Planeta de simios, filme humano

Planet of the apes es originalmente una película (más bien una trilogía, pero preferimos olvidar las otras dos) protagonizada por el legendario Charlton Heston, que marcó a una generación entera de cineastas dedicados a la ciencia ficción. Su producción, sus personajes, su historia y en particular los giros inesperados en la trama la convirtieron en un clásico desde el momento que apareció en cartelera.

Por décadas hubo intentos de tomar este icónico filme y seguir explotando su éxito. Por fin, la década pasada Tim Burton tuvo una oportunidad y apareció el remake, de título homónimo y… fue desastroso. Pese al maquillaje impresionante que le valió un Oscar, la historia cambió radicalmente, los giros no tenían más sentido y la película en general se sentía larga y aburrida.

Dicha obra enterró la marca por años, hasta que se decidió rescatar con un segundo intento a cargo de Rupert Wyatt y con un protagónico hecho con CGI interpretado por Andy Serkis, con tecnología revolucionaria para la época. Así surge Rise of the planet of the apes que trata sobre Cesar, un simio domesticado que gracias a experimentación genética incrementa radicalmente su inteligencia, lo que lo vuelve consiente con respecto a la libertad, la igualdad y la injusticia que hay alrededor de su raza.

El largometraje fue exitoso, profundo y conmovedor, lo que dio paso a su secuela, Dawn of the planet of the apes, dirigida por Matt Reeves y que agrandó lo que la original había planteado, llevando a la franquicia a niveles que solo el filme de Heston alcanzó en su momento. Dawn es preciosa, tiene una historia compleja, maneja el sentido de la perspectiva de manera espectacular (en realidad no hay villano en el filme, las acciones que cada personaje toma son justificadas y tienen sentido) y crea una figura impresionante en el personaje de Cesar.

Este mes llega la tercera parte War for the planet of the apes y sin duda alguna es la película que más espero de 2017. Promete poner sobre la mesa temas interesantes y relevantes, tal como las anteriores lo hicieron: ¿El alma existe o se crea? ¿La violencia es parte de la naturaleza o de la conciencia? ¿El asesinato tiene justificación en una sociedad? ¿La violencia es necesaria para sobrevivir en un mundo inteligente? ¿Hasta dónde es correcto crear figuras de adoración y para qué nos sirven? Son algunas de las interrogantes que la franquicia ha planteado, y espero con ansía ver qué ideas son desglosadas en esta nueva entrega, primeramente sobre el militarismo y la libertad, temas relevantes en nuestra actualidad.

@skymoviemaker

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