El homenaje a Humberto Silva Ochoa en la presentaci

INTERÉS PÚBLICO

LA MEMORIA ES INGRATA:

La presentación del libro en homenaje a Humberto Silva Ochoa, el rector que, de acuerdo al criterio editorial de la Universidad de Colima y de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES) que costearon la impresión de la obra de José Luis Ramírez, fue el refundador de la máxima casa de estudios en la entidad, despertó los celos de algunos y el deseo de otros por reescribir la historia.

Que Silva Ochoa es la figura emblemática de la transformación de la UdeC, de una universidad pueblerina, a una institución que empezó a cumplir plenamente con sus funciones sustantivas y tuvo un crecimiento material y académico sin precedentes, es un mérito que no le niega nadie sensato a don Humberto, dentro ni fuera de la comunidad universitaria.

Se puede discutir qué tanto este despegue de la UdeC a partir del rectorado del licenciado Humberto, fue resultado de su liderazgo, talento, visión y compromiso con la educación superior en Colima (que, como en el libro se explica, formaba parte de un proyecto de vida), y en qué medida ese esfuerzo personal se vio favorecido por las circunstancias y condicionantes políticas, económicas y sociales que se vivieron en la institución, el estado y el país, durante los años 60, 70 y 80.

De lo que no hay duda es que Silva Ochoa supo identificar esas condiciones, aprovechar esas circunstancias y dirigir a los universitarios en esos momentos históricos. Nunca en su vida Humberto Silva se propuso pasar a la posteridad como el hacedor de la nueva Universidad, eso es algo que se le fue reconociendo con el tiempo, por ejemplo, por aquellos que alguna tuvieron posiciones encontradas con él, por razones políticas, pero que ahora participaron como ponentes o asistieron como público a la mesa redonda que tenía como objetivo (válido en el marco de un acontecimiento conmemorativo: los 75 años de la UdeC) rendir tributo al recientemente fallecido ex rector.
HSO siempre se refirió a la construcción de la moderna Universidad como un proceso generacional y un logro colectivo; hablaba de una comunidad universitaria más que de un grupo político. Decía que esa comunidad universitaria cuya base estaba formada por dirigentes estudiantiles, se fue enriqueciendo con la participación de luchadores sociales, actores políticos, funcionarios públicos, académicos, trabajadores de servicios, intelectuales, creadores artísticos, tecnólogos, científicos, etcétera, en las grandes conquistas de los universitarios: la autonomía, la paridad en el Consejo Universitario y el desarrollo institucional garantizado en la ley orgánica vigente.

De este logro comunitario e institucional, Silva Ochoa fue ideólogo y operador. Pero su visión humanista y su fuerte compromiso social no se limitó al ámbito educativo y universitario. Fue un hombre de principios y de ideas firmes, creía en las libertades: la libertad de cátedra y la libertad de expresión.

Cuando agobiada por la codicia del propietario del Diario de Colima, la gobernadora Griselda Álvarez ordenó a las instituciones de gobierno (incluso a las oficinas del ámbito federal y a los ayuntamientos) un boicot publicitario al periódico dirigido por Héctor Sánchez de la Madrid, el rector Humberto Silva fue el único en advertir la gravedad del hecho.

El día en que el boicot debía entrar en vigor, la Universidad de Colima mandó publicar un desplegado en Diario de Colima. El contenido era lo de menos, pero el propósito era claro: dejar en evidencia que los universitarios no respaldarían un acto de censura oficial contra un medio de comunicación.

Y cuando la mandataria estatal pidió explicaciones a por qué se había desobedecido una instrucción dada por ella, el rector Silva Ochoa dio sus razones y terminó convenciendo a la primera mujer en gobernar una entidad federativa que atentar contra la libertad de expresión sería un despropósito, indigno de una estadista.

Como suele hacer con todos aquellos que le prestan favores, al tiempo el caprichoso editor pagó con agresiones el invaluable apoyo que en ese momento le dio el rector Silva Ochoa. El favor fue tan grande, por lo visto, que la ingratitud persigue al licenciado Humberto hasta después de su muerte.

POR SI SE ESTRENAN LOS CONSEJEROS:

La realización de actos anticipados de campaña no es un fenómeno exclusivo de Colima. Se da en todo el país, especialmente en aquellos estados donde habrá elecciones para gobernador en 2015. El caso más sonado ha sido Sonora, donde el clima político se volvió borrascoso a raíz del problema que el mandatario estatal, Guillermo Padrés, tuvo con el Gobierno de la República.

Aprovechándose del escándalo por la perforación de seis pozos profundos en el rancho del rico ganadero sonorense que ejerce el poder ejecutivo en su estado, y que presumiblemente habrían afectado los niveles de los mantos freáticos que surten de agua a muchos de esos pueblos que carecen del vital líquido tras la contaminación del río por una negligencia de la mina, los priistas sonorenses han intensificado su activismo buscando arrebatarle la gubernatura al PAN.
El tema del rostro de los precandidatos en portadas de revistas, anuncios espectaculares y en la retaguardia de camiones urbanos, suscita controversia por varias razones. La primera es el muy razonable cuestionamiento al dispendio y al probable uso de recursos públicos. Pero también a que, de acuerdo a ciertas interpretaciones de la ley, esta publicidad podría constituir una violación al nuevo código electoral.

