Jesús Zepeda Álvarez

Colimenses distinguidos

Profr. Carlos Núñez Valencia (1920-1984)

En la sociedad colimense siempre ha habido hombres positivos y de bien, que han aportado con su capacidad probada beneficios sin distingos en su entorno a todos sin exclusiones, sin señalamientos y por eso siempre son recordados por sus actos, transitando, haciendo el bien, como el educador Carlos Núñez Valencia.

El profesor Carlos Núñez nació el 19 de enero de 1920, en la ciudad de Colima, Colima, en el barrio del Zalatón. Sus padres fueron Romualdo Núñez Sánchez y Jovita Valencia Zamudio. Fue el segundo de seis hermanos: Mercedes, Carlos, Jesús, Aurora, Manuel y José.

Curso el nivel de preprimaria y la primaria en la escuela José María Morelos y 20 de Noviembre, respectivamente. No obstante, tuvo que perder varios años en su formación educativa debido a la crisis provocada por la rebelión cristera (1926-1929) que en Colima continuó hasta 1930. Esta crisis se dejó sentir propiciando inestabilidad social, desempleo, crisis económica e inseguridad y falta de oportunidades para las familias de escasos recursos como era el caso de su familia.

Para poder subsistir y apoyar económicamente a su familia se dedicó a vender pan, fue peón de albañil, trabajó en las labores del campo y en las salinas de Cuyutlán. Cotidianamente laboraba en un taller familiar de fabricación de sandalias y huaraches, labor que realizaba su papá, pero debido a la crisis que se vivió hasta finales de 1930, las ventas de redujeron a tal grado que tuvo que emplearse en diversas actividades para obtener sustento diario y contribuir con la manutención de su familia.

Sin embargo, su afán de superación lo impulsó a continuar sus estudios, culminando los de educación primaria en 1939-1945. Continuó en la secundaria nocturna #2. Ingreso a la Universidad Popular al bachillerato, pues su deseo era continuar sus estudios en Guadalajara o en Morelia. La falta de apoyo económico lo llevó a realizar sus estudios como profesor de educación primaria en la Escuela Normal de Maestros de Colima, profesión que motivó sus convicciones magisteriales y que le dio muchas satisfacciones.

Su trayectoria como profesor le hizo ganar afecto y admiración de alumnos y padres de familia, por su apostolado magisterial y entrega total a la docencia.

Inició sus labores profesionales, siendo aún estudiante Normalista ante la admiración de sus alumnos, actividad que combinaba como alfabetizador en la zona militar de Colima. Como catedrático laboró en el Instituto Colimense (1950-1957). Impartió las materias de matemáticas y español en la secundaria #2 y secundaria #4 estatales.

Fue nombrado subdirector de la secundaria #2, ingresando a la secundaria #1 del estado, también como catedrático.

En la función pública se desempeñó tesorero municipal del Ayuntamiento en el período 1962-1965 presidido por el Lic. Abel López Llerenas.

En 1965 inició sus labores docentes en el sistema federal siendo asignado a la escuela primaria Profr. Miguel Gómez Sandoval T/M, ubicada en la ciudad de Tecomán, Colima en donde permaneció hasta 1971, en virtud de que el sistema estatal lo nombró director de la escuela secundaria #8 para niñas T/M. En ese mismo año fue adscrito a la primaria Benito Juárez, ubicada en Comala, trabajando en el turno nocturno en la secundaria #2.

Al cumplir 30 años de servicio se jubiló en el sistema estatal en el año de 1981, pero continuó su actividad educativa en el sistema federal hasta su fallecimiento, el 23 de diciembre de 1984. Como docente se caracterizó por su enorme paciencia, dedicación y ejemplo de tenacidad, valores que puso en práctica en su labor diaria inculcándolos a sus alumnos, lo que lo llevó a ganarse su afecto y admiración. En períodos vacacionales regularizaba alumnos en la asignatura de matemáticas.

Su nombre fue impuesto a una escuela de la colonia Oriental como un homenaje a su labor educativa.

Hombre formal y buen padre, contrajo matrimonio con Josefina Galindo Pulido, el 10 de abril de 1955, creando y formando a Carlos Gilberto, María Patricia, Carmen Marcela, José Luis, y Blanca Antonieta; todos hombres y mujeres de bien y formados con los valores tradicionales.

Dejó, el profesor Carlos Núñez Valencia, un recuerdo imborrable como educador, padre y colimense distinguido por ello.

Jesús Zepeda Álvarez

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