La anfitriona se vuelve a cruzar en el camino de La Roja.

Rusia

Los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 empiezan a confeccionarse a medida que acaban los partidos de la tercera jornada de la fase de grupos. Uno de los partidos más interesantes será el que enfrente a España, una de las grandes favoritas para levantar la Copa del Mundo, y Rusia, anfitriona del torneo. Los pronósticos apuntan hacia una victoria sencilla de La Roja, pero las dudas aparecidas tras una fase de grupos un tanto decepcionante, hacen que el combinado local sueñe con avanzar.

La selección española está viviendo un Mundial de lo más movido. La destitución de Lopetegui dos días antes del comienzo del torneo sorprendió a propios y extraños, tanto o más como el juego plano de una selección acostumbrada a mover de forma fluida el balón y de llegar al marco rival. Además, los fallos individuales han estado a punto de costarle un gran disgusto, con David de Gea como centro de todas las críticas debido a sus errores de bulto y a la poca seguridad que está ofreciendo bajo palos, lo que podría dar paso al joven Kepa Arrizabalaga. Además, Piqué y Ramos están más imprecisos de lo habitual, mientras que Carvajal ha demostrado que todavía está lejos de su mejor nivel.

Aun así, La Roja fue capaz de ocupar el primer puesto del grupo B después de vencer a Irán y de empatar contra Portugal y Marruecos, un puesto de honor que llegó de forma milagrosa tras un gol de Iago Aspas en los minutos finales contra el cuadro marroquí y a un gol de Irán que dejó a Portugal en la segunda posición.

En cuanto al combinado ruso, nubes y claros en los tres partidos disputados hasta el momento. El 5-0 contra Arabia Saudita y el 3-1 frente a Egipto hacían presagiar un Mundial idílico para los anfitriones, pero el 3-0 encajado contra Uruguay fue todo un baño de realidad, y es que a pesar del empuje que ofrece la afición local desde la grada, es evidente que Rusia está a años luz de las selecciones favoritas en términos de calidad.

 

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