Brasil 2 Costa Rica 0: Paro cardiaco en San Petersburgo

El gran favorito al título mundial sufrió como nunca en su historia de fase de grupos en copas del mundo. La banda de Neymar tembló durante los 90 minutos para luego encontrar la luz en el tiempo añadido. Costa Rica está fuera del mundial a pesar de la actuación estelar de Keylor Navas en sus dos encuentros.

Después de su empate inicial contra la selección de Suiza, Brasil tenía que responder de manera contundente contra el modesto cuadro de Costa Rica, que murió en la línea de fuego jugandole de tu a tu a la canarinha durante los primeros 45 minutos. El seleccionador Oscar Ramírez había avisado el día anterior que no se iban a encerrar y que iban a tratar de pelear el esférico en la media. Dicho y hecho, los ticos se lanzaron a por el balón e incluso generaron la primera jugada de peligro en el minuto 13, con un remate de Borges que prendió una pelota procedente de un centro.

A lo largo de la primera parte Brasil buscó penetrar las líneas costarricenses pero no logró generar mayor peligro que su ocasión en el minuto 27, cuando Neymar controló el balón en el área y Keylor Navas se lanzó a sus pies como una fiera para arrebatar el esférico antes de que pudiera rematar. El parcial era justo y Costa RIca parecía capaz de competir contra Brasil hasta el final.

Nerviosismo creciente

Conscientes de la urgencia y del significado de un empate para su posición en el grupo E, los brasileños se lanzaron desenfrenados al ataque desde el arranque del segundo tiempo, generando peligro desde el 48 con Neymar que se volvió a encontrar con el arquero del Real Madrid. Era solo un aviso y solamente un minuto más tarde Gabriel Jesús y Philippe Coutinho parecían conseguir el primero en una jugada de infarto. Primero, Jesús remató perfectamente un centro de cabeza y mandó el balón al travesaño de un Keylor Navas completamente vencido, pero que luego intervino magistralmente cuando el rebote le cayó a Coutinho y prendió la bola en dirección del arco tico.

Los minutos pasaban y Brasil se hacía amo y señor del partido frente a unos costarricenses desbordados técnica y fisicamente, pero que defendían con valor y mucho orden. Cada segundo le agregaba al nerviosismo de los brasileños que seguían topándose con una muralla llamada Navas. El arquero continuó su show sobre un tiro de Neymar (56´) y otro de Coutinho (58’) y mantenía intacto el arco de los ticos que ya empezaban a creer en poder aguantar hasta el final. Incluso los brasileños se empezaron a crispar, como lo mostró Neymar en el 72,  cuando tuvo la posibilidad de rematar una bola casi muerta en la frontal del área. Pero el arco se le hizo muy chico detrás de un Navas que seguramente ya parecía el triple de grande y su remate salió a la derecha.

Pasados los 70 minutos la tensión era palpable por todos y Brasil seguía sin poder abrir el marcador, a pesar de su constante acecho del área rival. El VAR no se quiso quedar fuera de este cuento e intervino en el 77 después de que Bjorn Kuipers pitara un penalti a favor de Brasil. El colegiado fue a revisar las imágenes en persona, y, solo, frente a su pantalla, presenció la escena de teatro que acababa de protagonizar Neymar. Kuipers regresó al campo e invalidó su decisión previa sin pintar al comediante de amarillo.

Después de la intervención del VAR, los ánimos se prendieron y se descontroló el partido. Neymar acabó viendo la tarjeta que el colegiado le debía e incluso Marcelo pudo haber sido expulsado por un manotazo sobre un rival si Kuipers hubiera querido aplicar todo el rigor del reglamento. Esto, combinado con el tiempo que perdían los ticos, llevó el 0 a 0 hasta al minuto 90.

Seis minutos de añadido es lo que tenían que aguantar los ticos para poder seguir soñando con la clasificación. Sin embargo, fueron 6 minutos de más, que los brasileños, totalmente fuera de control, utilizaron para mandar toda la artillería pesada al ataque. En el 91, Coutinho remató con la punta un pase involuntario de Gabriel Jesús dentro del área y observó como su disparo, directo hacia Keylor Navas, pasó afortunadamente entre las piernas del héroe costarricense.

Los cinco minutos que siguieron fueron un auténtico deleite para los sudamericanos. Ya sin presión y totalmente relajados, procedieron a practicar el “Jogo Bonito” que los caracteriza, culminando en un segundo tanto sobre la campana, cuando Neymar remató un centro de Douglas Costa después de una jugada de Casemiro.

Brasil puede respirar después de un partido que pudo haber provocado más de un infarto en Sudamérica. Ya se ubica provisionalmente en la cima del grupo E y Costa Rica, que mostró valentía y abnegación, ya va de regreso a casa.

Tom Houdebine

Comentarios

Notas Relacionadas