Según algunos analistas, los partidos deberían estar preocupados porque quienes aspiran a una candidatura están tan empeñados en promover su imagen, que terminen incurriendo en situaciones que luego podrían ser sancionadas por las nuevas reglas del juego electoral. Éstas contemplan incluso la prohibición de hacer campaña anticipada en las redes sociales.

La historia política del país señala que el código electoral se fue haciendo más restrictivo tras cada proceso electoral, para impedir que volvieran a repetirse las situaciones que le habían dado la ventaja al partido del gobierno. No olvidemos que el IFE nació como un organismo autónomo y ciudadanizado luego de las elecciones de 1988, porque un amplio sector de la población creía que la comisión federal electoral que presidía el secretario de Gobernación había, sencillamente, cometido un fraude a favor del PRI y en contra del Frente Democrático Nacional, dejando para el anecdotario político nacional la “caída del sistema”.
Desde entonces, el Cofipe y, en esa misma lógica, los códigos electorales de los estados fueron siempre a la saga de los excesos cometidos por aquellos operadores políticos a los que el pueblo llama jocosamente los “mapaches”, y quienes crearon toda una subcultura del fraude que la oposición y la sociedad civil han tratado de combatir con otra subcultura, la del “sospechosismo”.

Las elecciones intermedias de 2015, que en entidades como Colima implican la renovación del gobierno estatal, marcan una ruptura en esta inercia. Ahora el código ya prohíbe prácticas de proselitismo emergentes, con un agravante: los actos anticipados de precampaña y de campaña no sólo se sancionarán con la descalificación del candidato sino, incluso, con el impedimento al partido de postular a un nuevo candidato. Y lo curioso es que la sanción puede darse ahora o ya avanzado el proceso electoral.

Asistimos al nacimiento de nuevos órganos electorales, el Instituto Nacional Electoral y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), cuyos consejeros se sentirán obligados a demostrar que ahora las cosas son distintas. Y no sería raro que pretendan afianzar su legitimidad dando un castigo ejemplar a quienes violaron el código electoral, por ejemplo, con actos anticipados de pre campaña y de campaña.

¿COMPARECERÁ OSORIO CHONG?

La gobernabilidad instaurada por el Pacto por México resiente un golpe al anunciarse que el presidente Enrique Peña Nieto no irá al Senado.
Se tenía previsto que ayer, a las 12:00 horas, el Presidente asistiera a la inauguración del “Encuentro por la Federación y la Unidad Nacional”, pero un cambio en la agenda situó a esa hora la inauguración de un distribuidor vial en Coacalco, estado de México.

En realidad, Los Pinos parecen responder a las críticas de la oposición panista. La Presidencia determinó cancelar la asistencia del mandatario a este evento, de carácter protocolario, ante la inconformidad de los senadores del PAN porque no se aprobó en que el evento se interpelara al Ejecutivo.
En lugar de Peña Nieto, asistirá al Senado el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Y cabe anticipar que los legisladores panistas no se atendrán a las reglas de cortesía política que las otras fracciones habían acordado con el titular del Ejecutivo. El ministro del interior podría ser interpelado por aquellos senadores que demanden una explicación a los asuntos de política exterior y seguridad nacional que han resultado controversiales en los últimos días.

Uno de ellos es el tema de la participación de militares mexicanos en las misiones de los Cascos Azules de las Naciones Unidas, una propuesta que en su tiempo hizo el entonces presidente Vicente Fox, con la oposición de los senadores del PRI. En un adelanto a lo que será la postura de la bancada blanquiazul, el coordinador del grupo parlamentario en la Cámara Alta, Jorge Luis Preciado, opinó que el envió de tropas a zonas de conflicto debería ser “gradual”.
El otro asunto que condiciona la agenda que los senadores tratarán con el titular de Segob, si se deciden a romper el protocolo y convertir la visita en una comparecencia, son las dudas que despierta la presunta matanza de 22 personas en el estado de México, por parte de elementos militares. Hay sospechas que se trata de ejecuciones extrajudiciales, y que éstas pudieran ser un patrón de conducta y no un caso aislado.

La organización Human Rights Watch, en un informe titulado “impunidad uniformada“, señaló un uso indebido de la justicia militar en México para investigar abusos cometidos durante operativos contra el narcotráfico y de seguridad pública. Y aunque el caso Tlatlaya ya produjo la detención de 8 militares, hay temor en la sociedad civil de que este caso quiera ser resuelto por el fuero militar aun cuando las resoluciones de la Suprema Corte indican que debe ser investigado por la Procuraduría General de la República.

Osorio Chong tendrá que hacer gala de su capacidad como orador para no dejar que el foro en el Senado derive en una condena de los legisladores al Estado fallido, cuyos signos ominosos se pueden ver en la ejecución de un diputado federal en Jalisco y del secretario general del PAN en Guerrero, así como en la masacre de estudiantes normalistas en Iguala, por no hablar de la tensa situación que se vive en el Politécnico Nacional.

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