Interés público.

AMLO Y EL FEDERALISMO
Luego de participar en la reunión de los mandatarios estatales y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, el gobernador Ignacio Peralta Sánchez reconoció la postura respetuosa y la visión republicana y federalista de quien ganó la contienda electoral el pasado 1 de julio, en una elección histórica por el número de votantes (más del 60 por ciento de la población), así como el número de cargos que se renovaron.
En el encuentro se establecieron mensajes muy claros de respeto a la soberanía de los estados, de trabajo en colaboración y en equipo, pero sobre todo, quedó claro que no habrá situaciones negativas, represalias o persecuciones políticas. Y es que todos queremos que México crezca y se desarrolle, en especial que las familias encuentren espacios y oportunidades para mejorar su calidad de vida; y la mejor manera de lograrlo es trabajar en equipo.
En la reunión, se observó al tabasqueño con muchas ganas de trabajar por México y hacerlo con una visión de largo plazo, con pleno respeto a las instituciones y dentro del marco republicano y federalista en el que se ha venido conformando históricamente el país. El futuro presidente de México presentó a los gobernadores un plan de austeridad muy interesante que habla de una importante cantidad de recursos que se podrán ahorrar y destinar a temas que se consideren prioritarios.
Muchas de las medidas anunciadas por parte de López Obrador ya están implementadas y tomadas en cuenta en Colima desde hace dos años, y detalló que las que aún no se aplican, será necesario analizarlas para aplicarlas y sumarse al mismo plan de austeridad y lograr el equilibrio estructural en las finanzas públicas, tema en el cual el gobierno de Ignacio Peralta ha descollado y tenido avances significativos.
Respecto al combate a la corrupción, una de las estrategias del futuro presidente es generar un entorno donde realmente se castigue la corrupción, con sanciones más severas y que permitan abatir los altos índices de impunidad. En Colima se está a punto de implementar el Sistema Anticorrupción, donde faltan algunos nombramientos que se darán próximamente.
Coincidentemente, la política pública implementada desde hace dos años, cuando Ignacio Peralta asumió la gubernatura, va en la misma dirección que la de AMLO; sin embargo, se tendrán que mejorar los mecanismos de auditoría, revisión y transparencia, ya que existen algunos temas que se pueden ajustar, sobre todo en materia de licitaciones y asignaciones de contratos.
En ese sentido, el marco legal es susceptible a mejorar y perfeccionarse, con el objetivo de tener mecanismos más rigurosos para prevenir la corrupción, pero sobre todo castigarla de manera oportuna y eficazmente. Es un tema en el cual siempre hay que seguir trabajando, y aunque se han hecho avances importantes y mejoras sustantivas, se requiere fortalecer el Estado de Derecho y encontrar espacios para que las leyes se apliquen con mayor contundencia.
Hay que recordar que todavía no se ha definido un plazo perentorio para nombrar al fiscal general, y aunque es urgente hacerlo, la decisión debe meditarse concienzudamente para no cometer errores; es un cargo de gran importancia, que requiere un perfil profesional idóneo y, especialmente, una trayectoria intachable. Al respecto, el gobernador ha dejado claro que no será estrictamente necesario que la designación la defina ésta o la siguiente legislatura, pues el objetivo es que la elección del fiscal se haga de manera apartidista. Es un cargo cuya responsabilidad emana directamente de la constitución.

