Interés público.

POBREZA

El tema de la pobreza es uno de los más preocupantes en nuestro país, ya que impacta directamente en la calidad de vida de las personas, además de que influye en otros indicadores de bienestar. De acuerdo a los datos más recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), durante el 2014 al 2016, el número de personas en situación de pobreza bajó de 55 millones 341 mil 556 a 53 millones 418 mil 151, lo que significó un avance del 3.47 por ciento.

Es decir que el porcentaje de la población pobre disminuyó de 46.2 por ciento, hace dos años, a 43.6 por ciento. Respecto a la pobreza extrema, las estadísticas se mantuvieron en línea descendente como han estado desde el inicio de la década: en 2016 fueron 9.3 millones de personas (7.6 por ciento), menor a los 11.4 millones de 2014 (9.5 por ciento), 11.5 millones de 2012 (9.8 por ciento) y los 12.9 millones de 2010 (11.3 por ciento).

Por lo tanto, la pobreza extrema ha bajado en lo que va de la década al pasar de 12 millones 964 mil 690 a nueve millones 375 mil 581 personas en esta situación. Si bien es cierto que hay avances en esta problemática, como las estadísticas lo reflejan, también es una realidad que las políticas públicas no han tenido la contundencia necesaria, por lo que se sigue perpetuando una brecha abismal por la mala distribución de la riqueza en nuestro país.

Este martes se realizará el tercer y último debate electoral a la Presidencia de la República. Uno de los temas a tratar es Crecimiento económico, Pobreza y Desigualdad, el cual tiene una vital importancia para conocer, detallado y profundamente, cuáles son las propuestas y estrategias de los candidatos para combatir este flagelo social.

Lo importante es identificar si la política pública antipobreza de los candidatos transita más allá del modelo asistencialista, que es un paliativo y atenúa los efectos perniciosos de la pobreza –particularmente de la extrema–, pero que no erradica en su totalidad esta problemática ni combate el problema de fondo, cuyos orígenes son estructurales.

La pobreza, en ese sentido, se debe combatir con mejores salarios y condiciones laborales; una mayor inversión que detone empleos especializados para satisfacer la demanda de profesionistas; mejores condiciones para el acceso educativo no sólo en el nivel básico, sino también en la educación superior; el desarrollo de facilidades de créditos de vivienda y otros mecanismos que permitan fortalecer la economía familiar; el impulso de la economía nacional para disminuir la inflación y otros efectos que laceran el bolsillo de los mexicanos.

Si se logra cristalizar todos estos componentes y factores, articulándolos a una política pública integral y de fondo, se mejorarán los avances en el combate a la pobreza en nuestro país. Por eso es importante que en este tercer debate demuestren, con propuestas y planes de gobierno, quién es el candidato que tiene el mejor proyecto para eliminar la pobreza en nuestro país.

No se puede seguir manteniendo una política pública, cuya única directriz, o la principal, es el modelo asistencialista, el cual palia la pobreza, pero no lo resuelve, además de que también es susceptible a utilizarse como un mecanismo para la coerción del voto u otras prácticas clientelares. La pobreza se debe combatir con un programa integral, que no deje de lado el aspecto educativo y el desarrollo económico. Sólo así se transitará a un México más justo en la distribución de la riqueza.

Los avances en la diminución de la pobreza, precisamente, se lograron gracias a que la cobertura educativa del nivel básico supera el 90 por ciento, así como a los más de tres millones 600 mil empleos generados con seguridad social y al registro histórico de inversión extranjera directa que superó los nueve mil 500 millones de dólares.

 

TEMPORADA DE HURACANES

El huracán Odile en el océano Pacífico, cerca de México, según imagen de satélite de las 0145 GMT del domingo 14 de septiembre de 2014. Odile adquirió fuerza en la madrugada y se convirtió en huracán categoría 4, según la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés). (AP foto/NOAA)

El pronóstico de ciclones tropicales indica 32 sistemas, cuatro por arriba del promedio; 18 ciclones por el océano Pacífico y 14 fenómenos por el Atlántico. Colima, por su ubicación geográfica, es susceptible a sentir toda la fuerza de los huracanes y tormentas tropicales. En el 2011, el huracán Jova causó daños cuantiosos en los municipios costeros –particularmente Manzanillo— y en las zonas colindantes con los arroyos, ríos y afluentes.

Ante eso es importante, sobre todo, que se apliquen adecuadamente los protocolos de protección civil y que las autoridades tengan identificado a las personas y familias que viven en zonas consideradas de alto riesgo. La población, por su parte, tiene que estar atenta a las recomendaciones de Protección Civil para evitar cualquier contingencia.

