España 1 Rusia 1 (3-4): Penales al final del aburrimiento

España desaprovechó una oportunidad única en Rusia 2018 perdiendo en penales contra la selección anfitriona. Los españoles dejan el cuadro inferior de la copa del mundo huérfano del claro finalista y regresan a casa llenos de dudas y con un futuro gris frente al inevitable cambio generacional que se prepara. Rusia, sin fútbol, estará en los cuartos de final y enfrentará a Croacia o Dinamarca la próxima semana.

Posesión…. y nada más

Ya han pasado bastantes años desde que se empezara a cuestionar el tiki taka practicado tanto por el Barcelona como la selección española. Inicialmente visto como la máxima expresión del fútbol por el desempeño de los blaugranas bajo el mandato de Guardiola, el estilo de juego basado en la posesión y el sofocamiento del rival había empezado a mostrar sus límites en los últimos años. Hoy, en el Luzhniki de Moscú,  el mundo presenció la muerte del tiki taka junto con la eliminación de la selección española de Fernando Hierro.

Fieles a su manera de jugar, los ibéricos controlaron escandalosamente el esférico a lo largo del partido (75%). Sin embargo, las ocasiones de gol nunca llegaron y los rusos le hicieron incluso más daño a España del que recibían de Ramos y compañía. Cuando las cosas se pusieron cuesta arriba y la sombra de los penales se aproximaba, La Roja apretó y fue más peligrosa, pero nunca encontró claridad frente al arco de Akinfeev, que se saboreó la idea de llegar a la tanda fatídica durante todo el segundo tiempo y el tiempo extra.

El espectáculo nunca llegó y si no fuera por el suspenso y la llegada de la primera tanda de penales del mundial, el partido celebrado hoy entre anfitriones y españoles seguramente se apuntaría al premio del encuentro más aburrido junto con el Francia-Dinamarca de la fase de grupos. Demasiado lentos en ataque, los españoles se toparon con unos rusos que nunca pudieron inquietar a De gea más que en dos ocasiones en el primer tiempo. El tanto inicial en propia puerta de Ignashevich seguramente le hubiera bastado a España para clasificar si Piqué no hubiera errado en un salto en el cual dejó su brazo extendido hacia el cielo como si estuviera jugando voleibol. Dzuba no le perdonó el error al central del Barcelona y puso el 1-1 definitivo en el minuto 41.

Un VAR ligeramente ruso

Sería una mentira y un tanto hipócrita afirmar que España no se merecía la victoria a pesar del pobre acierto en sus fases ofensivas. Al final del día controlaron el partido y De Gea pudo haberse echado una siesta durante unos buenos 45 minutos. Pero en el fútbol no necesariamente gana el mejor equipo y a veces el colegiado acaba siendo decisivo. Hoy no fue la excepción y Rusia, quizás gracias a su estatus de anfitrión, se salvó de un penal más claro que el agua cometido sobre Sergio Ramos en el segundo tiempo extra. 

Los ánimos estaban al rojo vivo con las decenas de miles de rusos que gritaban desenfrenados desde las gradas y Kuipers comunicó con el VAR a través de su micrófono, pero este último ni siquiera le recomendó consultar las imágenes. Un error descomunal por parte de los operadores del VAR que le permitió a Rusia llegar a los 120 minutos con el marcador empatado. Putin no estaba en el Luzhniki pero sí se sintió una mano que le daba un empujoncito al cuadro ruso para llegar aunque sea a los penales.

Lo demás es historia, Aspas y Koke fallaron, Akinfeev se ilustró y Rusia estará en los cuartos de final de su mundial. 

Tom Houdebine

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