenda desventaja con la que compitan los candidatos independientes.

Hasta la próxima semana.

 

ferfvelv@prodigy.net.mx

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