Arnoldo Ochoa Gonz

Los estudiantes son la vanguardia de la juventud mexicana

Arnoldo Ochoa González:

Castigar a quienes mataron a los jóvenes normalistas, pidió en tribuna, porque ya no se pueden “minimizar actos que en realidad merecen todo nuestro rechazo”

 “La historia nos enseña que no debemos cometer los mismos errores. Osorio Chong inició su diálogo con los jóvenes diciendo que reconoce su movimiento”

Infoecos/Colima

Su trayectoria en el PRI y sus antecedentes juveniles como presidente de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC) y, a nivel nacional, como presidente del comité ejecutivo del Frente Estudiantil Mexicano (FEM) y, más tarde, de la Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM), le han permitido al diputado federal Arnoldo Ochoa González estar muy en contacto con los problemas estudiantiles, de las universidades y los que se han generado en las normales rurales, o, como ahora, con los temas que han sido demandas en las diferentes épocas de la comunidad estudiantil politécnica.

Sin embargo, “en cada generación son diferentes los problemas que enfrentan los jóvenes. Y la juventud que es estudiante tiene una problemática diferente a la comunidad juvenil campesina o a la juventud urbana. Incluso los jóvenes que trabajan en las fábricas, comercios o en empresas de servicio, enfrentan problemas diferentes”.

Pero, quizá, “quienes van a la vanguardia de la juventud mexicana son los estudiantes. Los grandes movimientos estudiantiles que se han dado en México, como el del 2 de octubre o el de las normales rurales, los llevamos en la conciencia colectiva nacional. Tenemos siempre presentes nombres como Ayotzinapa (Guerrero), El Quinto (Sonora) o Atequiza (Jalisco), porque esas escuelas viven una problemática constante que a veces deriva en manifestaciones violentas, como es el caso de los normalistas de Ayotzinapa que tuvieron varios muertos en las manifestaciones de Iguala”.

En ese sentido, “la posición de la fracción del PRI en la Cámara de Diputados” que a Ochoa González le correspondió fijar en tribuna, ha sido muy clara: “se debe investigar a fondo y castigar a quienes hayan dado las órdenes y a quienes mataron a los jóvenes normalistas”. Se trata, dijo el decano de la Cámara Baja, de una postura muy diferente a otros momentos políticos, cuando se trataba de minimizar actos que en realidad merecen todo nuestro rechazo”.

SOLIDARIDAD CON LOS MOVIMIENTOS:

El legislador recordó que en sus épocas juveniles “no solo participamos en los movimientos estudiantiles en Colima, sino en otras partes, como cuando hicimos la marcha por la Ruta de la Libertad para tratar de liberar a los presos políticos de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo”.

En la UdeC “encabezamos la lucha por la paridad universitaria, siempre en solidaridad con los movimientos estudiantiles”, dijo entrevistado en Ecos de la Costa este jueves, justo cuando el diálogo del secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, con los estudiantes del Politécnico era comentado en todos los medios, y en momentos en que iniciaba en la Plaza de las Tres Culturas, en ciudad de México, la conmemoración por los 46 años de la matanza de Tlatelolco.

Sobre los acontecimientos relacionados con la juventud estudiosa de los últimos días, Arnoldo Ochoa compartió algunas reflexiones:

“Primero las normales rurales. Desde siempre se organizaron como Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), que participó dentro de la CJM, una organización fundada por Lázaro Cárdenas y cuyo primer presidente fue Carlos A. Madrazo. Allí encontramos los nombres de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, ambos presidentes de la FECSM en los momentos políticos tan importantes que vivieron las normales rurales entre los años 50 y 60”.

Muchos de esos estudiantes normalistas se fueron a la guerrilla, la urbana y a la montaña. “Cuando un movimiento estudiantil es mal encausado y a la vez reprimido, siempre hay jóvenes que se radicalizan y toman las armas. Estuvo mal, la represión no resuelve los problemas pero tampoco la guerrilla es la solución para los problemas de las normales rurales o las universidades. La solución es seguir mejorando las condiciones de un sistema democrático y que sea el marco del Derecho el que norme y regule las relaciones entre el Estado y las comunidades estudiantiles.

