Veto estadounidense de viajes, ¿quién ofrece la última palabra?

La Corte Suprema de Justicia estadounidense tiene pendiente pronunciarse sobre la nueva apelación del gobierno ante el fallo de un juez federal de Hawái de ampliar la lista de familiares eximidos del veto presidencial de viajes.

El Departamento de Justicia pidió la anulación de la orden del magistrado de distrito Derrick Watson, , de no aplicar la prohibición a los abuelos, nietos, cuñados, tíos, sobrinos y primos de residentes en Estados Unidos.

Varios tribunales inferiores y cortes de apelaciones bloquearon a nivel nacional la orden ejecutiva firmada por el mandatario Donald Trump el 6 de marzo para impedir la entrada de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana y refugiados de cualquier nacionalidad.

Ante esa derrota judicial, la administración del gobernante republicano llevó el caso a la Corte Suprema, que decidió a finales de junio que lo revisará a partir de octubre y mientras tanto implementaría el veto de viajes de forma parcial.

Por tal decisión, las personas provenientes de Irán, Siria, Libia, Somalia, Sudán y Yemen solo pueden ingresar a Estados Unidos si prueban poseer un vínculo laboral, estudiantil o familiar en la nación norteamericana.

En este último caso, los solicitantes de visa deberán tener un padre, cónyuge, hijo, yerno, nuera, prometido o hermano que viva en suelo estadounidense para obtener el permiso.

Sin embargo, el estado de Hawái consideró que la familia cercana incluye a muchas más personas excluidas de ese concepto esbozado por el Gobierno y presentó una demanda ante una corte de distrito con el propósito de revertirlo.

Además de ampliar a los parientes incluidos en las excepciones, Watson determinó que los refugiados vinculados a una agencia de reasentamiento comprometida a recibirlos también tenían una relación que los hacía elegibles para ingresar a territorio norteamericano.

Para el Departamento de Justicia, el dictamen de Watson ‘vacía la decisión del significado de la Corte Suprema, pues incluye no solo a familiares cercanos, sino virtualmente a todos los familiares’.

También consideró en su apelación que ese paso del juez federal dejaría ‘efectivamente sin sentido’ la determinación adoptada por el Tribunal Supremo.

De mantenerse la orden del magistrado de Hawái, los refugiados podrían seguir siendo reubicados en Estados Unidos más allá del límite de 50 mil alcanzado esta semana, una cifra impuesta por Washington después de la llegada al poder de Trump el 20 de enero.

A juicio del fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, el juez Watson socavó la seguridad nacional e interfirió indebidamente en los poderes presidenciales al ampliar la definición de ‘relaciones familiares cercanas’.

En opinión de Watson, ese concepto gubernamental era demasiado estrecho y el sentido común y la costumbre estadounidense dictan que los abuelos, nietos, tíos, sobrinos y primos deben ser incluidos en las excepciones.

Con esta decisión, el tribunal de distrito ha sustituido indebidamente las sentencias de seguridad nacional del Poder Ejecutivo por sus preferencias políticas en un momento de graves amenazas, apuntó Sessions en un comunicado.

Agregó la víspera en el documento que tal ente lo hizo desafiando tanto las prerrogativas legales del presidente como las directivas del máximo tribunal.

“La Corte Suprema ha tenido que corregir a este tribunal menor una vez, y ahora regresaremos a ella a regañadientes para reivindicar nuevamente la letra de la ley y el deber del Ejecutivo de proteger la nación”, recalcó.

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