Sociedad del conocimiento: El modelo económico: fue lo debatido ayer

Los mexicanos, a través de diversos aparatos informativos, presenciamos ayer el primero de tres debates contemplados por el Instituto Nacional Electoral (INE) que sostendrán los cinco candidatos que aspiran a la Presidencia de México. La expectativa de los ciudadanos y de quienes estuvieron atentos durante la disertación sobre temas torales y problemáticas del México de hoy -corrupción, impunidad y democracia-, fueron altas, y podemos señalar gratificantes, porque más allá del golpeteo político entre unos y otros, quedó en claro qué es lo que está en juego.

El sistema presenta a Andrés, Anaya, Bronco, Meade y Zavala como propuestas, sólo López Obrador fue retórico en señalar la necesidad de cambiarlo; Pepe Meade, preciso en cuanto ajustes; Ricardo Anaya, está con el modelo, mas es patente que desea ser él quien quiere terminar de ejecutarlo, misma situación que se percibe con El Bronco y Margarita.

¡Quedó en claro! Lo que está en juego o en disputa electoral, y que continuará en los próximos dos debates más, es el modelo, y finalizará cuando el ciudadano el día D, ejerza su sufragio. Modelo que hasta el momento sólo ha generado frustración y enojo social, mismo que ha permitido al candidato de “Juntos Haremos Historia” encabezar esa lucha.

En lo personal, este sistema que muchos criticamos o no estamos de acuerdo, ha sido bueno en muchos aspectos para México, ha permitido tener una economía estable, le ha permitido al país estar entre las principales potencias económicas, mantener acuerdos económicos con la mayor parte de las grandes economías mundiales. En lo económico, internacionalmente se confía en nuestro país.

Los candidatos demostraron durante el debate ignorancia y mala lectura del porqué del rechazo al modelo por parte de los ciudadanos, no alcanzan a comprender que la ciudadanía lo que quiere es que este sistema les beneficie, que les incluya, más que buscar el cambio, tal como lo propone López Obrador.

Fue evidente que ni uno de los candidatos supo interpretar y capitalizar ese descontento y actuar en consecuencia, por lo tanto, el tiempo que están desaprovechando será contraproducente para más de uno. Desde el punto de vista crítico, más allá de si perdió López Obrador o ganó Ricardo Anaya o Pepe Meade, quien salió triunfador es el ciudadano.

Desde ahora hasta el 1 de julio, tenemos tiempo para reflexionar en dos ámbitos: en primer lugar, analizar qué futuro quiere para su patria, porque como tal, como lo apreciamos lo que está en juego es el modelo, que inclusive el pueblo debe tener en cuenta que ni ganando Andrés Manuel podrá cambiarlo en un sexenio.

En segundo lugar, el nacionalismo propuesto por Obrador suele ser salidas políticas oportunas, temporales, cuando no se sabe el qué, ni el cómo resolver de fondo los temas de un país, máxime cuando sólo se busca el poder por el poder, que tiene un costo social y económico duro para las generaciones futuras, ejemplo, EE. UU., Venezuela, Nicaragua, Costa Rica, Argentina, por citar.

Quienes están con Pepe Meade, no esperan mucho repunte de su candidato sólo con el primer debate, tienen en claro que el triunfo de su candidato, además del trabajo territorial y ciudadano, está en ganar los tres debates, votos que serán suficientes para alcanzar porcentualmente el triunfo. Además van sobre el voto swicher –votante inestable, voto cambiante-, el cual se irá definiendo después de abordar temáticamente los contenidos en los dos restantes debates.

¿Quién ganó el debate? No es partido de futbol, ni un cuadrilátero, es el futuro de México, para nosotros. El pueblo de México, después de haberlos escuchado y con su análisis respectivo, tendrá más elementos para tomar una decisión que fortalezca más nuestras instituciones y la vida democrática de México.

Para despedirme. Arrancaron los candidatos para alcaldes en los diez municipios de la entidad, bienvenidas las propuestas y beneficios para el pueblo.

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