2021


El 2021 es una fecha clave para quienes compitieron en la pasada elección, que lo hicieron siempre en función de esta fecha, la cual reviste una gran importancia porque será cuando se renueve el Ejecutivo estatal. Algunos políticos ya han expresado –aunque se sabía desde tiempo atrás– sus aspiraciones a la gubernatura. Tal es el caso de Leoncio Morán, Jorge Luis Preciado, Indira Vizcaíno, y había otros más, pero la derrota en las urnas cambió radicalmente su panorama político.
Si bien los nombres que más suenan y los que realmente tienen posibilidades, son los de Leoncio Morán e Indira Vizcaíno. Sin embargo, cualquier pronóstico está reservado al contexto político y al desempeño que tengan en su función. Esta elección dio muestra también de que el electorado, los ciudadanos, castigan a quienes consideran no cumplieron con sus promesas o afectaron a la población con sus decisiones. Así fue con Enrique Peña Nieto y el PRI, partido que tuvo los peores resultados, junto con el PAN.
En el caso de Leoncio Morán, el presidente municipal electo de Colima tendrá que desempeñar un gran trabajo, no solamente en la cuestión financiera, sino también en la implementación de programas y acciones sociales que beneficien a la población de la capital. Es indispensable, además, que asuma con total responsabilidad su función en el ejercicio de la seguridad pública, lo cual nunca ha hecho el actual gobierno de Héctor Insúa.
Si bien Leoncio Morán está pensando en el 2021, sería un error que creyera que porque ganó en esta elección eso lo llevará a la gubernatura; tener una buena plataforma política no garantiza absolutamente nada, y será su trabajo, los resultados tangibles, los que eventualmente podrían granjearle el respaldo de los ciudadanos.
Proclive a lo mediático, el actual dirigente de Movimiento Ciudadano y virtual presidente municipal tendrá que hacer un mejor gobierno que en el 2003-2006, cuando fue por primera vez alcalde de la capital de Colima. Si bien lo financiero es importante, Leoncio Morán nunca pudo reflejar la fortaleza financiera a mejorar las acciones de Gobierno. Quedó con superávits pero nadie recuerda qué obras, programas o acciones implementó en ese tiempo.
Y es que durante su trienio se mantuvieron los mismos esquemas de recolección de basura, no se construyó ninguna obra o infraestructura de trascendencia social; es decir, su administración solo descolló por el rubro financiero, pero no logró optimizar el trabajo del municipio a favor de la población. Una gran diferencia, por ejemplo, al gobierno de Ignacio Peralta, que no solo fortaleció las finanzas estatales, sino que materializó mayores apoyos y beneficios a favor de la población, al reactivar becas y pagar adeudos históricos.
Mientras Leoncio Morán no logre articular el buen manejo financiero con un trabajo que impulse acciones de beneficio social, difícilmente logrará convencer al grueso de la población para el 2021. Está obligado no solo a fortalecer las finanzas municipales, sino también a generar acciones que marquen un antes y un después en su administración.
Por su parte, Indira Vizcaíno Silva tiene un gran capital político en su formación. Ha sido diputada federal, presidenta municipal, secretaria de Desarrollo Social; ganó esta última elección por un gran margen de votos, lo que refleja su aceptación popular y ahora fue nombrada, por el futuro presidente López Obrador, como coordinadora estatal, cargo que viene a fusionar todas las delegaciones federales.
Hay muchas dudas e incertidumbre sobre esta nueva figura y qué tan funcional pueda ser. Sería un error desaparecer a toda la estructura de las delegaciones, pues existen trabajadores con vasta experiencia y que ocupan esas posiciones a través de concursos de oposición, que garantizan su perfil profesional.
A su vez, esto implicará un gran reto profesional y político para Indira Vizcaíno, quien tendrá que conciliar por un lado aspectos muy técnicos como los que implican el ISSSTE, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y otros de mayor operación política, como la Secretaría de Gobernación (Segob).
Indira concentrará un gran poder pero, al mismo tiempo, una gran responsabilidad, por lo que su desgaste estará en función a los resultados que obtenga en este puesto. También para López Obrador este resultado podría generarle positivos o negativos. Y es que si por ahorrar dinero entorpece aún más la funcionalidad, la población le cobrará esta acción que roza con la mezquindad.
La gente, en el fondo, quiere que el gobierno contribuya para generar condiciones más propicias en las cuales los ciudadanos podamos salir adelante. Si bien es positivo manejar esquemas de racionalización y optimización del gasto, sería un error entorpecer la acción de gobierno por ahorrarse un recursos económico, sin importar si éste es importante o no, porque lo realmente trascendente es dar buenos resultados a favor de la población.
Aunque no se conoce las consecuencias de la desaparición de las delegaciones, algo sí es claro: la carga de trabajo será tremenda y variada. Habrá problema de una complejidad técnica como los que suceden con la SCT, así como otros en los que implicará una delicada negociación políticas, además de otras situaciones donde habrá temas tan disímiles como la protección del medio ambiente y la generación de empleos.
Vaya, este cargo es una arma de doble filo para Indira Vizcaíno. Es claro que le dará una plataforma política como ningún otro cargo federal en el estado, pero también podría maximizar los errores y generar una caja de resonancia, tanto para cuestiones positivas como negativas. Indira, además, tendrá que enfrentar las eventuales pugnas intestinas de Morena, pues es claro que Claudia Yáñez también aspirará a obtener la candidatura de Morena a la gubernatura, así como otros colimenses que son cercanos a López Obrador, como Mario Delgado.
Sin embargo, tanto Indira como Leoncio no pueden estar pensando en el 2021. Su éxito estribará en el presente y en genera buenos resultados que sirvan como antecedentes y ejemplos de una función pública. Y es que si esos políticos no realizan una buena labor, los ciudadanos no les darán su respaldo dentro de tres años. Solo les queda hacer un bueno trabajo. No hay de otra.

