Mañana, ejerce tu derecho.

Mañana es un día básico. Como ciudadanos no sólo tienes la obligación sino también el compromiso de ir a sufragar. Nadie debe dejar de hacerlo para que después no critiquen a los gobernantes y de esta forma logremos una democracia más participativa. Al tiempo tampoco debemos descalificar los resultados, así sean adversos a los publicados durante varios meses por los medios de comunicación.

¿Por qué no es válido descalificar el triunfo de X o Y en las elecciones de este próximo domingo? En primer lugar, quienes hacen el proceso en cada seccional son los propios ciudadanos, ellos pusieron un tiempo que pocos están dispuesto a dar para capacitarse. Estas mismas figuras desde temprano instalan la casilla y en compañía de los representantes de partidos abren los paquetes, se organizan y están todo el día en el lugar.

Finalmente, estos mismos actores cierran la casilla, cuentan las boletas, números de votos sufragados, cierran los paquetes y los firman, así como la documentación respectiva, siempre vigilados por los representantes de partidos, así como por observadores locales, nacionales e internacionales.

En esta ocasión según por la información vertida por Luis Zamora, presidente del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral, mañana estarán participando 18 mil 845 ciudadanos como representante de coaliciones y partidos políticos en las 950 casillas electorales que se instalarán en la entidad.

Estos representantes fueron aportados seis mil 112 por la coalición “Juntos Haremos Historia”; cuatro mil 66 por la coalición “Por México al Frente”; ocho mil 191 por “Todos por México”. Los 477 restantes corresponden a partidos políticos que contienden solos. Tal como observamos, las coaliciones partidarias se aplicaron, unas más que otras, en concentrar personas que vigilen los centros de votación el próximo domingo primero de julio.

A todos estos actores partidistas faltaría agregar los propios funcionarios de casillas elegidos por una letra del abecedario entre el padrón electoral de los ciudadanos colimenses, que es una suma considerable. Por lo tanto, quienes pretendan hablar de fraude, o cualquier otra situación en torno a un resultado ya aceptado en una casilla, ofende a la sociedad en su conjunto porque, así como lo hemos explicado, el proceso lo llevan a cabo los propios ciudadanos.

Evitemos apasionamientos estériles que puedan desencadenar desgracias, recordemos, en Colima somos una familia y antes que todo somos colimenses; pongamos en alto este proceso y demostremos a las futuras generaciones que haremos uso de uno de los derechos más importante que nos da nuestra Carta Magna, y defendido por los mexicanos desde que inició la independencia de México, el derecho a elegir.

 

SUSTO Y MIEDO

Vivimos en una sociedad que pese a que la información y el conocimiento están al alcance de todos, ciertas problemáticas que aquejan a la sociedad de antonomasia, como son el miedo y el susto, que se creían superados, persiste en el actual milenio y siglo, lo que Erik Fromm denomina “miedo a la libertad”.

Mientras los ciudadanos no superen los sustos y miedos, difícilmente saldrán de la ignorancia y del fanatismo, estarán anclados a un conjunto de creencias que no les permitirán superarse y ser libres, por lo tanto, su desarrollo armónico e integral está entredicho.

La diferencia esencial entre el susto y el miedo es que el primero se ubica en la realidad, mientras que el miedo se ubica en la imaginación, por ejemplo: un sismo o temblor provoca susto, el miedo es que nos provoca el pensar o soñar en un movimiento telúrico más fuerte en el futuro, es decir, el temblor (susto) se originó en el subsuelo, mientras que lo segundo, se origina en nuestra mente.

Por lo tanto, los sustos difícilmente los podremos superar si no educamos nuestra mente, pero el miedo es algo fácil, pero a la vez difícil de erradicar, está en nuestra mente, tú lector le das vida o lo matas. Tú tienes la decisión. ¡Decide!

 

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