Colombia 1 Inglaterra 1 (3-4): Inglaterra manda a los cafeteros a casa

El último partido de octavos de final se definió con una tanda de penales de infarto en la que los colombianos se pusieron adelante pero no supieron definir. Los ingleses, que históricamente no podían superar la barrera psicológica desde los once metros, avanzan y se enfrentarán el sábado ante la selección de Suecia.

Control inglés, nerviosismo colombiano

En un primer tiempo en el cual los colombianos se dedicaron a tirar faltas antideportivas y a quejarse sistemáticamente con el árbitro, el equipo de los tres leones procedió a hacerse cargo del juego y a controlar el ritmo. A pesar de su dominio, los británicos nunca inquietaron a Ospina en la primera mitad y fueron sujetos a un juego agresivo por parte de los cafeteros que coleccionaron las tarjetas amarillas.

Cuando se perfilaba un tiro libre cerca del área colombiana, los ánimos se prendieron al colocarse la barrera y Barrios pudo haber visto la tarjeta roja por un cabezazo propinado sobre un rival que simplemente buscaba estorbar legalmente el posicionamiento del muro cafetero. El árbitro pecó de simpatía y acabó amonestando al colombiano que además se indignaba.

No hubo mucho más que notar en un primer acto en el cual Inglaterra fue mejor pero tampoco tuvo claridad a la hora de definir sobre el arco colombiano. Los 22 actores se iban al descanso con el marcador intacto y con todo por jugar en este último partido de octavos de final.

Colombia acabó pagando su agresividad, Mina los volvió a salvar

El segundo tiempo empezaba con las mismas sensaciones y los colombianos decidieron continuar con su juego ultra físico. Finalmente su estilo les acabó pasando factura y el árbitro pitó generosamente un penal por una falta de Carlos Sánchez sobre Harry Kane en un tiro de esquina. Un penal más merecido por la acumulación de faltas que por la acción sancionada y los colombianos reclamaron durante unos buenos tres minutos impidiendo a Harry Kane poner la pelota sobre el punto de penal. Todos los reclamos del mundo no cambiaron nada y finalmente los colombianos observaron como Kane tiraba con categoría desde los once metros.

Con el 1-1, Southgate y Pekerman empezaron a modificar sus esquemas y a rotar jugadores. Uno buscaba más estabilidad defensiva mientras que el otro mandaba más juego ofensivo y acabó sacrificando a Quintero, que salió en el minuto 89. En ese entonces, Colombia seguía abajo en el marcador y parecía que solo un milagro los podía salvar.  Sin embargo, no fue una intervención divina que les dio vida sino una jugada que en este mundial fue su pan de cada día. En un córner en el último minuto, Mina cabeceó y mandó el esférico a las redes por tercera vez en la copa del mundo. Colombia se salvaba a un minuto del pitido del árbitro y la maldición inglesa volvía a aparecer.

Tiempo extra dividido, Inglaterra contra la historia

El tanto de Mina lo cambió todo y al fin pudimos ver a una Colombia propositiva y con ideas claras en la parte ofensiva. Por su parte los ingleses se desconectaron del partido y soportaron como pudieron la dominación de su rival durante el primer tiempo extra. Finalmente se emparejó el juego y el equipo de los tres leones acabó teniendo las mejores opciones para llevarse el triunfo. El gol definitivo nunca llegó y el árbitro acabó pitando lo que tanto odian los ingleses, los penales.

Una vez en la tanda de penales, la historia aparecía como una enorme sombra entre los jugadores británicos y la portería de Ospina. Hasta el día de hoy siempre habían perdido estrepitosamente en competiciones importantes cuando había que definir una clasificación desde los once metros. La historia parecía agarrar el mismo rumbo cuando Henderson falló el tercer penal inglés y ponía a los suyos en una situación desesperada. Afortunadamente para los hombres de Southgate, Uribe tuvo misericordia y mandó un cañonazo al travesaño de Pickford  en el penal siguiente. Inglaterra tenía pulso y Colombia lamentaba la increíble oportunidad que les acaba de pasar por enfrente.

Trippier marcó su penal para emparejar el marcador y le tocaba a Bacca poner a Colombia por arriba. No se le puede recriminar mucho al colombiano que tiró bien su penal pero vio como la mano de Pickford se estiraba firme frente a su remate para darle a Dier la oportunidad de clasificar a Inglaterra. El ingles tiro a la derecha de Ospina, que adivinó bien el tiro pero no pudo alcanzar el esférico. Como su arquero tirado en el suelo, toda Colombia veía sin soluciones como se les iba el mundial y como Inglaterra lograba el pase de forma cardiaca. Colombia va para casa y la copa del mundo continúa el viernes con el arranque de los cuartos de final.

Tom Houdebine

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