POLÍTICA FISCAL FORTALECIDA


El gobierno de Ignacio Peralta avanza en el fortalecimiento de la hacienda pública estatal, al mejorar los mecanismos de recaudación y abatir el rezago de pagos como el holograma. En ese sentido, cada año se avanza en la reducción del rezago histórico del pago de la calcomanía fiscal vehicular, por lo que en algunos casos se continúa haciendo pagos correspondientes al 2004.
En este 2018 se recaudaron, por concepto de la calcomanía fisca vehicular del 2004 hasta el 2017, 117 millones 194 mil 362 pesos, de los cuales, de los cuales, más de 11 millones corresponden a ingresos del holograma vehicular del 2004 al 2016. La reducción del rezago es paulatina y constante, lo cual acredita que se da a los contribuyentes las herramientas y facilidades para que puedan cumplir con sus responsabilidades fiscales.
Gracias a esto se ha modernizado y perfeccionado la política fiscal del estado a través del uso de tecnologías y aplicaciones informáticas de vanguardia para la captación de los ingresos públicos. Un ejemplo de esto son los cinco Kioscos y de Servicio y Trámites Electrónicos de Gobierno, cuyos servicios demuestran estos avances: ahí los contribuyentes pueden pagar el holograma vehicular, obtener su licencia vehicular, entro otros trámites.
Otro avance en la modernización de los sistemas y servicios fiscales, es la descarga del estado de cuenta del holograma vehicular, el cual se puede consultar en la página https://www.finanzas.col.gob.mx/finanzas/vehicular/indexV3.php. Ahí pueden hacer el pago y ganarse el subsidio del cien por ciento de la tenencia vehicular, siempre y cuando como contribuyentes estemos al corriente con pago del predial y el agua.
Los Kioscos y de Servicio y Trámites Electrónicos de Gobierno se ubican en Walmart Tecnológico, Soriana Villa de Álvarez, Mercado Soriana en Colima, Soriana Manzanillo y el Kiosco de gobierno ubicado en centro de Tecomán. Para ganarnos el subsidio del cien por ciento de la tenencia vehicular, los contribuyentes todavía tenemos hasta el 31 de julio para pagar el holograma y otros impuestos.
Debemos tener presente que si no cumplimos con el pago del holograma, el predial y el agua, entonces se nos cobrará la tenencia vehicular, cuyo costo varía dependiendo de qué tan reciente es el modelo de automóvil que se tiene. De igual, hay que tener presente que el gobierno no ha aumentado impuestos de manera real, por lo que los ajustes han sido conforme a la inflación.
Por otro lado, la recaudación estatal tiene un mecanismos muy acotados, pues prácticamente los ingresos de los impuestos estatales se canalizan a fidecomisos para el fomento del empleo, empresas, entre otros rubros que benefician a la población. Por eso es plausible que el gobierno, a través de la modernización de los servicios, le dé a la población todas las facilidades para cumplir con sus responsabilidades fiscales.
De esa forma, al fortalecer la hacienda pública, tanto estatal como municipal, el Gobierno del Estado obtiene mayores recursos federales al demostrar una eficiencia recaudatoria, lo cual permite generar más acciones de beneficio social. Prueba de ello son las obras de trascendencia histórica que se han construido durante este gobierno, como la reconstrucción de la Unidad Morelos, el Parque Arqueológico, entre otras más.

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