“En el caso del Instituto Politécnico Nacional (IPN), teníamos muchos años sin ver una manifestación de más de 25 mil estudiantes, como la de hace apenas 48 horas. El movimiento del Poli nace de la inconformidad de los estudiantes con las autoridades universitarias encabezadas por la doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez, por los cambios al reglamento interno del Instituto, al programa y a los planes de estudio.

“Como diputado federal, creo que faltó consensar con los jóvenes y académicos los cambios que promovió las dirección del Politécnico. Es tal la poca comprensión de algunos de las propuestas que ahora la demanda es que no haya ningún cambio a los planes de estudio y sus programas, ni al reglamento interno, cuando una institución está en su derecho y es su obligación mejorar la calidad de educación.

“Y para ello se necesita observar los planes y programas que son exitosos, y los que no ayudan a la adecuada formación de la juventud politécnica, pues, irlos eliminando de sus currículos. De la misma manera, una institución transforma su reglamentación interna, la que regula la relación entre estudiantes y académicos, para buscar una convivencia más democrática, una mayor participación de la comunidad en la solución del problema y en la conducción misma del IPN.

“Pero estos cambios son temas muy sensibles, que se deben conducir de manera adecuada y consensuando las decisiones finales. Eso es lo que falló en el Politécnico, no hubo una interlocución adecuada porque si bien los consejos técnicos funcionan en el Instituto, no representan la opinión general de los académicos y estudiantes, que se sintieron lesionados en sus derechos”.

UNA INSTITUCIÓN EJEMPLAR:

Vivimos un momento histórico: los jóvenes hicieron una marcha ejemplar, no hubo vandalismo, todos con credencial en mano y el gobierno del presidente Peña Nieto dio una respuesta que no se había visto; que el secretario de Gobernación saliera a dar la cara. ¿Esa es la idea del nuevo PRI, la idea del presidente de la república, atender los problemas antes que crezcan?, le preguntamos. Y Arnoldo Ochoa responde:

“El presidente Enrique Peña Nieto siempre ha mostrado su respeto por las comunidades universitarias, por la autonomía de las universidades, y lo ha caracterizado su capacidad de diálogo. Es digno de mención que la marcha del Instituto Politécnico Nacional, los propios estudiantes que conforman el Frente de Lucha Estudiantil Politécnica, que se ha ido integrando a través de las asambleas estudiantiles de cada escuela y facultad, vigilaron que no se infiltraran al contingente los grupos de vándalos, anarquistas o porros que se infiltran en otras manifestaciones y siembran el pánico en la ciudad de México.

“Como lo dijo Magdalena Rosas, una de las voceras de la comisión de lucha estudiantil politécnica: “en nuestro movimiento no hay grupos que representan a partidos políticos, no queremos representantes anarcos ni porros, ni grupos ajenos al Politécnico Nacional”. Cuidaron su movimiento hasta llegar a la Secretaría de Gobernación, lo que originó que el Gobierno de la República (a través del secretario Osorio Chong y Luis Enrique Miranda, subsecretario) platicara con los jóvenes y pudieran tener un trato digno y adecuado. Una situación calificada de histórica.

“Nunca se había visto al secretario y al subsecretario de Gobernación en el templete de los jóvenes estudiantes dando una respuesta correcta, oportuna y que fue aceptada por los jóvenes. Lo que nos lleva a pensar que los jóvenes solo necesitan ser escuchados en sus planteamientos, y que les den soluciones a sus demandas. Obviamente los analistas, los dirigentes políticos y los propios estudiantes comparan esta situación con la de 1968 y señalan que si hubiera habido entonces un diálogo más adecuado, correcto, de respeto, buscando entender las motivaciones de los estudiantes, quizás ese desenlace trágico no se hubiera dado.

“La historia nos enseña que no debemos cometer los mismos errores. Osorio Chong inició su diálogo con los jóvenes diciendo que reconoce su movimiento. Eso es importante porque en la Cámara de Diputados, en el debate sobre este tema, al fijar la posición a nombre de mi fracción, decíamos que el movimiento del IPN surge de una inconformidad estudiantil, y que no debemos repetir lo que pasó en 1968”.