El día de ayer, en entrevista con los medios de comunicación, el gobernador Ignacio Peralta indicó que se está en alerta permanente y preparados para disminuir riesgos ante los fenómenos meteorológicos que se presenten durante esta temporada, tal y como está sucediendo en este momento por el paso del huracán Bud por las costas del Pacífico.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó lluvias intensas en el estado este día y mañana. Por lo general, cada año, cuando se registran lluvias torrenciales, la zona metropolitana se desquicia por las inundaciones y las consecuentes afectaciones en las vialidades. Ya son proverbiales las inundaciones en la glorieta de los Perritos Bailarines y en la avenida 20 de Noviembre.

Cuando los ayuntamientos no desazolvan adecuadamente los ríos y la gente tira desechos y todo tipo de basura en los márgenes de los afluentes, las inundaciones y encharcamientos se agravan durante este temporal de lluvias, máxime cuando se registran tormentas tropicales o huracanes, fenómenos que propician la caída de fuertes cantidades de agua.

Se requiere, además, mejorar el funcionamiento de las obras hidráulicas en la zona metropolitana, y esto se debe, en gran parte, a que el desarrollo urbanístico carece de una visión metropolitana y que no se ha obligado, por parte de los ayuntamientos, a que los desarrolladores de vivienda doten a las nuevas colonias de una adecuada infraestructura hidráulica.

En la parte de Villa de Álvarez y la zona norte de Colima, sobre todo, es frecuente las inundaciones y encharcamientos, ya que los grandes volúmenes de agua no se canalizan correctamente, sino que se convierten en procelosas corrientes de agua. Así las calles pasan a convertirse en raudos ríos; ese problema era muy frecuente en las calles Venustiano Carranza y Tecnológico, de la capital.

Como se puede entender, el problema de las inundaciones es multifactorial –mala planeación urbanística, infraestructura hidráulica deficiente, falta de prevención, nulo trabajo de limpieza en los ríos y desidia de la población y autoridades–, por eso se requiere de un programa integral y transversal que articule todos estos aspectos.

No se trata sólo de obligar a que los desarrolladores de vivienda construyan la obra hidráulica necesaria –bocatormentas, alcantarillado, puentes–, sino que la población sea más consciente y que los ayuntamientos limpien los márgenes de los ríos de manera oportuna, además de reubicar a las familias y personas que viven en zonas de alto riesgo.

Colima es una entidad donde convergen una serie de fenómenos naturales. De ahí la importancia, pues, de que se instrumente una adecuada política de protección civil, en el tema preventivo y reactivo, pero también que se impulse una mayor visión en el desarrollo de la zona metropolitana. Los municipios de Colima, Villa de Álvarez, Comala, Cuauhtémoc y Coquimatlán no pueden seguir expandiéndose de manera arbitraria y unilateralmente, sino con una visión colectiva y que propicie un desarrollo más armónico.

Es un disparate, al respecto, que el Ayuntamiento de Colima continuara con la remodelación del boulevard Camino Real, a la altura del Panteón Municipal, pues es previsible que se registren afectaciones con las lluvias durante este temporal: no sólo no avanzarán adecuadamente, sino que las lluvias dañarán lo construido.

 

UDEC, CONSTRUYENDO CIUDADANÍA

El pasado 8 de mayo se realizó, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, el Conversatorio denominado Confiabilidad Electoral, en el cual participaron 23 académicos y 202 estudiantes, principalmente, de nivel superior y posgrado, de las Facultades de Arquitectura y Diseño, Ciencias Políticas y Sociales, Derecho, Economía, Psicología, Letras y Comunicación, Telemática, Trabajo Social, Isenco, Bachillerato 33, entre otras.

El objetivo fue contribuir, desde la academia, al impulso de la participación ciudadana en el proceso electoral 2018, mediante la promoción y generación de conocimiento sobre el sistema electoral mexicano para propiciar la reflexión y diversidad del pensamiento, como una estrategia para fortalecer la cultura democrática local.

Se plantearon diez ejes temáticos: Elecciones confiables, Órganos de gestión electoral, Formas de participación ciudadana, Organismos jurisdiccionales en materia electoral, Legislación electoral, Justicia electoral, Medios de comunicación, Candidaturas independientes, Financiamiento de partidos políticos y Derechos humanos; los cuales se realizaron a través de mesas de diálogo que propiciaran la reflexión de los jóvenes.

