Baúles: El PAN colimense y sus contradicciones

No pocos ciudadanos están acostumbrados a los conflictos del PAN colimense. Dos grupos se disputan el mando de este instituto político, liderados por Pedro Peralta Rivas y Jorge Luis Preciado Rodríguez. Las consecuencias de esta lucha interna se manifiestan a diario, en posturas políticas opuestas, sobre todo en el Congreso del Estado, y en su posicionamiento frente a las políticas públicas implementadas por quienes deciden el destino de Colima desde el Gobierno del Estado.

En el imaginario colectivo cunde la idea de que en Acción Nacional luchan dos proyectos opuestos: uno en función de ayudar a Ignacio Peralta, en cuyo frente está su primo Pedro Peralta; el otro encabezado por el senador y excandidato a la gubernatura, con la bandera del panista-panista, es decir, el panista que solo se guía por defender las banderas azules contra la intromisión del PRI y sus gobernantes estatales.

Incurriríamos en un error, si emitimos un juicio del PAN basándonos en ese criterio del blanco y negro. Si bien Pedro Peralta ha declarado, abiertamente, que apoyó al priista Ignacio Peralta, porque no estaba convencido de su candidato blanquiazul, es él y su conciencia frente a los colimenses; pero en esa corriente hay panistas de todos los perfiles, incluido el de quienes consideran en su militancia la brega de lucha contra el sistema. Y lo mismo puede afirmarse de la expresión que dice encabezar Jorge Luis Preciado. No hay, pues, ni puros ni santos, en las dos corrientes. Seres humanos, con ideales, convicciones, cualidades y errores.

Pero lo que los colimenses sin partido no se merecen es que, elección tras elección, al depositar en el PAN su voto de rechazo al PRI, observan impotentes cómo liderazgos de este partido incurren en negociaciones insanas con el PRI y su clase política colimense. Y cuando menciono negociaciones insanas, me refiero a la serie de acciones que deciden asumir los priistas, en perjuicio de toda la población, que son avaladas por el PAN. Una de las más recientes fue la concerniente a nombrar al primer titular en la Procuraduría General de Justicia, que tuvo que irse de Colima con todo y su fracaso, mientras en nuestra entidad se fue incrementando la inseguridad.

No acabaríamos de enunciar casos en los que panistas colimenses que toman decisiones en nombre del azul le han fallado hasta a su propia militancia. En estos momentos, precisamente, en que los ciudadanos analizan opciones de cara al 2018, esta mezquindad de liderazgos erróneamente encauzados tiene al panismo de Colima distraído en una urna de Coquimatlán, con un clima de incertidumbre entre militantes de todos los pensamientos y opiniones.

 

DEL BAÚL DE LOS RECUERDOS

 

ELECCIÓN DEL 4 DE JUNIO. El Instituto Nacional Electoral analiza, en estos días, la elección del 4 de junio reciente, de Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz. Se avecina la caída de los hermanos Moreira, en Coahuila, mediante la anulación del proceso en la entidad norteña. En estos momentos los Moreira también estorban al PRI.

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