La Octava Plaga; del periodismo cultural, a la nota roja

 

Infoecos/Colima

Casasola, un reportero de la sección cultural víctima de la crisis periodística que afronta su rotativo, cuya primera reacción consistió en borrar las manifestaciones literarias y las artes plásticas que él cubría, tuvo suerte de seguir trabajando gracias al subdirector jefe de información, quien lo mandó a la sección de policiacas.

El escritor Bernardo Esquinca, originario de la ciudad de Guadalajara, pero radicado en Ciudad de México, aborda la problemática de los medios, sus reporteros mezclando citas de grandes narradores, asociando indagaciones de científicos, narrando con lenguaje popular el misterio de La Octava Plaga, primera novela de la saga Casasola editada por la editorial Almadía.

La colección se completa con los libros Toda la sangre, Carne de ataúd y la antología Ciudad Fantasma. Relato fantástico de la Ciudad de México. (XIX-XXI).

Bernardo relata en narrativa envolvente las desigualdades y preferencias en torno a los reporteros asignados a la cobertura de los sucesos políticos y confronta la agilidad de los periodistas dedicados a la desacreditada nota roja por los editores y empresarios del periodismo.

Leer las creaciones literarias de Bernardo nos remite a la visión de los estudiantes de Literatura y Periodismo cuando llegan a las aulas de las instituciones educativas y en su caminar afrontan dudas, algunas aclaradas por los docentes laboratorios y talleres; otras distorsionadas por las complicadas explicaciones expuestas por el abuso de los discursos de los teóricos doctorados.

Casasola se encuentra con el viejo zorro reportero de policiacas del semanario El Sensacional un tal Verduzco en la cobertura del crimen de un hombre con las manos amarradas sobre la cabecera de una cama de un motel y degollado.

En su primer diálogo, Verduzco pregunta a Casasola: ¿Eres novato? Para nada, llevo 15 años cubriendo la fuente de cultura. Con razón tienes manos de metrosexual.

¿Qué problemas tienes contra las secciones de cultura? Son las que enriquecen los periódicos, respondió Casasola.

Mamadas, en la nota roja está la esencia de la buena escritura…

Esquinca crea el suspenso entre el aumento de asesinatos de hombres en moteles; las broncas entre los periodistas y sus parejas, la competencia entre los medios informativos y mezcla con habilidad literaria segmentos de divulgación de la ciencia al involucrar desde el inició de su libro al entómologo Esteban Taboada.

Para descubrir La Octava Plaga sugerimos leerla de un tirón y con el celular apagado, a los lectores bohemios les animará acercarse un buen puro y dos copas de vino tinto.

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