De esta manera, los profesores participantes en cada mesa facilitaron el diálogo de las y los estudiantes, haciendo una breve introducción al eje temático y planteando una pregunta base que dio la posibilidad, posteriormente, de tener elementos de discusión e identificar los puntos de vista y de interés del estudiantado.

Los universitarios también se involucran en el desarrollo del proceso electoral, como un tema de construcción de ciudadanía; por tanto, el conversatorio constituyó un receptáculo de opiniones de diversa índole.

De este ejercicio reflexivo se generaron importantes propuestas. Vale la pena destacar algunas de ellas: las propuestas de los jóvenes en materia de Financiamiento de partidos políticos versan en: disminuir la cantidad de diputados a partidos infractores; informar a miembros de partidos políticos sobre aspectos de financiamiento a que tienen derecho, así como las sanciones a que se harán acreedores si quebrantan la ley; y diferenciar el gasto corriente de los partidos, de las campañas electorales.

También figuraron las siguientes: etiquetar gasto administrativo y gasto electoral; igualdad en gastos de campaña para todos los candidatos (de partido o independientes); sanciones para aquellos que rebasen el tope de campaña: pérdida del registro y sanciones económicas; tener instituciones más autónomas para garantizar la imparcialidad en la aplicación de las reglas; dotar de más poder al Tribunal Electoral para regular las actividades de los partidos y crear a un tribunal autónomo para que no dependa del presidente en turno, ni de un gobernante.

De igual forma, se propuso que puede aceptarse el apoyo moral extranjero, mas no el apoyo económico, evitando injerencia en nuestras políticas exteriores; que los partidos políticos y candidatos independientes tengan las mismas condiciones económicas, pero hacer eso lleva un riesgo, no se deberían de legalizar las alianzas para respetar los estatutos; mejor regulación, una ley que se cumpla, generaría un plan presupuestario para el control de gastos.

De igual forma, destacó la propuesta de que los partidos deberían mostrar en qué se están gastando los recursos que finalmente es el dinero público, ya que “sólo un cambio generacional puede hacer una diferencia en el espectro político”.

En el caso del eje de los Derechos humanos, se destacaron las inquietudes de los participantes en aspectos muy puntuales como: prestar especial atención a las minorías, garantizando que el estado permita la representación de las mismas; que se propicie mayor participación juvenil; la creación de un sistema especial para la representación de las minorías; e instruir a los niños en cómo funcionan los temas de ética y moral para construir una mejor sociedad.

Asimismo, otorgar educación política desde edades tempranas; tener una mayor participación política para ejercer este derecho; que el ciudadano pueda ir a la oficina del INE y pueda externar su apoyo a cualquier candidato independiente, esto, en la búsqueda de una verdadera igualdad de condiciones; “… en este tiempo nos dan todo, nos dan la oportunidad de participar, entonces, ¿por qué los ciudadanos no van a votar, no van a la urnas, están en la calle, se siguen quejando?, ¿qué está fallando?”.

A modo de conclusión, como hemos podido apreciar es necesario un mayor involucramiento desde la participación ciudadana para el desarrollo de la vida democrática; la participación en la vida de la comunidad es la mejor herramienta para transformar nuestro entorno, ya sea físico, económico, político o social. Es una actividad indispensable para alcanzar el pleno desarrollo como seres humanos.

El “problema de la participación” atraviesa hoy la totalidad de la problemática política e institucional y se encuentra en el centro del debate en torno a la eficacia y la legitimidad de los sistemas políticos, ello es evidencia de que es una de las deudas no resueltas.

En un Estado verdaderamente democrático, la participación ciudadana en los asuntos públicos ha de ser libre y efectiva; es decir, la población podrá actuar y opinar sin coacciones e intervenir en la toma de decisiones que le incumben, siempre que sus acciones sean legales y pacíficas.

El desarrollo de la democracia requiere de mayores niveles de confiabilidad, aspecto que se vuelve una tarea de primer orden para los organismos de gestión electoral; la confiabilidad es el punto de confluencia de autoridades y ciudadanos, por ello los jóvenes que participaron en este encuentro reflexivo, desde los diversos ejes temáticos, nos plantearon aspectos prácticos, lo cual nos permite a todos hacer un alto para incidir en términos de construcción de ciudadanía.

Sin duda, es indispensable que la autoridad competente recoja y haga suya estas propuestas tan importantes, emanadas directamente de los universitarios y los jóvenes que integran la democracia participativa. Las propuestas deben fortalecer el marco legal y propiciar una democracia participativa y que delibere qué es lo mejor para nuestra sociedad.

 

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