Cada lunes desde algún lugar de Jalisco: Personas con discapacidad

Lionel Messi al que pretendían otros equipos como Hebei China Fortune, Paris Saint-Germain y Manchester City, renovó por tres años más con el Club Barcelona, cuyo contrato vencía en 2018, incrementándose su sueldo de 25.8 a 44.7 millones de dólares, con lo que ganará 1.6 millones de dólares por partido (y si otro equipo lo quiere, tendría que pagar al Barcelona 357.6 millones de dólares), recibió, además, bono de más o menos 45.3 millones, por la renovación. Si bien es, con Cristiano Rolando, uno de los dos mejores jugadores de futbol soccer, algo funciona mal para que exista una diferencia tan grande entre lo que gana alguien por “jugar” futbol y lo que recibe un obrero laborando en una mina en condiciones infrahumanas a decenas de metros bajo tierra, o incluso un científico con maestrías y doctorados, o un excelente médico cirujano salvando vidas.

Víctor Cassales Silva, fundador de la Asociación SARA –para personas con discapacidad intelectual-, y director de la revista Levántate Hoy impartió conferencia sobre “La Cultura de la Inclusión a la Discapacidad”, en la que comentó que se requiere: 1) Conocer las limitaciones de quienes tienen discapacidad, 2) Que existan barreras, y 3) La actitud que tenemos. Hay discapacidad motora, visual, auditiva, mental e intelectual, siendo las más comunes la motora y la visual, y la que menos atención recibe es la intelectual. Según el Censo del 2010, 5.1 % de la población de México tiene discapacidad, o sea uno de cada 20 mexicanos, de los cuales 48.9 % son mujeres y 51.1 % de sexo masculino. Sin embargo, en el Censo, por cuestiones de presupuesto, omitieron algunas preguntas que se referían precisamente a la incapacidad, por lo que quizás un dato más real sea el que se maneja a nivel mundial de 15 % de personas con discapacidad, con lo que en Jalisco habría un millón.

El 77.5% de las discapacidades se deben a enfermedades, edad avanzada y accidentes; el 73.5 % lo padecen personas entre 60 y 84 años, por lo que se relacionan con la vejez (con el tiempo no se es ni más joven, ni más sano), y solo 68.8 % cuentan con algún servicio de salud. De acuerdo al artículo 25 de la Convención Sobre Derechos de las Personas con Discapacidad, en la que participó México, tienen derecho de gozar del nivel más alto de salud, sin discriminación a causa de su condición… incluida la rehabilitación relacionada con la salud. Personas con discapacidad y sus familias forman grupos vulnerables; pobreza y discapacidad están relacionadas. En Jalisco, aunque la Ley Estatal se promulgó desde el 2009, no se ha publicado el Reglamento.

Causan discriminación, exclusión, humillación y falta de bienes, derechos y servicios, las etiquetas que se les asignan llamándolos: minusválidos, retrasados, mongoles, imbéciles, invidentes, enanos, etc., considerándoseles en un estatus social inferior, inútiles, dependientes y hasta invisibles, porque indebidamente sus familiares los esconden por vergüenza. Víctor puso un video en el cual la muchacha que llevaba a otra en silla de ruedas le dijo: “No sé cómo llamarte”, y ella le respondió. “Me llamo Ana, llámame simplemente: Ana”, porque las personas con discapacidad quieren que se les trate como “personas”, más que causar lástima.

Hay dos modelos: el médico que dice que el problema está en la persona, y el social, que ubica el problema en el ambiente y en la sociedad que limitan la accesibilidad y el equipamiento que debe haber.

Hay políticos con discapacidad selectiva, que a veces no ven, en ocasiones no oyen y en otras no se desplazan a donde hay problemas. Diferencio incluir que es flexibilizar el sistema y resguardar los derechos de las personas con discapacidad y otra, integrar, que exige romper con el sistema y resguardar los derechos de todos. En la Convención sobre la importancia de que se les tome en cuenta, afirmaban: “Nada sobre nosotros, sin nosotros”.

Hasta la próxima semana.

 

ferfvelv@prodigy.net.mx

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