El encuentro terminó en una cita para reunirse hoy viernes y dar respuesta a sus planteamientos. Esto es importante, dice Arnoldo Ochoa, “porque se manda un mensaje de apertura y de un acto republicano; debemos entender como una actitud democrática del gobierno atender a una comunidad estudiantil que tiene 60 mil estudiantes; el Politécnico es uno de las instituciones de educación superior que ha crecido mucho en calidad para la formación de los profesionales técnicos del país; el IPN se destaca por la formación de las ingenierías, por la investigación en ciencia y tecnología; así que debemos cuidar los 300 programas que tiene el Instituto; una comunidad con una gran cantidad de facultades, maestrías y doctorados. Y solamente se puede preservar una institución en su ascenso académico y la investigación si logramos darle respuesta a las inquietudes que tienen los estudiantes y, en otras ocasiones, los académicos e investigadores.

NO ES CONTRA LAS POLÍTICAS DE ESTADO:

Ochoa González descartó que, como se ha dicho, el problema de fondo en el IPN sea el reclamo por la autonomía universitaria. “En el pliego petitorio inicial no presenta la comunidad estudiantil ni los académicos esa demanda. El Politécnico tiene una ley orgánica como institución desconcentrada del gobierno, sectorizada en la Secretaría de Educación Pública. El tema de autonomía lo están planteando algunos partidos de izquierda, no la comunidad politécnica. El tema fundamental son los cambios a los planes y programas de estudio, los cambios al reglamento interno que proponían las autoridades, así como el apoyo para el equipamiento de sus laboratorios y talleres. Otro tema es la renuncia de la directora del Instituto.

Finalmente, en esta primera parte de la entrevista que sostuvimos con el tres veces diputado federal, ex diputado local, ex secretario general de Gobierno y ex gobernador interino, además de uno de los 10 priistas distinguidos incluido en la lista de 10 precandidatos a la gubernatura que dio a conocer el Partido Revolucionario Institucional, Arnoldo Ochoa descartó la validez de quienes señalan que el movimiento en el Politécnico nace del reclamo de los estudiantes porque los cambios en la currícula buscan reducir a los profesionistas mexicanos al papel de técnicos para reservar la función de ingenieros a los extranjeros que vendrán a hacerse cargo de las empresas energéticas o de telecomunicaciones.

“Esa es una visión de algunos jóvenes que hacen planteamientos radicales pero, fundamentalmente, de algunos partidos de izquierda. Y creo que es una visión corta, que no corresponde a la realidad. Cuando ingresan cien alumnos a la educación superior, todos buscando culminar sus estudios con el grado de licenciatura. Muchos no logran concluir sus estudios porque no tienen recursos o porque se incorporan a la población económicamente activamente, y esos jóvenes no tienen opción de capitalizar su carrera trunca al ingresar al sector productivo.

“Una de las propuestas es que un joven que tenga seis semestres en la carrera, obtenga un titulo de Profesional Asociado que le permita trabajar con mejores salarios, no que se incorpore como obrero sino como técnico, y que eso le permita posteriormente concluir sus estudios de licenciatura.

“No es nuevo el esquema, lo tienen las universidades tecnológicas, como la de Manzanillo. Y aquí en la Universidad de Colima si un joven no concluía sus estudios de Ingeniería Civil podía concluir como Técnico Topógrafo y Geodesta. La ventaja es para el joven, porque en lugar de quedar desamparado, en vez de incorporarse a una industria como obrero porque no tiene título, ahora tendrá la oportunidad de tener un titulo de profesional asociado y, con ello, obtener mejores ingresos que un obrero, sin coartarle su derecho a concluir después la licenciatura.

“Ese tema está mal difundido, y al tener una difusión inadecuada, no es comprendida por los estudiantes y termina siendo utilizada por algunos radicales de mentalidad obsoleta”, sentencia Arnoldo Ochoa.

Adalberto Carvajal/Javier Villegas

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