Brasil 2 México 0: La historia interminable

El Tri salió eliminado de Rusia 2018 en octavos de final tras perder contra Brasil en Samara. Los mexicanos, que empezaron el torneo con buenas sensaciones ante Alemania, se van como de costumbre, perdiendo en la antesala del quinto partido. Brasil continúa su camino hacia la final y no ha recibido gol desde su debut contra Suiza.

Ya van 7

Ya han pasado 32 años desde que México lograra llegar al quinto partido de una cita mundialista un tal 21 de junio de 1986 (derrota en penales contra Alemania). Desde entonces, la selección mexicana ha participado en 7 copas del mundo logrando cada vez el mismo resultado ya bien conocido de todos los mexicanos, derrota en octavos y para casa.

Rivales como Bulgaria, Alemania, Estados Unidos, Holanda, Argentina (2 veces) y ahora Brasil se han encargado sistemáticamente de romper los sueños aztecas. La Canarinha de Tite, plagada de estrellas mundiales, no iba a ser la excepción a la regla y le aplicó la tarifa habitual al combinado dirigido por Juan Carlos Osorio. A pesar de la costumbre de abandonar el mundial en octavos, esta vez es imposible negar la oportunidad única que dejaron ir Lozano y compañía al dejar escapar el primer lugar del grupo F contra Suecia.

La historia pudo haber sido drásticamente diferente si México hubiera podido integrar el cuadro inferior del mundial. Solo hay que preguntarle a los suecos que mañana jugarán contra Suiza y no contra Brasil para pelear un boleto para los octavos de final. Después de las victorias contra Alemania y Corea del Sur parecía que al fin México se iba a encontrar con un rival más accesible para arrancar las fases finales. Sin embargo, cuando había que definir y cerrar convincentemente contra los nórdicos, los mexicanos regresaron a sus malas costumbres y acabaron clasificando de panzazo, definiendo de la misma manera un duelo imposible contra Brasil.

Márquez sólo pudo 45 minutos

El primer tiempo de los mexicanos estuvo lleno de sensaciones positivas y se veía que había lugar para sorprender a la zaga brasileña. Bien parados atrás y guiados por un Rafael Márquez sin impacto físico pero con una gran visión de juego. Los jugadores del Tri le jugaron al tú por tú a unos brasileños que tardaron una buena media hora antes de entrar de lleno en el partido.

Hernández, Lozano y Herrera tuvieron las jugadas más claras de inicio (9’, 11’, 15’), pero constantemente pecaron en su precipitación y Alisson Becker no tuvo que intervenir más de lo necesario para evitar un contratiempo brasileño. Los mexicanos empujaban y aguantaban bien frente a la marea brasileña que se topó nuevamente con un gran Guillermo Ochoa. El portero mexicano volvió a ser clave en este partido, como lo fue a lo largo del mundial, y protagonizó intervenciones claves (25’ y 33’) que llevaron el marcador en ceros al descanso.

Inevitablemente, Osorio tuvo que sacar del encuentro a un Rafael Márquez que ya no estaba para 90 minutos. El legendario jugador mexicano dejaba su lugar por última vez en su carrera y sus compañeros lo extrañaron demasiado en la contención al regresar de los vestuarios.

La jugada que lo cambió todo

El arranque del segundo tiempo vio como los brasileños tomaban el juego a su cuenta y los mexicanos se replegaron tratando de sorprender a los de amarillo con contragolpes bien ejecutados. Era de esperarse que conforme se esfumara el reloj, los brasileños iban a hacerse más presentes frente al arco de Ochoa, que hizo una parada excepcional frente a Neymar en el 48 para mantener las redes intactas.

El minuto 50 fue indudablemente el momento en el que el partido se inclinó a favor de Brasil. En una contra fulgurante, Layún, que había reemplazado a Márquez, se encontró solo llegando a la frontal del área. El mexicano tenía 2 opciones clarísimas de gol, pero la solución implicaba cederle la pelota a Lozano, que venía solo por su izquierda, o a Hernández, que había logrado desmarcarse perfectamente a su derecha. Contrariamente a toda la ciencia del contragolpe y del juego en equipo, Layún optó por intentar un gol de videojuego que solo ha metido hasta el momento jugando a la Playstation. El balón se fue por arriba del arco de Alisson y un minuto más tarde, Neymar abría el marcador después de que Willian perforara la defensa mexicana por la izquierda.

México empujó lo que restó de partido pero la diferencia con los hombres de Tite ya era demasiado evidente y los brasileños procedieron a cerrar los espacios y a organizar ataques a través de Neymar, que no perdió la oportunidad de volver a mostrar sus talentos de comediante en una acción insignificante con Layún (71’). El nominado a los próximos premios Oscar hizo la jugada del segundo gol en el 88, pero su remate salió ligeramente desviado y le permitió a Firmino sentenciar a México y sellar el boleto de los suyos hacia los cuartos de final, cita a la que Brasil no falla desde 1990.

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