Suiza 2 Costa Rica 2: Los ticos se van con la cabeza en alto

A pesar de que ya no disputaban nada en esta copa del mundo, los costarricenses recordaron el buen fútbol que los llevó a perder en penales en cuartos de final hace cuatro años. Suiza, que esperaba cómodamente la victoria de Brasil ante Serbia, clasifica como segundo del grupo y enfrentará a Suecia en octavos de final.

Inspirados pero desafortunados

Los ticos arrancaron el partido como si estuvieran disputando una final y generaron numerosas ocasiones de peligro desde el arranque. En el minuto 6, una doble oportunidad parecía darles la ventaja pero Campbell y Borges vieron como Sommer sacaba dos excelentes paradas para mantener el marcador en ceros. A los 10 minutos, Colindres arrancó después de una recuperación alta de sus compañeros y prendió la pelota desde fuera del área suiza. El esférico voló como una bala y se vino a estrellar sobre el travesaño de Sommer, que esta vez estaba completamente vencido.

El portero suizo, autor de un gran partido, mantenía el marcador equilibrado mientras que sus compañeros no lograban armar ofensivas. El guardameta se volvió a ilustrar en el 18, cuando Oviedo sorprendió con un potente tiro-centro que venía directo al segundo poste.

Llegando el minuto 30, el encuentro se estabilizó y Suiza pudo oler un poco la pelota. Con un realismo impecable, incluso se hicieron con el primer gol del partido con un tanto de Dzemaili después de una jugada de Lichtsteiner por la banda derecha. En la jugada siguiente, Dzemaili estuvo a nada de lograr el segundo para Suiza, pero su disparo salió ligeramente desviado.

Quizás un poco desinflados por su arranque frenético, los ticos no pudieron responder inmediatamente y terminaron la primera parte abajo en el marcador, pero con la certidumbre de que podían remontar el resultado parcial.

Hasta el último minuto

El segundo tiempo arrancó bajo las mismas condiciones que el primero con unos ticos muy ofensivos que generaban peligro siempre que llegaban a la zona de definición. Campbell tuvo la primera clara del complemento en el 48 pero falló estrepitosamente su volea. Oviedo lo imitó 6 minutos más tarde en otra oportunidad clarísima pero su remate salió todavía más desviado que el de Campbell.

El empate llegó a balón parado en el 56. Sobre un córner, Waston recuperó la recompensa de la perseverancia tica al desmarcarse perfectamente para mandar el esférico a las redes de un cabezazo. El primer tanto de Costa Rica en este partido también lo era del torneo y toda la grada costarricense lo celebró como Dios manda.

Con el 1-1 el partido se emparejó manteniendo su nivel de intensidad. Los suizos, virtualmente clasificados por la victoria de Brasil, dejaron algunas plumas en la batalla. Lichtsteiner, capitán de los helvéticos y Schar, también clave en el esquema de Petkovic, se perderán los octavos de final por acumulación de amarillas.

Ambos combinados generaron ocasiones en la recta final del partido pero si iba a haber un ganador, ese parecía ser Costa Rica. Sin embargo, los suizos se pusieron adelante restando dos minutos en el tiempo reglamentario gracias a un gol de Josip Drmic que terminó magistralmente el contragolpe ejecutado por Dzemaili, autor del primero, y Zakaria.

Un árbitro romántico

El resultado parecía ser definitivo a pesar del buen partido que habían dado los ticos. Aunque merecido e irrelevante para el futuro de Suiza en la competición, el empate llegó gracias a un regalo del árbitro francés, Clément Turpin. Seguramente dirá que no pero su arbitraje al final apuntó a que quería que el buen fútbol y el ímpetu tico se vieran reflejados en el marcador. Primero pitó un penalti a favor de Ruiz que el VAR canceló inmediatamente por un claro fuera de juego, y luego, en la jugada siguiente, pitó otro penalti a favor de Costa Rica al considerar que Zakaria había desestabilizado a Campbell.

Las imágenes revelaron que en realidad fue el tico quien buscó el contacto con su pierna pero incluso el VAR se negó a romper definitivamente los corazones sudamericanos. Ruiz se encargó de tirarlo pero lo falló estrellándolo sobre el travesaño de Sommer, que fue víctima de una intervención divina que hizo que rebotara el esférico sobre su espalda. El resto es historia y Costa Rica se va del mundial con la cabeza en alto.

Tom Houdebine

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