Violencia sexual: estigma de degradación humana.

Por su trascendencia y lamentable actualidad, conmovió a la opinión pública mundial el Premio Nobel de la Paz 2018, otorgado al congoleño Denis Mukwege, doctor en Ginecología, y a la joven iraquí Nadia Murad, a quienes les reconocieron sus esfuerzos encaminados a denunciar el uso de la violencia sexual como arma de guerra en conflictos armados. La violencia sexual es un estigma de degradación humana, por la brutal agresividad que presenta y aunque parece increíble, crecen sus manifestaciones, donde las victimas más frecuentes son las mujeres y niñas, pero también los niños.

Este delito busca, fundamentalmente, someter el cuerpo y la voluntad de otras personas con el objetivo de realizar una determinada conducta sexual mediante el uso de la fuerza física, psíquica o moral, que reduce a la víctima en contra de su voluntad. Se pueden considerar también comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, las acciones para comercializar o utilizar de otro modo, la sexualidad de una persona mediante coacción, en cualquier ámbito, incluidos el hogar, la vía pública, el trabajo, centro escolar, o en la universidad.

El Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz, fundamentó sus argumentos para la premiada Nadia Murad, de 25 años de edad, esclavizada por el grupo yihadista del Estado Islámico, víctima que testificó con valor extraordinario, al relatar sus propios sufrimientos y hablar en nombre de otras mujeres martirizadas. Ella vivía con su madre y sus 12 hermanos en el pueblo de Kojo, al norte de Irak, cuando el 3 de agosto de 2014 llegaron los soldados del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). Fue secuestrada y vendida como esclava sexual. La joven logró escapar en noviembre de aquel año, gracias a la ayuda de algunos vecinos. Acabó en un campo de refugiados de Irak y después logró trasladarse a Alemania.

El doctor Denis Mukwege, de 63 años de edad, médico ginecólogo, ha pasado gran parte de su vida ayudando a las víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo. En 1999 fundó el hospital de Panzi, en la ciudad de Bukavu, al este del país. Como cirujano jefe de este centro, él y su equipo han intervenido a decenas de miles de mujeres gravemente lastimadas. Con frecuencia, ha condenado públicamente la impunidad por violaciones masivas y denunció a los gobiernos congoleño y de otros países, por no hacer lo suficiente para detener el uso de la violencia sexual contra las mujeres justificada como estrategia y arma de guerra.

Ambos galardonados también fueron triunfadores del Premio Sajárov que concede el Parlamento Europeo por su labor en la lucha contra la violencia sexual. (https://elpais.com/internacional/2018).

En las entrevistas publicadas, el Dr. Denis Mukwege explicó: “Acepto este premio por vosotras… Esto demuestra que ya habéis sido reconocidas. Este premio no tendría sentido si no reconociera la lucha de las mujeres”.

La valentía de la joven Nadia Murad constituye un símbolo de firmeza para las mujeres kurdas y del mundo, porque su denuncia fue, es y será un acto extraordinario. Se sabe que el silencio de las víctimas de violación forma parte de este grave problema internacional, del cual México no es ajeno y los siguientes datos estadísticos reclaman reflexión y acciones para prevenir y eliminar la violencia hacia las mujeres en sus múltiples tipos y modalidades: México-considerado-primer-lugar-en-violencia-y-abuso-infantil, según la publicación de http://www.jornada.com.mx/. En el país, 3.1 menores son asesinados al día, entre 2006 a 2016 se reportaron casi siete mil desapariciones. Guanajuato, Tamaulipas, Quintana Roo y Tlaxcala son estados donde más violencia sufren las y los menores. Uno de cada tres dice sufrir agresiones dentro de la escuela. México se ubica en el primer lugar en casos de violencia y abuso sexual a niñas entre las naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así declaró Ricardo Bucio Mújica, secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.

@Letra Clara

*Maestra en Ciencias de la Comunicación

Comentarios

Notas Relacionadas