Rodrigo Rosales Escobar

Brutal genocidio de Estudiantes en Guerrero

De acuerdo con el Código Penal Federal “comete el delito de genocidio el que, con el propósito de destruir total o parcialmente a uno o más grupos nacionales o de carácter étnico, racial o religioso, perpetrarse por cualquier medio, delitos en contra de la vida de miembros de aquellas o impusiese la esterilización masiva, con el fin de impedir la reproducción del grupo”.

-En la semana que trascurre el horror estremeció al pueblo mexicano, lo originó el evidente genocidio cometido contra jóvenes alumnos de una de las escuelas Normales Rurales más emblemáticas del país, surgida durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas, la gloriosa Normal Rural de Ayotzinapa.

-A las aulas concurren jóvenes de las etnias que conforman la región, muchachos humildes, abandonados e ignorados por el supuesto desarrollo social, hijos de jornaleros que no tienen ni créditos ni insumos para trabajar la tierra y a veces su raquítica producción de maíz, ni siquiera les alcanza para su alimentación.

-El desaliento, la furia contenida por los padres y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos se refleja en las palabras del señor Mario Cesar González, originario de Huamantla, Tlaxcala, quien dijo a los medios de comunicación: “yo ya no quiero hablar del hecho , han pasado 10 días y yo sigo buscando a mi hijo, pero solo me doy valor, ni aunque me dieran (el gobierno) 10 millones de pesos dejaría de luchar; mi hijo vale más, vale mi corazón, vale mi sangre, vale mi vida ¡que dios me lo bendiga y me lo haga llegar vivo!

-Por fin la semana pasada las autoridades policiacas de Iguala, Guerrero, dieron a conocer el hallazgo de 28 cuerpos calcinados, algunos, y otros brutalmente desollados y extirpados sus ojos, echados en fosas clandestinas al pie del Cerro Viejo, en los suburbios de Iguala.

-El fiscal guerrerense declaró que el director de Seguridad Publica de esa cabecera municipal, a través de un esbirro apodado Chucky ordenó a la Gendarmería, subir a los estudiantes a las patrullas y ultimarlos. ¡Así de fácil!

 SE AVECINA OTRO GENOCIDIO

-El omnipotente Grupo México propiedad del multimillonario Germán Larrea Vázquez Mota, a quien el gobierno federal lo favorece con la concesión y explotación de minas de oro, plata y hierro en 25 estados del país. Esta riqueza, está catalogada como recursos estratégicos para la nación. Recientemente una de las minas (“La Cananea”) de ese consorcio derramó millones de litros de residuos tóxicos a dos importantes ríos de Sonora que circundan la mencionada mina.

-Los desechos arrojados llevaban grandes cantidades de arsénico, ácido sulfúrico, mercurio, cromo, furano y cianuro, obviamente, estos residuos, permearon en los mantos freáticos del suelo de donde las familias de los mineros toman el agua para su consumo.

-Incuestionablemente que en el mediano tiempo, tendremos en esa zona minera a hombres y mujeres estériles, que no podrán engendrar descendencia.

-Estas catástrofes continuarán, mientras el gobierno se niegue a asumir su responsabilidad de conducir los destinos de un pueblo cada vez más alejado del desarrollo al que aspiramos y ajeno en la toma de decisiones.

-Quienes integramos la Asociación de Ex Dirigentes de la Federación de Estudiantes Colimenses, condenamos este horrendo genocidio en contra de nuestros hermanos, los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa y de las miles de familias mineras que hacen más ricos a los poderosos.

-Nos unimos al clamor nacional que pide la renuncia del gobernador perredista de Guerrero, Ángel Aguirre, y a que termine la impunidad y la corrupción que caracteriza al grupo Minero México.

Rodrigo Rosales Escobar

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