Virgilio, compositor y musicalizador de cine, orgullosamente.

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Infoecos/Colima

Aunque inició su acercamiento con la música a través del rock y participó en una banda donde tocaba la guitarra eléctrica a los 15 años, Virgilio Mendoza Acevedo dirige orquestas, musicaliza corto metrajes y es compositor de música clásica.

En entrevista con Ecos de la Costa, este colimense formado en Ciudad de México, Colima y Boston, aclara que los géneros musicales no están peleados ni hay alguno que sea superior a otro, siempre que se haya realizado con calidad.

Su más reciente producción se estrenará durante la Feria del Libro de Coahuila, donde por ser Colima el estado invitado, le darán las facilidades necesarias para dirigir la Orquesta Filarmónica del Desierto, durante el concierto en ocasión al cierre del festejo.

“La pieza que se estrenará está inspirada en la fotografía de Sergio Tapiro, que él llamó La Fuerza de la Naturaleza y se tocará el 16 de septiembre en Coahuila, además de que tengo también una pieza dedicada a La Petatera, que la toca el mariachi, aunque es de corte clásico”, resaltó.

Virgilio Mendoza se dedica de tiempo completo a musicalizar películas, especialmente cortometrajes, uno de ellos fue premiado con el Ariel el año pasado y se llama “El Ocaso de Juan”, y para este año también fue nominado en la misma categoría pero no obtuvo la estatuilla.

Explicó que su “enamoramiento” con la música clásica se dio de forma natural luego de tener un acercamiento con el rock y tocaba la guitarra eléctrica, lo que lo llevó de conocer a Iron Maiden a tocar canciones de Los Beatles y de ahí a reconocer la estructura musical del Jazz, lo que derivó naturalmente en su aprecio por la música clásica.

Por eso su formación académica en la música inició en el Instituto Universitario de Bellas Artes donde estudió el bachillerato técnico en música con especialidad en Guitarra Clásica bajo la tutela se Simone Ginorreli.

“Con estas bases sólidas como músico, busque otro desarrollo al reconocer que había mucha seriedad y trabajo en esta disciplina creativa y por eso a los 18 años aplicó y obtuvo una beca para estudiar en Berklee College of Music, en Boston Estados Unidos, donde estudio música para cine.

“Se me dio la oportunidad de continuar mi carrera a distancia y regresé a Colima y ahora regreso a Estados Unidos de vez en cuando”, recalcó.

A pesar de que ha avanzado en su carrera, reconoce que ha sido difícil vivir de la música porque no había precisamente oportunidades para crear y tuvo entonces que forjar su propio camino y para eso depende de su habilidad para tocar puertas y la calidad con que realiza su tarea.

Reconoció que para lograr este impulso, lo ayudó el interés de varios colimenses en hacer cine de calidad y comenzó a participar en buenos proyectos desde los 17 años, en esta ocasión con Omar Deneb Juárez, con quien realizó varios trabajos.

Con estos antecedentes Virgilio Mendoza no descarta algún día trabajar en producciones de Hollywood, pero está consciente de que más que un sueño, no tiene por qué acorazarse y no tomar alguna oportunidad simplemente porque sí sino trabajar con toda su capacidad en los cortometrajes para colaborar a que se vean en festivales y se valoren por su calidad, para que lleguen otras oportunidades.

“Tengo la invitación para trabajar en dos largometrajes este año, pero eso llegó después de musicalizar más de 17 cortos, por lo que todo ha sido parte de un proceso de maduración y de ahí llegar a trabajar en la Meca del Cine”, reconoció.

Confirmó que una de las invitaciones recibida fue de parte de Guillermo Arriaga que es conocido por haber escrito el guión de “Amores Perros”, “Babel” y “21 Gramos”, y cuya relación se generó a través de la productora Memento Morris Films donde participan sus dos hijos: Santiago y Mariano.

“Estoy trabajando la música de un segundo cortometraje con ellos, el primero es el que este año estuvo nominado para el Ariel, y se llamará “La Hora Cero” y además tenemos en puerta la producción de un documental sobre el ‘Mezcal en México’”, confirmó.

Reconoció que un proyecto “jala” a otro, porque por contacto con ellos se generó la invitación para el Festival del Libro en Coahuila, por lo que lo único que admite que no puede hacer “es quedarse sin hacer nada”.

 

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